Entre los vehículos rentados hubo camionetas Jeep, cuyos precios empiezan en 345 mil pesos, es decir que el INE podía gastar hasta el doble por RENTAR un coche que pudo comprar dos veces con el mismo dinero.

 

camioneta

Regeneración, 07 de marzo de 2017.- La Contraloría Interna del Instituto Nacional Electoral (INE) hizo un señalamiento sobre la renta de mil 500 vehículos durante el proceso electoral del 2016 con cuyo presupuesto pudieron haberlos comprado dos veces.

Según el contratato INE/SERV/012/2015, se lanzó una licitación para un periodo de 2015-2018 con un presupuesto base total de 636 millones 610 mil 723 pesos y que se podría incrementar a un techo de 910 millones 217 mil 884 pesos.

La cantidad más alta, 910 millones 217 mil 884, dividido entre los 1 500 vehículos que se rentaron da un presupuesto 606 mil 811 pesos por cada vehículo, cuando una camioneta Jeep Compass, según la página de internet de la empresa, cuesta 384 mil 900 pesos, en su versión 2017.

El sondeo de precios se hizo porque el informe indicó que los altos funcionarios del INE utilizaron camionetas Jeep, sin que se especificara modelo o versión, sin embargo, no todos los vehículos rentados fueron camionetas.

Además de los altos precios de arrendamiento, con los que se pudo comprar las unidades en lugar de rentarlas, los auditores detectaron incumplimientos contractuales referentes a la cantidad, características técnicas, desfases en la entrega, atención oportuna y mantenimiento de los vehículos.

Desde la revisión del 2015, el mismo organismo había señalado que el gasto del Instituto era desproporcionado e inútil pues es más barato comprar los vehículos, en lugar de rentarlos.

“No se proporcionó documental que acreditara que se realizó una detección de necesidades y requerimientos reales de cada Unidad Responsable, a fin de justificar el total de vehículos considerados en las bases para la contratación del servicio de arrendamiento”, señala el informe.

“Tampoco se advirtió la existencia de un estudio de factibilidad a efecto de determinar la conveniencia del arrendamiento por encima de la adquisición”.

La Contraloría criticó, asimismo, que en cuanto a la operación del contrato de arrendamiento, ninguna de las unidades responsables auditadas utilizó los servicios de “Call Center” ni el de “Sistema de Administración y Monitoreo Vía Remota” para la administración de los vehículos.

Los costos de dichos servicios fueron de 13.53 millones de pesos, sin que significaran un beneficio real para el Instituto, puntualizó la Contraloría.

Vía Milenio