Discurso de Berta Cáceres, asesinada ayer, al recibir Premio Ambiental Goldman

    ¡Despertemos¡ ¡Despertemos Humanidad¡ Ya no hay tiempo.

    Berta Caceres stands at the Gualcarque River in the Rio Blanco region of western Honduras where she, COPINH (the Council of Popular and Indigenous Organizations of Honduras) and the people of Rio Blanco have maintained a two year struggle to halt construction on the Agua Zarca Hydroelectric project, that poses grave threats to local environment, river and indigenous Lenca people from the region.

    Regeneración, 03 de marzo 2016.- Berta Cáceres fue asesinada el día de ayer por la noche en su domicilio en La esperanza, Honduras. Perteneciente a la etnia Lenca, dedicó su vida a defender los recursos naturales de su país ante la concesión indiscriminada del gobierno a empresas mineras, gaseras e hidroeléctricas.

    El 20 de abril del 2015 Berta Cáceres recibió en San Francisco Californa el Premio Ambiental Goldman. Este fue su discurso.

    En nuestras cosmovisiones somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz.
    De los ríos somos custodios ancestrales, el pueblo Lenca, resguardados además por los espíritus de las niñas que nos enseñan que dar la vida de múltiples formas por la defensa de los ríos es dar la vida para el bien de la humanidad y de este planeta.
    El COPINH, caminando con otros pueblos por su emancipación, ratifica el compromiso de seguir defendiendo el agua, los ríos y nuestros bienes comunes y de la naturaleza, así como nuestros derechos como pueblos.
    ¡Despertemos¡ ¡Despertemos Humanidad¡ Ya no hay tiempo.
    Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de solo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal.
    El Río Gualcarque nos ha llamado, así como los demás que están seriamente amenazados. Debemos acudir. 
    La Madre Tierra militarizada, cercada, envenenada, donde se violan sistemáticamente los derechos elementales, nos exige actuar.
    Construyamos entonces sociedades capaces de coexistir de manera justa, digna y por la vida. 
    Juntémonos y sigamos con esperanza defendiendo y cuidando la sangre de la tierra y los espíritus.
    Dedico este premio a todas las rebeldías, a mi madre, al Pueblo Lenca, a Río Blanco y a las y los mártires por la defensa de los bienes naturales.