Al menos 12 personas murieron y otras decenas resultaron heridas en el atentado que se realizó durante el funeral de un afgano que murió el viernes en protestas.

Regeneración, 03 de junio de 2017.- Al menos doce personas murieron y hay 18 heridos a causa de tres explosiones en cadena ocurridas cerca de donde tenía lugar el funeral por un fallecido el viernes en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes que protestaban por el atentado del miércoles.

«Hasta el momento han llegado a los hospitales cuatro cadáveres transportados en vehículos privados, nuestras ambulancias todavía no han llegado a los hospitales» desde el lugar del suceso, indicó a EFE el portavoz del Ministerio de Salud Pública, Ismail Kawusi.

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Los testigos en el lugar hablaron de tres explosiones durante el funeral de Salim Ezadyar, quien murió junto a otras tres personas en enfrentamientos con la policía durante las protestas callejeras del viernes.

Las imágenes de la televisión local mostraban el lugar lleno de cadáveres, algunos con los miembros amputados, y un testigo explicó a la AFP que «la gente quedó destrozada» por el impacto de la explosión.

El jefe del Gobierno afgano, Abdulá Abdulá, y el ministro de Exteriores, Salahuddin Rabbani, se encontraban entre los asistentes al acto funerario, pero no resultaron heridos, según confirmaron en sus respectivas cuentas de Twitter y Facebook.

Este es el segundo ataque de envergadura ocurrido en la capital afgana desde el miércoles, cuando un coche bomba causó 90 muertos y 463 heridos a la entrada a la zona de alta seguridad. El atentado de hace tres días, que todavía no ha sido reivindicado por ningún grupo insurgente, es uno de los más sangrientos desde la invasión estadounidense en 2001 y ayer provocó protestas violentas que se saldaron con cinco muertos y diez heridos.

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Antes de las explosiones en el funeral, las autoridades habían cerrado las calles del centro de la ciudad por el peligro de ataques, indicando que tenían informaciones que apuntaban a que los ataques iban a continuar en reuniones y manifestaciones.