Jueza ordena a Sedena que abra sus puertas para buscar a desaparecido

El ordenamiento obedece a que Juan Flores Solorio, desaparecido, fue detenido por elementos militares, luego de que éstos entraran a su casa y lo retuvieran sin razón justificada.

 

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Regeneración, 05 de septiembre de 2016.- La Jueza federal Karla Macías Lovera, ordenó la búsqueda de Juan Flores Solorio, víctima de desaparición forzada, en cuarteles militares debido a que hay indicios que fue detenido por militares en el municipio de Pénjamo, Guanajuato.

Esta decisión no tiene precedentes, investigación que incluso se les negó al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) en el caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa; sin embargo para la jueza, había que garantizar una adecuada investigación.

“La Secretaría de la Defensa Nacional debe prestar las facilidades necesarias al fiscal federal a fin de que se investigue la desaparición de Juan Flores Solorio; por ejemplo, permitir la entrada a cualquier instalación militar, con las debidas medidas de seguridad, para buscar al quejoso, o bien, sus restos mortales”, dijo.

La jueza, quien es titular del Juzgado Noveno de Distrito de Irapuato, Guanajuato, también precisó en el amparo que Flores Solorio fue víctima de Desaparición Forzada y no de secuestro como lo catagoló en un principio la Procuraduría General de la República (PGR).

En los próximos días, la PGR deberá responder a la juez por escrito y si ya dio debido cumplimento a esta sentencia de amparo.

En la resolución al amparo, promovido por Celia Mora Higuera, esposa de la víctima, se subrayó que no se considerará cumplida la determinación sino hasta que se localice a Flores Solorio con vida o se encuentren sus restos y se deslinden las responsabilidades penales.

Asimismo, instruyó la inscripción de Flores Solorio y Mora Higuera en el Sistema de Información Nacional de Personas Extraviadas y Fallecidas no identificadas, así como en el Registro Nacional de Víctimas y, se inicie el procedimiento de reparación del daño ante la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) mediante el pago de una compensación por la violación grave a los derechos humanos cometida por los elementos del Ejército mexicano.

En noviembre de 2015, alrededor de las 21:00 horas, un grupo de elementos del Ejército Mexicano de la Base de Operaciones en Pénjamo, Octavo Regimiento Militar Blindado de Reconocimiento en Irapuato, arribaron al domicilio de Flores Solorio, a bordo de camionetas oficiales.

Según las investigaciones previas, uno de los militares brincó la barda del patio trasero de la casa de la víctima y abrió el portón para que otros militares ingresaran al inmueble, sin que existiera orden de cateo o delito flagrante, ni permiso de Flores Solorio o de su esposa.

En la casa, detuvieron a la víctima y la subieron a una de las camionetas de la corporación, sin aclarar si existía orden de aprehensión en su contra.

Al otro día, el ahora desaparecido fue puesto a disposición de la Dirección de Seguridad de Pénjamo por una supuesta falta administrativa que consistía en vejar o maltratar militares, quienes aseguraron, los insultó, por lo que fue arrestado por seis horas.

El 26 de noviembre, al concluir las horas de arresto, fue puesto en libertad, pero hay un video en el que es nuevamente privado de la libertad por militares a bordo de una camioneta de la corporación y desde entonces no se sabe de su ubicación.

Por todos estos indicios, la juez consideró que se demostraron violaciones a los derechos humanos de la víctima con lo que se puede acreditar la desaparición forzada.

Con información de La Jornada y El Universal.