Víctor Manuel Guerra García-ENAH nos presenta una visión del documental Rompan Todo en la que expone que deberíamos ver a los músicos cómo artistas en construcción constante y no como figuras consolidadas

 

 

¿La responsabilidad es de quien contesta o de quien pregunta?
Víctor Manuel Guerra García-ENAH

Un documental en un tiempo largo va más allá de un material de difusión puesto que se convierte en una fuente para la historia, es por eso que es importante entender no sólo quienes estuvieron detrás de la producción del mismo sino las preguntas que se hicieron en su momento y a quienes se les realizaron, en el caso del ya tan abordado Rompan Todo del que he querido hacer una reflexión que contemple no solo una crítica orientada hacia los nombres faltantes sino posibilitar una reflexión que conduzca a la construcción efectiva de una Historia del Rock en México, como primer paso, y después de la Historia del Rock Latinoamericano como planteamiento mayor.

En las redes sociales se ha desatado una serie de comentarios acerca de las respuestas de Javier Bátiz en torno a las interrogantes que se le realizaron y que prácticamente aparece en la mayoría los capítulos, además de la participación constante de Camilo Lara en episodios que debido a su proyecto musical no le corresponderían por la ubicación temporal del mismo, esto me lleva a cuestionarme ¿Cuáles fueron los parámetros considerados para elegir a los testimoniantes? No dudo de la capacidad de Camilo Lara o de Rubén Albarrán de poder contar lo que ellos entienden, por ejemplo, acerca del movimiento estudiantil de 1968 pero sus participaciones más que experiencias de vida son memorias heredadas que les son significativas y a partir de ellas construyen su proceso de politización. Sergio Arau refiere haber vivido el 68 pero en su participación no se ahonda en el movimiento, sino que al igual que Lara y Albarrán coloca a la masacre de Tlatelolco como hecho culminante. Quizás el resultado hubiera sido diferente si se entrevistaran a músicos ligados al rock pero que no lo ejecutaron, como el caso de Ismael Colmenares del grupo Los Nakos, grupo en el que llegaron a militar Francisco Barrios y Armando Vega Gil, de la botellita de Jerez.

Otra cuestión es por ejemplo que se entrevista a Armando Suárez de Chac Mool pero no se habla de su trabajo sino que es un testimoniante referencial, es decir, lo que el comparte les ayuda a construir el contexto pero no recuerdo haber escuchado hablar de Chac Mool en el trabajo final, es el mismo caso de Bahiano quien fuera cantante de Pericos, de Roberto Musso de Cuarteto de Nos o Cheo Pardo de Amigos Invisibles quienes participan gustosos en el documental pero que no se abordan sus agrupaciones, quizás acuden a ellos por haber vivido la época pero esas experiencias ¿no son influencias en su quehacer musical posterior? Por que si lo entendemos así ¿sus agrupaciones no son parte ya del proceso de la Historia del rock?

Un buen trabajo de investigación no esta determinado por los datos concretos que nos pueda presentar sino la serie de cuestionamientos que nos pueda ofrecer, en este sentido las preguntas cobran una relevancia mayor porque se trata en si mismo no de comprobar sino de mostrar algo diferente, no todos los músicos, por más que hayan vivido la misma época, significan igual un suceso, de ahí que quienes realizan las entrevistas puedan construir la memoria con sus entrevistados, se entiende que el objetivo no es precisamente hablar exclusivamente de la vida de los músicos pero quizás al ahondar en la vida de ellos se podría construir las redes que se van tejiendo entre músicos de diferentes generaciones.

Ricardo Rico en su proyecto Buscando Rock Mexicano disponible en Youtube realiza 180 capsulas recopilando testimonios de músicos de la escena del rock mexicano ¿Cuáles fueron sus parámetros? Que fueran músicos integrantes de grupos de rock y que platicaran sus experiencias e inquietudes en torno a su carrera, de ahí a que se nos posibilita realizar preguntas al material realizado sin buscar datos precisos sino narraciones significativas en las que podemos encontrar diferencias entre una banda y otra. En Rompan Todo tenemos una constante tendencia a la homogeneización debido a que las transiciones de un estilo o época a otra son secuenciales, es decir, que van una tras otra sin ahondar en las diferencias que persisten o conviven en una etapa.

Como interesados y melómanos del rock deberíamos preocuparnos más por preguntar constantemente que por reafirmar lo que ya sabemos, de cuestionar los lugares y sucesos comunes y no dar por sentado nada, permitirnos ver a los músicos desde sus inquietudes y expectativas como motor de expresión y no solamente como las estrellas afianzadas, todo grupo o cantante tiene un proceso, nadie se mantiene igual que al inicio, si el cambio es parte de la vida ¿Por qué ver a los músicos y músicas del rock cómo figuras consolidadas y no como artistas en construcción constante?

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Y si rompemos todo ¿Qué nos queda?