Starmer declara otra cumbre con los países de la UE para fortalecer la cooperación en temas económicos y de defensa
Regeneración, 2 de abril 2026– El primer ministro británico, Keir Starmer, se une a sus socios europeos y sostiene que la operación de Estados Unidos e Israel contra Irán “no es nuestra guerra”, a pesar de la presión de Donald Trump.

Primer paso
Sin embargo, el aumento en los precios de la energía llevó a Londres a dar el primer paso para intentar levantar el bloqueo que Teherán impuso al estrecho de Ormuz.
El premier anunció que a finales de esta semana, Londres será sede de una reunión con 35 naciones con el fin de asegurar la navegación de los barcos en el Golfo.
“Estudiaremos todas las posibles acciones diplomáticas y políticas”, afirmó.
La reunión será encabezada por la secretaria de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper.

Cumbre
Starmer programó además una cumbre con los aliados europeos donde se profundizará en una colaboración “más intensa” entre Londres y el bloque europeo.
“No será solo una cumbre de evaluación donde revisemos los 10 puntos que establecimos el año pasado.
Queremos avanzar y trabajar juntos de manera más cercana, incluso en temas económicos”, añadió.
La propuesta del líder laborista no es novedosa. Macron ya intentó esto, sin éxito, hace un mes, tras los ataques iraníes a la base británica en Chipre.
Kaja Kallas
Por su parte, la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, sugirió extender las misiones Aspides y Atalanta hacia Ormuz.
Estas dos operaciones navales “no ejecutivas” fueron concebidas para proteger los barcos de ataques de los hutíes.
Aspides se estableció el 8 de febrero de 2024 y comenzó el 19 de febrero de 2024 como respuesta a amenazas a la seguridad marítima en el Mar Rojo.
Atalanta fue la primera misión naval que implementó la UE y se inició en 2008.
Objetivo
Su objetivo inicial era combatir la piratería, pero en 2022 su mandato se amplió para abarcar la lucha contra el tráfico ilegal de armas y drogas en el mar.
La propuesta de la jefa de la diplomacia europea tampoco fue aceptada por las capitales.
Entre ellas, Madrid rechazó la participación española en cualquier operación militar que “contribuya a una escalada en la región”.
Sin embargo, el Consejo Europeo sí aprobó esta semana la actualización de los objetivos de ambas misiones “dentro de sus capacidades y recursos”.











