Desde 2017 se tenía indicios que el Gobierno de México había espiado a defensores de derechos humanos con el malware Pegasus.

Familiares de los 43 de Ayotzinapa eran objetivos de espionaje durante gobierno de Peña Nieto

Regeneración, 18 de julio del 2021. Familiares de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa fueron seleccionados como objetivos de espionaje durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Los clientes mexicanos de la empresa de ciberespionaje israelí, NSO Group, creadora del programa Pegasus, seleccionaron a los familiares de los normalistas.

Esta información se dio a conocer gracias a la investigación de la organización francesa Forbidden Stories, en colaboración con 17 medios de 10 países y con el apoyo de Security Lab de Amnistía Internacional.

Anteriormente, Citzen Lab se documentó que defensores de derechos humanos e investigadores implicados en el caso de los 43 habían sido objetivo de NSO Group.

Sin embargo, con las nuevas investigaciones se descubrió que también los familiares de los normalistas estaban dentro de los objetivos del gobierno priista.

Gobierno de México intento espiar a familiares de los normalistas 

Con esta nueva investigación periodística se sabe de forma fehaciente que tres familiares de los normalistas se encontraban en la lista de objetivos del Gobierno de México.

Se trata de Melitón Ortega, tío del normalista, Mauricio Valerio; Cristina Bautista, madre de Benjamín Asencio, y Felipe de la Cruz, padre de uno de los normalistas sobrevivientes.

Melitón Ortega había señalado que desde febrero a mayo del 2017 había denunciado que sospechaba que el gobierno mexicano lo espiaba. Y es que, el “malware” Pegasus había realizado varios intentos para entrometerse en su dispositivo celular.

“Escuchaba ruidos extraños y voces mientras estaba en llamadas telefónicas, y asumía que el gobierno lo espiaba”, señaló la revista Proceso.

En tanto, a Bautista se le enviaron varios mensajes infecciosos en marzo del 2017, semanas previas a que se reuniera con integrantes de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

Ella misma, denunció durante esa reunión que el Gobierno de México intentó encubrir la participación del Ejército durante la trágica noche de Iguala.

Por su parte, Felipe de la Cruz fue objetivo del software malicioso entre marzo y mayo del 2017, sin que se lograra el objetivo.

Ese mismo año, Citzen Lab reveló que miembros del Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez”, fueron espiados con el software Pegasus, luego de que se integraron a las indagatorias para dar con el paradero de los normalistas.