Gobierno de Jalisco traslada a siete detenidos que protestaron por el agua a penal de Puente Grande

Ayer por la noche se dio a conocer que siete de los 50 detenidos durante la manifestación por el agua limpia en Guadalajara y su zona metropolitana fueron trasladados al centro penitenciario conocido como Puente Grande.

En contraste con la lista de 50 detenidos del 11 de octubre que circula en redes, la fiscalía estatal reportó un saldo de 39 personas arrestadas en la manifestación por el agua limpia.

Las autoridades informaron que 32 de los detenidos recuperarían su libertad después de un plazo legal de 48 horas. Sin embargo, siete personas quedaron a disposición de un Juzgado de Control y Oralidad para vincularlos a un proceso judicial.

Son siete hombres los que enfrentan cargos: David Isaac ‘N’, Teodoro Isaac ‘N’, Juan Darío ‘N’, Alexis Daniel ‘N’, Samuel “N”, Israel ‘N’ e Iván Octavio ‘N’.

Destaca que a Iván Octavio se le imputa el delito de desobediencia o resistencia de particulares contemplado en el artículo 129 del Código Penal estatal. Al resto de los detenidos, por lesiones dolosas.

En el traslado al penal metropolitano de Puente Grande se definirá si a los hombres se les vincula a proceso o salen absueltos. También, allí se decidirá si a los detenidos se les aplicaría la prisión preventiva.

La manifestación del domingo en Guadalajara, donde los imputados fueron detenidos, tuvo como principal motivación el agua sucia que los ciudadanos de la capital tapatía y zonas aledañas han recibido en sus hogares desde hace ya varios meses.

Si bien la calidad del agua ha sido una queja recurrente en Guadalajara y su zona metropolitana, el problema se agravó el 6 de octubre tras el comunicado del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, en el que anunció el cese temporal del suministro de agua de la presa Las Pintas y parte del sistema antiguo del Lago de Chapala para evitar el consumo de agua contaminada.

Según un estudio de la Universidad de Guadalajara la manifestación llegó a concentrar hasta 21 mil 400 personas, más del doble de las cifras oficiales que el gobernador Pablo Lemus dio a conocer en sus redes sociales.

La protesta se había mantenido pacífica y sin daños al patrimonio público, incluso cuando el bloque negro hizo su aparición hubo un rotundo rechazo hacia el grupo de encapuchados.

Segundo halconazo tapatío

El enfrentamiento entre policías y manifestantes por el agua limpia comenzó cuando la manifestación llegó a Casa Jalisco, lugar donde despacha el gobernador. En la red social X se pueden ver numerosos videos de la manifestación donde se observa un fuerte despliegue de policías que rodeaban la residencia oficial.

En un video un manifestante se hizo de palabras con los policías y esto provocaría la reacción de un elemento para comenzar las agresiones físicas hacia los manifestantes. El joven fue sustraído por un elemento hacia la casa de gobierno.

En otro video, otro joven tumbado en el piso con un golpe en la cabeza, emitido presuntamente por los policías que lo rodean, explica que manifestarse por tener agua limpia es su derecho.

También circula el video de un motociclista repartidor que fue detenido arbitrariamente por las autoridades mientras se desarrollaba la protesta.

El video que más ha indignado a la opinión pública es el que una persona que había sido sustraída por los elementos policiales muestra a una decena de personas sometidas en las instalaciones de Casa Jalisco, algunas con heridas provocadas por golpes en la cara.

En redes sociales diversas cuentas circularon una lista de 50 personas tras su detención por elementos de seguridad, de las cuales no se sabía su paradero hasta la tarde del lunes y después de que el periodista Manuel Pedrero leyera la lista completa con nombres en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.

En los videos también se puede ver que detrás del cerco policiaco había personas vestidas de civil que aventaban piedras hacia los manifestantes.

Además, la indignación creció cuando apareció el cuerpo de bomberos para dispersar a los manifestantes que protestaban por no tener agua limpia, mediante chorros de agua a presión. Cabe señalar que la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos depende directamente del Gobierno del Estado.

El evento fue nombrado en redes sociales como el segundo halconazo tapatío en referencia a la detención arbitraria de un joven en una región cercana a Guadalajara llamada Ixtlahuacán por no portar cubrebocas, el 4 de mayo de 2020 y que murió durante su detención.

La indignación por la muerte del joven provocaría dos protestas de miles de personas frente al Palacio de Gobierno y la detención arbitraría de decenas de jóvenes que intentaban llegar a la Fiscalía de Guadalajara en la capital del estado. 

Los abusos en ese año fueron cometidos por personas vestidas de civil que privaron de la libertad a los jóvenes mientras se manifestaron en las calles de la capital, los golpearon y les quitaron sus pertenencias. La ONU y Amnistía Internacional confirmaría después los abusos. A estos sucesos se le conocieron como el halconazo tapatío.

Detenido de la manifestación por agua limpia muestra sus heridas dentro de Casa Jalisco después de ser sustraído por elementos policiacos.