Peña Nieto regresa a un México que despierta y que exige su renuncia

Democracia,Sociedad — Etiquetas: , , — Administrador Regeneración @ 6:07 pm

Acabada su polémica gira por las cumbres de APEC y G20, Enrique Peña Nieto regresa la noche del sábado a un México sacudido políticamente por la crisis de los 43 desaparecidos, el brutal crimen que puso en duda su capacidad para pacificar el país.

peña

Peña Nieto y Obama cavando en China

Regeneración, 15 de noviembre de 2014.-“Hay una crisis política, hay mucha indignación, muchas movilizaciones. Puede ser una crisis pasajera o empezar un declive de su gobierno”, dice a la AFP el analista político José Antonio Crespo.

Los ataques contra los 43 estudiantes posiblemente masacrados en septiembre en Iguala, “volvieron a explotar la crisis de seguridad que ya viene de hace muchos años, pero que tuvimos la esperanza de que iba a mejorar”, expone.

Peña Nieto asumió la presidencia en 2012 con el compromiso de reducir la violencia disparada desde que su antecesor Felipe Calderón desplegó en 2006 al Ejército contra el narcotráfico ante la corrupción y debilidad de las policías.

Peña Nieto defiende que los homicidios vienen bajando sensiblemente en el país. Pero el crimen de Iguala, con policías aliándose con un cártel narcotraficante para acribillar a estudiantes, ha escandalizado incluso fuera de las fronteras del país y puesto en duda la capacidad de las autoridades.

“No se ve claro cómo se puede resolver esta situación. El Estado no tiene los instrumentos adecuados, están todos podridos por la corrupción, por la ineficacia”, expone Crespo, académico del prestigioso Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Los críticos de Peña Nieto le reprochan haber mantenido la estrategia militar de Calderón, una falta de compromiso contra la impunidad de la inmensa mayoría de los crímenes y poca sensibilidad con las víctimas.

“Peña Nieto no hizo grandes cambios pero tampoco hay mucho margen de maniobra. ¿Abandonar la guerra contra el narcotráfico y dejar que los narcotraficantes hagan todo lo que quieran sólo para cambiar de estrategia? Eso no es viable”, matiza Raúl Benítez Manaut, experto en seguridad de la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Peña Nieto “preocupado” -

El viaje de Peña Nieto de esta semana a las cumbres de la APEC en China y del G20 en Australia indignó a buena parte de los mexicanos y en particular a los padres de los 43 estudiantes, que claman que siguen vivos y critican al gobierno por no conseguir ninguna prueba de su paradero en 50 días.

Durante su visita de Estado a China, un ojeroso Peña Nieto expresó a reporteros sentirse “afligido” y “preocupado” por los padres de los jóvenes y las crecientes protestas en Guerrero.

Tras haber sido elogiado en el exterior por su paquete de ambiciosas reformas económicas, el crimen de Iguala “ha afectado a la imagen internacional de Peña Nieto, que era bastante buena; y a su imagen interna, que no era muy buena pero ahora está peor”, señala Crespo.

Justo antes de partir a China, el presidente se vio envuelto en otra polémica al revelarse que su esposa, la exactriz Ángelica Rivera, adquirió en 2012 -antes del triunfo electoral de Peña Nieto- una lujosa mansión a una empresa vinculada con un consorcio nominado para construir el primer tren de alta velocidad de México.

Despertar ciudadano 

El crimen de los desaparecidos no sólo golpea a Peña Nieto. El Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), tuvo que pedir perdón en Iguala por haber postulado a José Luis Abarca a la alcaldía, a pesar de haber sido investigado por nexos con el crimen organizado.

Hoy, Abarca está además acusado de haber ordenado a sus policías que atacaran a los estudiantes, quienes fueron entregados después a sicarios del cártel Guerreros Unidos que supuestamente los asesinaron e incineraron.

Analistas tampoco creen que el Partido Acción Nacional (PAN) pueda beneficiarse de esta crisis por la violencia del gobierno Calderón.

“No hay partido al que se pudiera acercar la ciudadanía en este momento. Es una especie de despertar ciudadano sin conexión política”, señala Benítez Manaut.

Los expertos dudan de que nuevos partidos como Morena, del dos veces candidato presidencial por el PRD, Andrés Manuel López Obrador, logren canalizar la indignación.

- Temor de conflicto social

Por fuera del tablero político, las protestas violentas se están concentrando en el empobrecido Guerrero, donde han sido incendiados edificios oficiales como el Parlamento y la gobernación.

Los analistas creen que el sindicato local de maestros, punta de lanza de las protestas, se mueve también por intereses laborales propios. Pero en la elevada tensión sobrevuela el recuerdo de la revuelta que vivió el vecino estado de Oaxaca (sur) durante meses, desatada por la represión de una protesta magisterial.

“Están dadas unas condiciones que parecen ser parecidas a las de Oaxaca en 2006. Pero en 2006 no salieron de Oaxaca. Puede que ahora tampoco salgan de Guerrero con ese nivel de violencia”, indica Benítez Manaut.

En Guerrero, el “gobierno está un poco pasivo porque no quiere reprimir pero, ¿hasta dónde puede permitir que se genere una situación de ingobernabilidad?”, se pregunta el experto.

Morena presenta solicitud de juicio político a Murillo Karam ante la Cámara de Diputados

morena,Noticias MORENA — Etiquetas: , , , — Administrador Regeneración @ 4:55 pm
La PGR tuvo conocimiento de actos delictivos de abarca desde 2013
Pese a que tiene elementos no ha tipificado los hechos como desaparición forzada
Se ha tratado de proteger al alcalde priísta de Cocula
foto: @beethosoto

foto: @beethosoto

Regeneración, 5 de noviembre de 2014.-El titular de la Procuraduría General de Justicia (PGR), Jesús Murillo Karam, se ha negado a tipificar como desaparición forzada los hechos ocurridos en Iguala contra los normalistas de Ayotzinapa pese a que se tienen pruebas de la participación de agentes de seguridad pública aseguró Martí Batres Guadarrama, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena al acudir a la Cámara de Diputados a solicitar que se inicie un juicio político contra el funcionario.

Batres Guadarrama añadió que pese a que los sucesos de iguala constituyen delitos federales sancionados en el Código Penal Federal y delitos de lesa humanidad contemplados en la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, Murillo Karam no actuó de manera inmediata y expedita lo que constituye una violación grave a la Constitución por lo que se le debe realizar un juicio político toda vez que este funcionario cometió infracciones a la Carta Magna y a las leyes federales en prejuicio de la sociedad.

Añadió que pese a que la actuación de la procuraduría tuvo que ser inmediata, Murillo Karam anunció a más de una semana de los hechos que la dependencia a su cargo encabezaría las indagaciones.

De igual forma, Batres señaló que en el caso de la desaparición de los normalistas “ha habido encubrimiento, desvío de las investigaciones, omisión y sesgo político en su accionar, además de desprecio y falta de respecto a las familias de los estudiantes”.

Resaltó que Murillo Karam tenía “conocimiento de los actos delictivos de José Luis Abarca desde el 3 de julio de 2013 cuando recibió la averiguación previa relacionada con los homicidios de Arturo Hernández Cardona, Ángel Román Ramírez, y Félix Bandera Román. El 18 de marzo de 2014 fue informada nuevamente de este caso. Y el 1 de mayo de 2014 otra vez. Es decir en tres ocasiones en el periodo en el que ha sido titular de la dependencia”.

Además, dirigente de Morena detalló que “la PGR ha protegido a otro alcalde implicado en esos ilícitos: el presidente municipal priísta de Cocula, César Miguel Peñalosa Santana, cuya policía participó en las detenciones de los normalistas como ocurrió en el caso de la policía de Iguala. Además, Cocula, según el Procurador, fue utilizada para calcinar a 43 personas. Esto tiene serias implicaciones pues habla de la manipulación del caso para proteger políticamente al alcalde de Cocula y, sobre todo, de una acción concertada por un ente que va más allá de ambos municipios”.

Al respecto, Batres destacó que “mientras el gobernador del estado de Guerrero ha renunciado y el presidente municipal de Iguala se encuentra detenido, el alcalde de Cocula continúa plenamente en funciones”.

Asimismo, el dirigente de Morena insistió en que la actuación de la PGR se ha limitado a la búsqueda de los normalistas muertos y no vivos, ya que no hay información sobre pesquisas en casas de seguridad u otros lugares donde pudieran encontrarse con vida, lo que “refleja un sesgo macabro en las investigaciones”.

La solicitud de juicio político contra Murillo Karam fue entregada a la Secretaría General de la Cámara de Diputados y fue firmada por Batres y por dirigentes de Morena como Bertha Luján, Jaime López Vela, Teresa Guadalupe Reyes y José Agustín Ortiz Pinchetti quienes fueron acompañados por los diputados federales Luisa María Alcalde, Loreta Ortiz, María Fernanda Romero, Rodrigo Chávez, Manuel Huerta y Gerardo Villanueva.

Padres de normalistas de Ayotzinapa se reunirán con el EZLN

Causas Justas — Etiquetas: , , — Administrador Regeneración @ 4:33 pm

Los padres de familia y los normalistas se reunirán con mandos zapatistas a las 18.30 horas tienen programado dar una conferencia de prensa en las instalaciones del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas.

Regeneración, 15 de noviembre de 2014.-Padres de los alumnos de la Escuela Rural Normal de Ayotzinapa, Guerrero y varios estudiantes llegaron a Chiapas ayer en una caravana de cuatro autobuses. A su llegada se realizó un mitin donde afirmaron  “nosotros presentimos que los muchachos están con vida y los estamos esperando en la Normal”.

foto: @CdhFrayba

foto: @CdhFrayba

Desde San Cristóbal de Las Casas los padres de familia hicieron un llamado a Enrique Peña Nieto “para que nos diga claramente si puede buscarlos o no; si no, para tomar la lucha por nuestra propia mano”, señalaron.

Después de 50 días de la desaparición un padre manifestó que “nos dicen que están muertos, hechos cenizas; pero lo hacen para que dejemos el movimiento y dejemos de luchar, porque al gobierno no le conviene que andemos alborotando a la gente, les preocupa el apoyo que nos dan”.

El padre de familia, cuyo nombre no fue dado a conocer, manifestó que “si fueran sus hijos, los gobernantes no saldrían a buscarlos porque son gente de dinero y políticos poderosos, lo que harían es tomar todas las fuerzas y los encontrarían de inmediato; pero a nosotros nos dan atole con el dedo”.

En seguida surgió el grito de “no están solos, no están solos” de entre las más de tres mil personas que se concentraron en la Plaza Catedral  la noche de ayer.

El campesino continuó: “El procurador (Jesús) Murillo Karam dice que tienen más de 10 mil elementos en la búsqueda, pero nos preguntamos: ¿De qué nos sirve si nomás se la pasan caminando en las calles de Iguala? Así, dudamos que los puedan encontrar. Nosotros presentimos que los muchachos están con vida y los estamos esperando”.

Antes, una mujer dijo: “Yo soy la madre de un niño de los 43 desaparecidos y estoy encabronada con las declaraciones del gobierno porque sé que mi hijo está vivo. Ellos hablan por hablar porque no tienen prueba y no están haciendo bien la búsqueda; tal parece que están tratando de evitar que uno los encuentre”.

Sostuvo que “desde el principio, el gobierno quiso entregarnos a nuestros (hijos) muertos, pero si eso le desean a los hijos de los otros, los quemados o muertos serán los hijos de ellos, y si no pueden (encontrarlos) que lo digan porque estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias. Iremos nosotros mismos a buscar a nuestros hijos; pero que ellos no nos desarmen, porque es lo que están haciendo, atravesándose para evitar que nosotros entremos”.

Un estudiante de la Normal de Ayotzinapa que también tomó la palabra manifestó que es necesario “organizar un movimiento desde abajo, como lo hicieron los compañeros zapatistas en 1994, para remover estas estructuras del gobierno mexicano y, precisamente, por eso empezamos esta caravana en el sur” del país.

“Empezamos esta caravana en este territorio para dejarle claro nuestro mensaje de rabia y de dignidad a los gobernantes y decirles que ya basta de tanta injusticia, promesas y tanta mierda; ya basta de gobiernos legales, queremos gobiernos legítimos en los cuales confiar”, aseveró.

“El viaje que hemos realizado hasta este lugar es para tratar de darle un mensaje al Estado mexicano y a todas sus instituciones corruptas: que ya no creemos en ellos, que definitivamente como normal de Ayotzinapa, como estudiantes y sectores populares a nivel nacional ya no creemos en las instituciones del Estado ni en esa forma de gobierno que deja en la impunidad acontecimientos como los ocurridos el 26 de septiembre en Iguala”, agregó.

Los padres de familia y los normalistas guerrerense partieron esta mañana hacia el Caracol ubicado en la comunidad de Oventic para reunirse con mandos zapatistas y a las 18.30 horas tienen programado dar una conferencia de prensa en las instalaciones del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas.

(La Jornada)

Gobiernos populares latinoamericanos en el ojo de la tormenta

Columnas internacionales,Opinión — Etiquetas: , , — Administrador Regeneración @ 4:08 pm

Por Isabel Rauber*, @IsabelRauber    

Regeneración, 15 de noviembre de 2014.-Los recientes procesos electorales que finalizaron en Bolivia y Brasil sintetizan las diferentes dimensiones, los alcances estratégicos y los ejes políticos de las transformaciones sociales en curso en Latinoamérica; ponen al descubierto sus logros y carencias, sus horizontes y –en virtud de ello‑, sus desafíos.

 Está claro que ganar elecciones no es equivalente a “tomar el poder” mediante las urnas. Pero según interpreten esta afirmación, los gobiernos populares progresistas configuran distintas estrategias políticas y definen sus agendas políticas locales y regionales. Hay gobernantes que optan por lograr una administración prolija para mostrar su eficiencia a los poderosos o para conservar su posición, esperando ser aprobados por ellos. Otros, empeñados en realizar cambios sociales raizales, buscan caminos para hacer de sus administraciones herramientas políticas capaces de impulsar procesos socioculturales de cambios revolucionarios.

 Esta posibilidad fue clara a partir del triunfo de Hugo Chávez en 1998, cuando replanteó a su gobierno como una herramienta política para construir con el pueblo el sujeto político colectivo capaz de buscar nuevos caminos revolucionarios y construirlos. Desde entonces, y con el impulso que ha significado para los pueblos del continente el triunfo de los movimientos sociales encabezados por Evo Morales en Bolivia, se afianza cada vez más la hipótesis política de que la disputa electoral puede abrir caminos democráticos para la realización de transformaciones revolucionarias.

 Para quienes actualmente ganan elecciones desde posiciones populares, de izquierda o progresistas, la disyuntiva es clara: Convierten a sus gobiernos en herramientas políticas para impulsar procesos populares revolucionarios de cambios raizales, o se limitan a hacer un “buen gobierno” conservador, reciclador del sistema.

 El camino revolucionario está marcado por la participación protagónica de los pueblos

 La respuesta a esa disyuntiva política y los consiguientes posicionamientos políticos que de ella se derivan, devienen el parte aguas político del quehacer de los gobiernos populares latinoamericanos: mantenerse en los cauces fijados por el poder y cambiar “algo” cuidando que “nada” cambie, o colocarse en la senda de las revoluciones democrático‑culturales e impulsarlas. Esta opción revolucionaria está marcada por un factor político clave: la participación protagónica de los pueblos en el proceso de cambios, es decir, para crear, definir y realizar las transformaciones en la concepción y el quehacer del Estado, la democracia, el desarrollo, el buen vivir, la descolonización, la interculturalidad, la despatriarcalización…

 Ciertamente, a pesar de las diferentes opciones políticas estratégicas, los gobiernos populares convergen hoy al compartir una postura post neoliberal o anti neoliberal, centrada en la recuperación del papel socioeconómico del Estado en pos de obtener recursos para fomentar la inclusión social, recuperar índices positivos en la salud y la educación masiva, erradicar la pobreza extrema, apostar a la integración comercial regional y continental. Estas convergencias no indican, sin embargo, que los diversos gobiernos estén abocados a la realización de cambios estructurales orientados a la superación raizal del capitalismo.

 Hacer de los procesos democrático-populares procesos revolucionarios es una posibilidad directamente articulada con el empeño conjugado entre movimientos sociopolíticos, partidos de izquierda y gobierno popular para fortalecer los procesos de construcción del sujeto político colectivo, impulsando su participación en la toma de las decisiones políticas que marcan los rumbos del quehacer estatal y político-social en cada momento, aportando a la construcción de la conducción colectiva del proceso revolucionario en cada país.

 Va de suyo que cualquier opción de cambio político-social transcurre hoy dentro del sistema del capital. Sin embargo, unas se abocan a crear las bases sociales, culturales, políticas y económicas para transitar hacia su superación, mientras que otras buscan reacomodarse a lo existente para disputar ‑en el mismo terreno del mercado‑, un lugar de poder desde donde constituirse en el “contrapeso” del Sur a la tendencia neoliberal global asfixiante. La creación del bloque BRICS es un claro ejemplo de ello. Este bloque desafía la hegemonía unipolar del poder del capital imperialista-guerrerista y su voracidad de rapiña, saqueo y destrucción global y –en la coyuntura global actual‑, resulta un freno a la locura de muerte que favorece la vida, al igual que el MERCOSUR, la UNASUR, la CELAC… De conjunto, estos procesos y bloques tienen en el presente un importante valor como salvaguardas de la vida de los pueblos. No constituyen el horizonte de las luchas populares, sino su piso, una base de apoyo inicial.

 El ALBA, en cambio, se perfila como una apuesta estratégica de los pueblos orientada a la creación y construcción de un mundo nuevo basado en el buen vivir y convivir.

 En los procesos de participación política los sujetos van tomando conciencia de la necesidad de continuar sembrando las bases culturales, sociales y económicas en las que madure y se abra paso su propuesta revolucionaria encaminada a la superación definitiva de la civilización creada y controlada por el capital. Para ello se preparan y organizan, buscando permanentemente impulsar los procesos de cambio más allá de los límites que fijen los gobiernos de turno.

 Transformar el Estado

 En su primera etapa, los gobiernos populares latinoamericanos retomaron los postulados básicos de Keynes para la elaboración de su propuesta socio-económica. Esta mirada compartida resultó, en cierta medida, la base de un formato institucional para la constitución de los bloques regionales de integración. De ahí que en la mayoría de estos procesos, la apuesta productiva predominante esté marcada por lo que podría definirse como un neodesarrollismo de “izquierda”.

 Esto en sí mismo no es positivo ni negativo. No cabe pretender que todo esté previamente definido y clarificado, menos aun cuando a los gobernantes actuales les ha tocado hacerse cargo de sus países en situaciones de crisis y fracturas sociales profundas, causadas por el saqueo y la corruptela neoliberal. Pero es importante tenerlo presente como referencia porque, ¿hacia dónde se encaminan estos gobiernos luego del empeño de los primeros años buscando poner “en orden” una propuesta integral de gobierno?

 Recuperar el papel social del Estado es central, pero ello es apenas un primer paso en el inmenso océano de las transformaciones sociales. La mayor y más dura prueba de ello ha sido el socialismo del siglo XX. Mayor estatización que aquella es difícil de imaginar, sin embargo, no logró resolver temas medulares como: participación y empoderamiento popular, desalienación, liberación, plenitud humana… Tal vez fue precisamente por centrar los ejes del cambio social en el quehacer del Estado y sus funcionarios, por concebir al Estado como un actor social y no como una herramienta política institucional, que el proyecto socialista derrapó de sus objetivos estratégicos iniciales y un grupo de burócratas terminó suplantando el protagonismo popular, anulando al sujeto revolucionario.

 El Estado es apenas una herramienta, medular, pero herramienta. Puede emplearse con la esperanza de recuperar un “capitalismo de bienestar”, sin poner en cuestión el contenido y el papel de clase del Estado, ni las bases jurídicas que configuran su institucionalidad. O puede convertirse –articulado con la participación popular‑, en un instrumento político para impulsar cambios revolucionarios, apostando a transformar las bases, el carácter, los contenidos y el papel social de dicha institución.

 Luego de dos o tres períodos de gobierno, el riesgo de caer en la tentación de conservar lo que se ha logrado es grande, más aun teniendo en cuenta los enormes desafíos que implica atreverse a “ir por más”, profundizar los cambios, cuestionar los resortes claves del poder local-global del capital. Conservar es fundamental, pero no se logrará deteniendo el proceso de cambios. Detenerse es retroceder y empezar el raudo camino hacia el declive….

 Conservar lo logrado requiere profundizarlo, radicalizarlo, ampliar el protagonismo de los pueblos en la toma de decisiones, transformar la institucionalidad del capital reemplazándola por otra que responda a los intereses populares… No hay otra posibilidad en Latinoamérica, territorio azotado secularmente por la dependencia, la colonización, la corrupción y el sometimiento de las élites locales a los designios del poder imperialista.

 Recuperar el Estado para el quehacer social es un paso inicial, pero sólo podrá tomar un rumbo revolucionario si se abre a la participación de los movimientos populares en la toma de decisiones, en la realización y la fiscalización de las políticas públicas y de todo el proceso de gestión de lo público, abriéndolo a la pluralidad que imponga su diversidad.

 Históricamente contrapuestos Estado y sociedad y, particularmente, Estado y movimientos sociales populares, hay grandes cambios que realizar para abrir el Estado, las políticas públicas y la gestión de lo público a la participación de los movimientos populares, indígenas, sindicales, campesinos… para que puedan asumirse colectivamente como protagonistas con derecho ‑y obligación‑ de participar en la toma de decisiones. Y ello no se producirá de golpe; requiere tanto de procesos jurídicos que lo habiliten, como de procesos político-educativos de los funcionarios públicos y de los movimientos sociales y la ciudadanía popular en general. En este proceso los sujetos van reconceptualizando las políticas públicas y la gestión de lo público en función de sus realidades, identidades y modos de vida, sus cosmovisiones, sabidurías y conocimientos, y –articulado a ello‑, van definiendo el quehacer y alcance de “lo estatal”.

 Apoyar estos procesos está entre las tareas político-revolucionarias de quienes se posicionan como conducción política: no sustituir al pueblo organizado, sino convocarlo, escucharlo, construir de conjunto, estimular y contribuir a organizar su protagonismo. Sumar y no restar. Dirigir no es mandar, sino orientar, coordinar y guiar el proceso, en primer lugar, aportando con el ejemplo concreto de nuevas prácticas en los lugares de trabajo y territorios del hábitat cotidianos.

 Obviamente, como lo ejemplifican las experiencias concretas de los procesos políticos latinoamericanos actuales, esto configura un escenario sociopolítico y cultural contradictorio, sinuoso y complejo que se torna frecuentemente incomprensible para los propios protagonistas y, tal vez por ello, “peligroso” para quienes imaginan que los procesos de transformación social ocurren o deberían ocurrir según establece el “manual de procedimientos”, por decreto o mágicamente, o protagonizados por ángeles que supuestamente atravesarían los cismas históricos como quien se desplaza suavemente por un lecho de “pureza inmaculada”.

 ¿Se cometen errores? Seguramente, aunque se minimicen, siempre habrá errores, pero no serán responsabilidad de un grupo de funcionarios, sino por decisión colectiva de las mayorías participantes, precisamente una de las garantías fundamentales para minimizarlos. En tal caso, la reflexión colectiva y el saldo, no conducirán a una derrota frustrante, será sobre todo aprendizaje y crecimiento colectivos para nuevos emprendimientos revolucionarios.

 La transición revolucionaria implica la descolonización y viceversa…

 La transformación del Estado y su apertura a la participación de los pueblos, el reconocimiento de la diversidad de sus identidades sociales, culturales, de sus cosmovisiones, saberes, sabidurías y modos de vida diversos… es parte de un inter-articulado proceso revolucionario democrático intercultural que configura procesos de descolonización, en los que se proyectan y profundizan los horizontes estratégicos de los gobiernos populares revolucionarios. Esto se relaciona directamente con la definición de los perfiles sociopolíticos de lo que hoy podría entenderse como procesos de transición hacia una nueva civilización, superadora del capitalismo. Y tiene como elemento constitutivo central a la participación popular; en ella radica la posibilidad revolucionaria de los gobiernos populares de la región.

 En tiempos de disputa de poder como ocurre hoy en Bolivia, Ecuador, Venezuela… florecen las luchas de pueblos y comunidades indígenas, de campesinos/as y diversos sectores sociales por participar plenamente de la democracia, ampliándola, es decir, luchando por extender la igualdad y la libertad a sus relaciones sociales, económicas, culturales y políticas. Esto es parte de las luchas políticas y culturales de los pueblos encaminadas a la transformación raizal de la democracia, rompiendo el paradigma neoliberal que considera a la democracia (y el Estado) como un terreno carente de conflictos, un ámbito neutral de competencia de intereses.

 Poniendo fin a las relaciones de poder instauradas por la democracia excluyente y elitista del capital, los pueblos construyen desde abajo otra democracia, un nuevo poder (popular), un nuevo Estado para el Buen Vivir y Convivir, otra hegemonía: la de los pueblos.

 La construcción de hegemonía popular requiere de un tipo de organización y conducción políticas que articule protagonismo y conciencia colectivos como sustrato del poder popular, basado en la solidaridad y el encuentro, en el reconocimiento y la aceptación de las diferencias sin pretender su eliminación, entendiéndolas como riquezas y no como “defecto”. Esta lógica no puede basarse en la antagonización ‑y exclusión‑ de lo diferente, sino en la complementariedad, en la búsqueda de espacios donde la diversidad sea cada vez más naturalmente incorporada ‑aunque con conflictos y debates‑,  propiciando el trabajo inter-articulado, intercultural, de lo diverso.

 Se trata de revitalizar una concepción de la política que, anclada en los sujetos del cambio, ponga la batalla por la hegemonía en el corazón de la disputa colectiva por el poder popular a crear y construir. Esto supone recuperar la política y lo político como eje central del quehacer de los gobiernos revolucionarios anudado con lo social, lo cultural y económico e implica dar un vuelco a la representación política tradicional enquistada en los partidos, incluyendo a los de la izquierda.

 No se trata entonces solo de convocar para escuchar, sino también de generar ámbitos donde los diversos actores puedan crear, proponer, decidir y ser parte del proceso de realización, reapropiándose de sus experiencias en un proceso que contribuirá al empoderamiento colectivo. Es aquí donde la eficacia, la participación y la democracia, se entroncan con la descolonización y la interculturalidad enuna interrelación compleja, sin indicios de simplificación y perfilan los actuales procesos de transición hacia el nuevo mundo que tienen lugar en tierras indo-afro-latinoamericanas. En ellos destaca el protagonismo de sectores históricamente discriminados y marginados, hoy (auto)reivindicados como ciudadanos de pleno derecho.

 Se ponen en cuestión saberes y poderes

  Interculturalidad y descolonización llaman a dejar atrás el eurocentrismo negador de los pueblos indígenas, afrodescendientes, mestizos, a dejar atrás todo tipo de discriminación, a pensarse todos y todas como sujetos-ciudadanos con plenos derechos y capacidades. Llaman también a abrir espacios políticos a las mujeres con sus pensamientos despatriarcalizadores, y a promover la participación plena de todos/as los marginados/as o excluidos/as acorde con sus capacidades, sus identidades culturales, sexuales, etc. En resumen, se trata de abrir el ámbito de “lo político” al terreno intercultural para reconfigurarlo desde este lugar, reclamando una mirada colectiva que dé cuenta de los disímiles intereses de los diversos actores y sectores que conforman el llamado “campo popular”.

 Esto supone hacerse cargo también de las diferencias y pugnas de poder que tienen y tendrán lugar entre los diversos sectores del campo popular, en proceso de ruptura y superación de la hegemonía de la colonización. Teniendo en cuenta que la conquista y colonización de América ‑genocidio mediante‑, implantó el capitalismo en estas tierras, los actuales procesos de descolonización comprenden todo el período histórico, desde tiempos de la llegada del capitalismo a nuestras tierras de la mano de la conquista y colonización hasta la liberación del yugo del capital en lo económico-social y cultural, en el modo de vida, de percepción, de conocimiento, de interrelacionamiento humano y con la naturaleza.

 Por ello, interculturalidad y descolonización constituyen pilares claves promotores de la nueva civilización, anclados en la equidad, la solidaridad y la búsqueda de armonía en la convivencia humana y con la naturaleza y, todo ello, sustentado en un nuevo modo de producción y reproducción social, cuyo ciclo garantice la reproducción de la vida humana y de la naturaleza.

 Aprender de las prácticas emancipatorias de los pueblos

  La construcción de un nuevo mundo implica crear colectivamente una nueva racionalidad del metabolismo social. En tanto se trata de transitar procesos inéditos, la participación de los actores sociales resulta una de las claves sociopolíticas y culturales fundamentales de los actuales procesos revolucionarios.

 En este empeño, la creación cotidiana de los pueblos es clave. Por ello, entre las labores revolucionarias de intelectuales “orgánicos” comprometidos, está la recuperación crítica de las experiencias concretas de los movimientos indígenas, de trabajadores, de mujeres, de pobladores, de los sin tierra, etc., para reflexionar –en conjunto‑, acerca de las enseñanzas de lo que colectivamente van creando y construyendo.

 La investigación-acción participativa, articulada con procesos de educación popular, desempeñan en ello un papel fundamental, particularmente, en lo que hace a la recuperación y sistematización de las experiencias locales de los pueblos, donde germina lo nuevo, aunque fragmentado, o balbuciente.

 Una nueva mentalidad, un cambio cultural, epistemológico y político, se impone

  Esto habla de la importancia actual que reviste para las ciencias sociales romper con la tradicional mirada “cientista” acerca de los estudios sociales, sus dinámicas y problemáticas. Se trata, en síntesis, de asumir el camino de la ruptura epistemológica con el viejo “saber hacer” y “saber pensar”, para reconstruir una nueva epistemología, desde los pueblos, con los pueblos, construyendo integral e interculturalmente nuevos saberes (colectivos) con los sujetos.

 Hacerse cargo de la batalla ideológica cultural

 Que no te “cuenten” los adversarios cómo creas y construyes lo nuevo.

 Si los procesos de revolución sociopolítica, democrática y cultural no son recuperados por los pueblos ‑sus creadores y protagonistas‑, el recuento y la síntesis la hará el adversario político, con la intencional cuota de tergiversación ideológica de la realidad a la que está acostumbrado para mantener su hegemonía y dominación. A través de libros de textos, de los medios de comunicación masiva y de las redes sociales, nos re-contarán nuestra historia como si fuera ajena, llena de errores y desvaríos, pues harán el recuento a partir de sus parámetros culturales y sus intereses económicos y políticos. Este es, de última, el derrotero “subfluvial” del debate civilizatorio en curso. Llama a asumir con centralidad el proceso de descolonización o –caso contrario-, someterse a la continuidad de la colonización de las mentes y la espiritualidad, para someter a los cuerpos.

 La educación política, la batalla cultural en los medios de comunicación masiva, en las escuelas, en las comunidades, en las organizaciones sociales y políticas, son parte de la permanente toma de conciencia del proceso de creación colectiva del nuevo mundo. Y resultan entre las claves de la construcción del poder popular desde abajo.

 Construir la fuerza sociopolítica de liberación

 El desafío civilizatorio supone un debate y una pulseada permanentes con el poder. Y ello no es una “tarea” de vanguardias, no es una cuestión de partidos políticos… Se trata del quehacer permanente del sujeto político colectivo del cambio: partidos políticos de izquierda, movimientos sociales populares, pueblos todos, reunidos, articulados intercultural y horizontalmente en una fuerza sociopolítica de liberación capaz de traccionar los procesos de cambio hacia mayores transformaciones, confluyendo en un gran proceso de cambios raizales donde irán superando desde la raíz –y desde su interior‑, el sistema del capital, su modo de producción y reproducción sobre el que se erige todo el sistema de relaciones sociales, culturales, económicas y políticas y jurídicas y las instituciones que lo representan, sostienen y perpetúan.

 Este desafío resulta central en procesos como el que tiene lugar en Brasil, donde el impulso revolucionario supone un viraje hacia el protagonismo político social popular. Está presente también, aunque con otras intensidades, en procesos como los de Bolivia y Venezuela cuyos gobernantes están empeñados en profundizar el camino revolucionario iniciado, ampliando la participación popular, los procesos de descolonización, los diálogos interculturales y las búsquedas de un nuevo modo de producción de que abra las puertas de la humanidad a un nuevo tipo de desarrollo basado en el buen vivir y convivir entre nosotros y con la naturaleza.

 En Brasil, el gobierno de Dilma se vio prácticamente arrinconado por un posible retorno a la era de la plena hegemonía neoliberal, y ello no ha sido solo por los embates mediáticos (externos) de sus adversarios, sino el resultado de concepciones políticas propias, que llevaron al PT a gobernar a través de acuerdos parlamentarios en bloques, a no escuchar a los movimientos sociales y sus históricos reclamos, como, por ejemplo, la reforma agraria, a desoír el reclamo de los jóvenes y sus movimientos en las grandes ciudades, cuyas protestas se pretendió estigmatizar y reducir tras el calificativo de “clases medias” disconformes y opuestas a un pueblo supuestamente contento y conforme con la Bolsa Familia…

 Hace tiempo ya, el PT pudo haber abanderado la construcción de un foro de encuentro y articulación entre partidos de izquierda y movimientos sociales ‑en Brasil y en el continente‑, abriendo cauces a una nueva política.

 Silenciado el Foro Social Mundial por los apetitos hegemonistas internos, y con un Foro de Sao Paulo tercamente encriptado en su arcaico sectarismo político, la fuerza política de los de abajo se expresa donde se abren cauces para ello. Así, movimientos sociales históricos de Nuestra América con la presencia de Evo Morales, no dudaron en estar presentes en Roma, en la convocatoria del Papa Francisco a los movimientos sociales, para discutir ejes centrales de acciones globales encaminadas a la defensa de la vida.

 Hoy como ayer, ser de izquierda no es sinónimo de ser revolucionario

 Se puede ser “la izquierda” del sistema capitalista y gobernar para reflotarlo. Pero como lo ejemplifican Bolivia y Venezuela, se puede optar por otro carril, y en vez de intentar hacer “buena letra” con los poderosos de siempre, impulsar articulada y mancomunadamente con los movimiento sociales y los pueblos todos, procesos revolucionarios de cambios sociales, abonando el camino de las revoluciones democráticas culturales que se profundizan con la participación cada vez más protagónica de los pueblos que ‑en tales procesos‑, tendrán la oportunidad para autoconstituirse en sujeto político del proceso revolucionario, creando y construyendo día a día avances de la civilización superadora del capitalismo, constituyéndose en fuerza político-social capaz de traccionar y conducir los procesos de cambio en revolución permanente.

 Apostar a ello está entre las potencialidades políticas revolucionarias que laten en los procesos abiertos con los gobiernos populares latinoamericanos desde los movimientos indígenas, los movimientos de trabajadores de la ciudad y el campo, desde los movimientos de mujeres, de los pobres y excluidos por el poder del capital. Ampliar espacios para profundizar su participación es impostergable; el tiempo de hacer “como qué…” se ha agotado.

 Fuente Alainet

*Doctora en Filosofía de la Universidad de La Habana, directora de la revista Pasado y Presente siglo XXI y coordinadora de la red de investigación del mismo nombre. Además, es Investigadora adjunta del Centro de Estudios sobre América, coordinadora del Laboratorio de Pensamiento Argentino del Centro Cultural Caras y Caretas de Buenos Aires, docente de la Universidad Nacional de Lanús, profesora adjunta de la Universidad de La Habana, miembro del Consejo Científico Asesor de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) e integrante del Foro del Tercer Mundo y del Foro Mundial de las Alternativas. También es investigadora de la UNESCO en temas de género, pobreza urbana y procesos de transformación social, así como asesora de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Se ha especializado en estudios de sociología política, análisis de coyuntura, memoria histórica, ensayos filosóficos y estudios antropológicos de movimientos sociales, barriales, sindicales, indígenas y de género. Es investigadora invitada del Centro de Estudios Tricontinental (Cetri) de Lovaina la Nueva, colabora con el Instituto de Estudios para el Desarrollo de Ginebra, y dirige el Programa de Formación Sociopolítica a Distancia (Profosd).

Presunto policía hiere a estudiante en la UNAM

Sociedad — Etiquetas: , — Administrador Regeneración @ 4:02 pm

Estudiante herido, se maneja versión de que fueron policías contra estudiantes

15 de noviembre de 2014.-Un estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) resultó herido de bala en la pierna en un incidente ocurrido dentro de Ciudad Universitaria este sábado, al parecer cometido por un servidor público de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), informa el diario La Jornada

pgj

Compañero del joven herido, narró que aproximadamente a las 13:30 horas un automóvil con varias personas a bordo ingresó al campus universitario.

Del vehículo descendieron varias personas que empezaron a tomar fotos, y cuando algunos estudiantes presentes en el lugar les preguntaron quiénes eran, una de las personas comenzó a golpear a quienes lo cuestionaron, sacó un arma de fuego y disparó.

“Estábamos en el circuito de Ciudad Universitaria a la altura del pasillo de la Biblioteca Central. Un compañero de la carrera de Historia, que se llama Miguel Ángel Órdaz, recibió un balazo en la pierna. Después de eso, estos hombres se fueron hacia Insurgentes”, detalló el testigo.

El estudiante herido ya recibió atención por parte de una ambulancia del escuadrón de rescate y urgencias médicas del Distrito Federal y fue llevado después a un hospital.

Hasta el momento se desconoce cuál es su estado de salud.

De acuerdo con el testigo del incidente, el agresor dejó en el lugar una credencial que lo acredita como Rodolfo Lizárraga Rivera, oficial secretario del Ministerio Público de la PGJDF. Esta persona, dijo, abrió fuego alrededor de cinco o seis veces y en el lugar quedaron los casquillos percutidos que lo comprueban.

(La Jornada)

Australia: ¿Qué hace Peña Nieto aquí?, debe estar en México resolviendo la violencia

Destacado,Mundo,Resto del mundo — Etiquetas: , , — Administrador Regeneración @ 2:16 pm

Las voces que exigen la renuncia de Enrique Peña Nieto, por la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa se hacen escuchar en la inauguración de la cumbre del G20 en Australia.

Regeneración, 15 de noviembre de 2014.-Se reportaron protestas en: Hobart, Canberra, Adelayde, Perth, Melbourne, Sidney y Brisbane, esta última donde se lleva a cabo la reunión de los líderes mundiales. “¿Qué hace Peña Nieto aquí?, debe estar en México resolviendo la violencia. No debe estar viajando por China o Australia sino en casa buscando la resolución” de la presunta muerte de los normalistas, expresó Sean Cleary del Centro Edmund Rice y uno de los participantes a la manifestación.

australia

Foto: 徐哥 ‏@xuyuanze

Critican engaño del #BuenFin en las redes

Tendencias — Etiquetas: , , — Administrador Regeneración @ 1:39 pm

Usuarios de las redes sociales han criticado la estrategia engañosa de las grandes empresas para atraer a los consumidores, endeudarlos y hacerlos  gastar miles de pesos en artículos que en muchas ocasiones no necesitan. 

Otros ciudadanos han usado el hashtag el #BuenFin, para exigir la renuncia de Enrique Peña Nieto, y la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Mira aquí los mejores memes contra EL BUEN FIN:   

20 de noviembre: encuentro nacional de todas las resistencias

Opinión — Etiquetas: , , — Administrador Regeneración @ 1:01 pm

Organizaciones sociales convocan para el jueves 20 de noviembre un encuentro nacional para sumar todas las resistencias y defender el pueblo y los recursos naturales del país.

A continuación la convocatoria: 


ENCUENTRO NACIONAL DE TODAS LAS RESISTENCIAS
20 de Noviembre de 2014
foto-ayotzinapa.-reuters
A todos los movimientos y organizaciones sociales y civiles, pueblos y comunidades, que a lo largo y ancho del país se encuentran en lucha y digna resistencia contra la represión y la violencia del estado confabulado con el crimen organizado, contra el despojo y la destrucción neoliberal del territorio, del medio ambiente, de los derechos sociales y de la soberanía nacional

El brutal crimen de estado contra los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, que bajo ninguna circunstancia puede quedar en la impunidad, ha condensado y dado visibilidad nacional e internacional a lo que es en realidad un drama generalizado de violencia que está viviendo el pueblo de México, a manos de un régimen descompuesto y confabulado con el crimen organizado. Las ejecuciones, desapariciones y violaciones masivas a los derechos humanos acompañan, a la vez, una nueva ola de medidas neoliberales que desaparecen derechos sociales, entregan los bienes nacionales a los grandes capitales, precarizan y privatizan la vida, y hacen nula la soberanía nacional.

Pero una ola ascendente de indignación y descontento, un clima general de revuelta, se extiende por todo el país y más allá. Las movilizaciones ciudadanas y paros estudiantiles, exigiendo la presentación con vida de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos y por que se haga justicia hasta sus últimas consecuencias, apunta ya a la exigencia de que se ponga fin al estado de terror que se vive en todo el país y la renuncia de la cabeza del poder ejecutivo federal. Y por todas partes también, en ciudades, pueblos y comunidades a lo largo y ancho de la nación, de norte a sur y de este a oeste, se multiplican las luchas de resistencia contra el despojo del territorio y de los derechos sociales, contra la destrucción del medio ambiente y el futuro del país, por democracia, justicia, libertad y bienestar para todos las y los mexicanos.

Un nuevo despertar de la conciencia nacional harta ya de tanta sangre, arbitrariedad e impunidad, está poniendo a un régimen que parecía imparable en su soberbia contra la pared, está abriendo las puertas de una verdadera crisis política nacional que debe encontrar una salida democrática y popular, al margen de la corrupción de la clase política, si no se quiere terminar de caer en el precipicio de la violencia y la miseria generales.

Pero todas esas dignas luchas que tienen lugar no alcanzan a articularse en un gran movimiento nacional que no negocie y haga concesiones al régimen criminal neoliberal, y que sea capaz de conducir al país a otro destino. Muchos esfuerzos se han venido haciendo en diversos lugares, espacios e iniciativas unitarias, pero hace falta todavía un nivel más efectivo de convergencia, de sincronización de demandas y acciones. Y la unidad nacional contra el neoliberalismo y la violencia, para no caer en las manos de intereses políticos corruptos, debe estar basada en primer lugar y como garantía, en la articulación de las organizaciones y movimientos sociales que están dando la batalla y la resistencia hoy en día.

Es por ello que este 20 de noviembre, en el aniversario del inicio de la Revolución Mexicana cuyas conquistas están siendo anuladas, CONVOCAMOS a un gran Encuentro Nacional de las Resistencias, no como un foro más, sino como un indispensable ejercicio de diálogo y reflexión verdaderos para encontrar juntos una ruta común para liberar al país de todas sus calamidades. El Encuentro tendrá lugar a partir de las 10:00 en la sede del Sindicato Mexicano de Electricistas en Insurgentes 98 de la ciudad de México bajo la siguiente propuesta de

PROGRAMA

08:00: Registro de Participantes

09:00: Acto de Apertura

10:00: Instalación de Mesas de Trabajo:

1) Coyuntura, Perspectivas y Plataforma Común
2) Plan y Ruta de Acción Común
3) Formas de Articulación

13:30: Comida

15:00: Presentación en Plenaria de Resolutivos de las Mesas

15:30: Discusión y Aprobación General de Resolutivos, Declaración y Tareas

16:30: Acto de Clausura

17:00: Fin del Encuentro (traslado a la movilización por Ayotzinapa)

La participación se dará de acuerdo a los siguientes

CRITERIOS DE PARTICIPACIÓN

1. Podrá participar cualquier tipo de MOVIMIENTO U ORGANIZACIÓN SOCIAL, PUEBLO O COMUNIDAD en lucha y resistencia contra las políticas neoliberales y la violencia del estado y el crimen organizado, y que sea independiente del gobierno, de los patrones y de los partidos políticos.
2. Los movimientos u organizaciones sociales, pueblos y comunidades podrán participar con tantos representantes como sea necesario o posible
3. Los acuerdos serán tomados por consenso de los movimientos y organizaciones sociales y civiles, pueblos y comunidades

Normal Rural de Ayotzinapa / Jornadas Nacionales en Defensa de la Tierra, el Agua y la Vida / Tribu Yaqui / Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota / Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-Atenco / Campaña sin Maíz no Hay País / Nueva Central de Trabajadores / Sindicato Mexicano de Electricistas / Secciones 9 y 18 de la CNTE / CNSUISIC / Comité 68 / Asamblea de Afectados Ambientales / Jóvenes ante la Emergencia Nacional / MLN / OPT / Congreso Popular

Protestas sociales en México

Columnas mexicanas,Opinión — Etiquetas: , , — Administrador Regeneración @ 12:53 pm

Por Miguel Concha | La Jornada 

Regeneración, 15 de noviembre de 2014.-El pasado 8 de noviembre se convocó mediante las redes sociales a una manifestación pública de solidaridad con las familias de los normalistas desaparecidos, y como respuesta a las declaraciones del procurador general de la República en relación con los avances en la investigación de los hechos suscitados el 26 y 27 de septiembre en Iguala, Guerrero.

Foto: Carolina Valdes

Foto: Carolina Valdes

Con justa razón, estudiantes y familiares no habían aceptado que los jóvenes normalistas estuvieran muertos y que los descubrimientos de restos humanos y los sucesos narrados por el titular de la Procuraduría General de la República tuvieran relación con los 43 normalistas desaparecidos forzadamente. No, hasta que las autoridades presenten pruebas científicas y contundentes de que existe ese vínculo.

La manifestación en la ciudad de México transcurrió de manera pacífica, aunque las personas coreaban frases que se han hecho fuertes y reflexionadas con el paso de los días, como, por ejemplo, Vivos se los llevaron y vivos los queremos, y Fue el Estado, entre otras. Al arribar al Zócalo se percibía que centenares de ellas estaban indignadas y enardecidas. En ese mismo clima se intentó incluso prender fuego a la puerta Mariana, realizar pintas y lanzar objetos contra el Palacio Nacional. Este tipo de expresiones duraron hasta poco después de las 11 de la noche, cuando cuerpos de seguridad del Distrito Federal, e integrantes del Estado Mayor Presidencial arribaron al lugar e indiscriminadamente arremetieron contra las personas que se encontraban en la zona. No se limitaron a la Plaza de la Constitución, sino que ampliaron su despliegue hasta más allá del lugar de los hechos.

Se registraron entonces al menos 18 detenciones arbitrarias, pues las personas fueron detenidas sin tener relación alguna con los hechos de Palacio Nacional. A muchas de ellas las detuvieron solamente por documentar las golpizas que a diestra y siniestra propinaban los cuerpos de seguridad contra quienes iban pasando. Otras fueron detenidas al salir de tomar un café, o simplemente porque caminaban por la zona. Ninguna de las detenciones fue justificada. A las 18 personas, entre ellas dos mujeres y dos menores de edad, uno de 11 años y otro de 17, las llevaron a la Subprocuraduría Especializada en Investigación en Delincuencia Organizada, y les impusieron infundadamente cargos por delitos de motín y daños a monumentos nacionales. Una vez más, las fuerzas de seguridad cometieron graves violaciones a los derechos humanos de personas que se manifestaban o bien paseaban por allí. Afortunadamente hoy se encuentran libres, aunque con averiguaciones abiertas en su contra.

La defensa y acompañamiento que hicieron integrantes del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, AC, junto con otras defensoras y defensores y organizaciones sociales, hicieron posible evidenciar las arbitrariedades cometidas en las detenciones y, por supuesto, las violaciones a derechos humanos cometidas por los cuerpos de seguridad.

Este es otro caso que se suma a una serie de sucesos en los que, en contextos de protesta, son criminalizados y detenidos arbitrariamente quienes se manifiestan pacíficamente. Las autoridades no buscan responsables de los actos reprobados por ellas, sino a quiénes inculpar, hayan o no participado en ellos. Este patrón ya había sido denunciado en Washington el pasado 30 de octubre por el Frente por la Libertad de la Expresión y la Protesta Social, integrado por una decena de organizaciones de derechos humanos, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, durante su 153 periodo de sesiones. En ella se dio cuenta de las iniciativas federales y locales que buscan restringir e inhibir los derechos a la libertad de expresión y la información. También se abordó la problemática relacionada con la protesta social y el ejercicio pleno de los derechos y libertades con ella asociados, haciendo un análisis temporal: antes, durante y después de las manifestaciones. Se abundó sobre los agravios a personas que documentan violaciones a derechos en contextos de protestas sociales, y se resaltó la impunidad que predomina en casos donde las autoridades han agredido a manifestantes y periodistas.

La protesta social, se dijo, se convierte en un recurso a través del cual la ciudadanía expone sus desacuerdos y busca colocar sus demandas y necesidades. Se abordaron casos como los de las leyes bala, tema del que me ocupé en este mismo espacio el 31 de mayo pasado, así como los ataques a periodistas y manifestantes en Puebla, Quintana Roo y el DF, y la falta de recursos efectivos para proteger y hacer justiciables esos derechos violados.

La respuesta del Estado mexicano ha sido insuficiente. En todo momento, argumentando la implementación de algunas medidas, trató de evadir las acusaciones de la sociedad civil. Desde aquel primero de diciembre de 2012 la situación no ha mejorado; a las víctimas no se les han reparado los daños, y la lista de violaciones a derechos humanos en contextos de protesta se acrecienta. Ahora bien, en el actual contexto, en el que el Estado mexicano en su conjunto es acusado de cometer crímenes de Estado en Guerrero, y ante la profunda indignación que esto ha suscitado en la población, no es menor que los gobiernos echen a andar sus tradicionales mecanismos de criminalización de las protestas, con la intención de inhibirlas. Y ello a sabiendas de que seguramente las protestas arreciarán en la actual situación, cuando el estado de derecho está revuelto y es puesto en entredicho. Es un absurdo que sea este mismo Estado el que provoque esta grave crisis de respeto y garantía de los derechos humanos, cuando lo menos que debería hacer es evitar el empleo de viejos mecanismos de represión y criminalización. El Estado mexicano, por el contrario debe franquear una profunda y radical transformación, tal como lo exige la sociedad a nivel nacional e internacional, para fungir como un verdadero y democrático garante de los derechos humanos de todas las personas y pueblos que habitan o transitan por él.

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Huicholes: los últimos guardianes del peyote gana premio en Los Angeles

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Huicholesfilm

Documental por la defensa de Wirikuta, territorio sagrado de los wirárikas, quienes urgen a la humanidad a cuidar la vida en el planeta

Regeneración, 14 de noviembre de 2014. El Red Nation Film Festival de Los Ángeles, considerado uno de los más importantes en la promoción de contenidos audiovisuales de las voces de los pueblos nativos americanos y que celebra su onceava edición, premió como mejor documental a “Huicholes: Los últimos guardianes del peyote”, del director Hernán Vilchez; el galardón lo compartió con “The Life, blood and rhytm” of Randy Castillo, del director Wynn Ponder.

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En esta ocasión, en la sección de competencia a mejor documental, Huicholes: los últimos guardianes del peyote, fue la única producción latinoamericana y compartió la contienda con filmes de gran nivel como La Donna Harris: Indian 101, producida por Jhonny Depp.

Al recibir la distinción los productores del documental Hernán Vilchez y Paola Stefani, señalaron: “Este premio es para el pueblo wixárika, portadores de la palabra y las acciones de la lucha espiritual que emprendieron y continúan por la defensa de Wirikuta, su territorio sagrado, y por el mensaje que nos brindan: la urgencia de cuidar la vida en el planeta”.

“Gracias a todos los que participan para que el mensaje del pueblo wixárika llegue a todos los corazones. Gracias al jurado de Red Nation Film Festival y a todos los que nos apoyan en este camino conjunto entre indígenas y no indígenas. Somos uno, todos cobijados por la misma Madre Tierra”.

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Gira por Estados Unidos y Canadá

Enrique Ramírez, hijo del marakame José Luis Ramírez, protagonistas del documental, junto a Hernán Vilchez y Tracy Barnett viajan en la gira para dar a conocer la problemática en Wirikuta, a través del documental y charlas con el público que los recibe en las distintas ciudades a las que van arribando.

Iniciada la gira en Rice University, en Houston Texas, hasta el momento se han realizado 10 proyecciones y la han visto más de mil 300 personas.

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(Con información de huicholesfilms.com y La jornada)