La marca Hugo Boss tiene antecedentes oscuros: la colaboración de su fundador con el régimen de Adolfo Hitler y así como de participar en la persecución y explotación de los judíos alemanes.

Regeneración, 24 de octubre de 2020. Hugo Ferdinand Boss, empresario alemán y reconocido modisto, fue el creador de los uniformes del ejército nazi, negocio que lo catapultó para volverse un hombre de negocios millonario.

Durante el Tercer Reich tuvo la licencia para confeccionar los uniformes del régimen de Adolfo Hitler y durante la Segunda Guerra Mundial hizo los atuendos de las temibles Waffen-SS y Wehrmacht.

A principios de los años veinte, Hugo Boss fundó su empresa que confeccionaba ropa de trabajo para la industria alemana, impermeables, ropa deportiva y uniformes de policía.

En 1931 se afilió al partido nacionalsocialista alemán y se involucró de lleno en su doctrina.

A partir de 1934, después del golpe de Estado y la toma del poder por Hitler y los nazis, inició su ascenso como empresario.

Se encargó de la producción de millones de uniformes militares para las SA, las SS y las Wehrmacht (fuerzas paramilitares del partido nazi), así como las juventudes hitlerianas (que tenían 3 millones de afiliados).

 

Las camisas pardas fascistas portaron los uniformes de Hugo Boss

Las Waffen-SS fueron un cuerpo élite de combate dirigido por el Reichsführer-SS Heinrich Himmler que participaron en la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar la guerra sus líderes fueron juzgados por crímenes de guerra.

Como parte de su colaboración con el régimen fascista alemán, Hugo Boss denunció a los sastres judíos que trabajan con él.

Las bandas fascistas que persiguieron a los judíos, comunistas y homosexuales en la Alemania fueron vestidos por Hugo Boss.

Al terminar la Segunda Guerra, Boss fue juzgado por un tribunal y multado por su participación en el régimen nazi. Después continuó su negocio de confeccionar y vender ropa, en sus talleres se trabajaba bajo un sistema de trabajos forzados.

El historiador Roman Köster (2011) documentó su pasado nazi. En su libro “Hugo Boss, 1924-45”, el docente documenta que el empresario alemán era un seguidor convencido de los nazis.

Además durante la Segunda Guerra Mundial tuvo como esclavos en su fábrica de Metzingen a 180 prisioneros de guerra (140 judíos franceses y 40 polacos, la mayoría mujeres).

Hugo Boss murió en 1948 siendo un próspero empresario que fabricaba los uniformes de correos y de la policía alemana.

Fue hasta 1970, que la marca comienza a incursionar en la moda y a vender trajes de vestir para hombres, con los que irrumpe en el mercado internacional.

Su emporio ahora lo lleva la casa de moda Hugo Boss AG, mayoritariamente de capital inglés.