El Movimiento Estudiantil de 1968: El México de los 60’s

Foto: Secretaria de Cultura/INEHRM 

Durante las décadas de los 50′ s y 60′ s el mundo se dividía en dos grandes polos ideológicos liderados por las potencias de EE.UU. y la Unión Soviética. A su vez, una ola de movilización popular y estudiantil se manifestaba en el mundo como protesta a los regímenes autoritarios.

Por otra parte, el país vivía bajo el sistema creado por el Estado Surgido de la Revolución Mexicana, dirigido por el Partido de Estado refundado en 1946 como Partido Revolucionario Institucional (PRI) quien mantenía el poder Ejecutivo y la mayoría absoluta en el Poder Legislativo.

A pesar de que por sí solo el régimen priísta podía mantenerse, este tuvo la colaboración de algunos partidos políticos ya sea por afinidad ideológica o conveniencia política como el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) y el Partido Popular Socialista (PPS). 

El Milagro Mexicano 

Durante los gobiernos de Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, el país mantenía un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 6.8% bajo el modelo denominado Desarrollo Estabilizador.

Este modelo se caracterizó por la protección del Estado a los productos nacionales y el impuesto a los productos importados del extranjero (Sustitución de Importaciones). El impulso de una economía mixta entre capitales públicos y privados. Así como la inversión en infraestructura pública y comunicaciones.

Foto: publicación de concepto.de 

La Nacionalización de la Energía Eléctrica 

El 27 de septiembre de 1960 el presidente Adolfo López Mateos decidió lanzar un decreto de nacionalización de la industria eléctrica mediante la compra de los activos de las compañías, destacando la compañía mexicana de Luz y Fuerza del Centro. 

También se dio a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) el rol central para expandir la infraestructura eléctrica en todo el país.

El decreto también ayudó al crecimiento de trabajadores afiliados del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), quienes llevaban años de lucha por la nacionalización. 

Foto: publicación de amuvie.mx

La oposición de Izquierda 

Para 1960 también existían organizaciones políticas de Izquierda más radicales como el Partido Comunista Mexicano, fundado en 1919. Aunque este se mantenía sin registro legal como parte del artículo 24 de la Ley Electoral Federal de 1951 que impedía que partidos subordinados a organizaciones extranjeras tuvieran registro, pues el PCM era la sección mexicana de la Internacional Comunista (Komintern) de la URSS. 

De igual manera, la Ley Electoral del 51 creó la Comisión Nacional Electoral, que sería conformada y presidida por el Secretario de Gobernación, el Presidente de la Cámara de Diputados, el Presidente de la Cámara de Senadores y un representante de cada partido. Esto le dio al Estado emanado de la Revolución la capacidad de negarle el registro a los partidos que el gobierno consideraba “enemigos” de la Revolución.

Cabe resaltar en esa época el intento de crear un gran frente popular de Izquierda Revolucionaria y nacionalista llamada Movimiento de Liberación Nacional, dirigida por el expresidente Lázaro Cárdenas del Rio en 1961.

La oposición de Derecha

Los cambios realizados por el régimen emanado de la Revolución generaron un gran descontento y rechazo de los sectores conservadores, burgueses y fascistas que residían en México, por lo que buscaron formas de oponerse y derrocar al gobierno tanto política, como económica e incluso desde las universidades.

Sin embargo, también carecían de registro oficial por consecuencia de la Ley Electoral del 51 que prohibía el registro legal a partidos involucrados con organizaciones religiosas. Siendo la excepción el Partido Acción Nacional (PAN) que contaba con registro desde 1939.

Pero la oposición también se encontraba en las élites empresariales que veían con repudio las políticas proteccionistas del Estado de Bienestar y el Desarrollo Estabilizador. Estás empresas se aglutinaron en diferentes organizaciones patronales y de clase que aún en día existen como son la COPARMEX, la CONCANACO y el Grupo Monterrey (que actualmente es el grupo FEMSA).

De entre la organizaciones fascistas y ultracatólicas sin registro, pero con influencia política, estudiantil y religiosa estaban el Yunque, Acción Católica Mexicana, Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO) y el Frente Universitario Anticomunista (FUA).

La Revolución Cubana 

De entre los factores que influyeron en México principalmente iniciando la década de los 60’s fue el triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959 bajo el liderazgo de Fidel Castro, Ernesto “El Che” Guevara y Camilo Cienfuegos.

La Revolución Cubana le enseñó al mundo que las revoluciones seguían siendo vigentes y que un movimiento transformador de Izquierda y antiimperialista podría conquistar el poder por medio de las armas. 

Foto: Wendell Hoffman/SBC

Las Guerrillas 

Debido a las políticas represoras del gobierno en cuanto a las muestras de protesta social principalmente en los estados del sur del país. Muchas organizaciones vieron viable la lucha armada revolucionaria como forma de hacer cumplir la voluntad popular y tomar el poder.

Comenzando por el Grupo Popular Guerrillero encabezado por el profesor Arturo Gamiz con el que realizó un asalto al Cuartel Militar del municipio de Madera en Chihuahua el 23 de septiembre de 1965, como forma de replicar el Asalto al Cuartel Moncada de Cuba de 1953 y que dio inicio a la Revolución Cubana.

También es muy importante la influencia de las Guerrillas de Genaro Vázquez con la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria en 1968 y de Lucio Cabañas con el Partido de los Pobres en 1967. Ambas de carácter marxista-leninista y antiimperialista.

Y aunque estás guerrillas se fundaron a finales de los 60’s su gran participación en la vida pública del país fue durante la década de los 70’ s. En lo que los historiadores llaman “La Guerra Sucia”.

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