INAH esclarece el origen de piezas en Xochicalco

El descubrimiento de figuras antropomórficas en 1940 en Xochicalco despertó dudas sobre su origen, ahora, arqueólogos del INAH impulsan un proyecto para rastrear su manufactura, que se cree podrían ser diacrónicas

El descubrimiento de figuras antropomórficas en 1940 en Xochicalco despertó dudas sobre su origen, ahora, arqueólogos del INAH impulsan un proyecto para rastrear su manufactura, que se cree podrían ser diacrónicas

RegeneraciónMx.- Las incertezas en torno al origen de las figurillas líticas, descubiertas en la Zona Arqueológica de Xochicalco, persisten desde 1940, época en la que comenzaron las primeras exploraciones en este sitio patrimonial. Hoy, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) analiza la manufactura antropomorfa con la que fueron hechas, pues hay un debate sostenido en el no se ha alcanzado a esclarecer si provienen de la cultura mezcala o de la teotihuacana.

Ávido de desentrañar, de una vez por todas, el verdadero origen de las piezas antropomorfas de Xochicalco, investigadoras del INAH impulsaron un proyecto en el que se analizarán más de 786 piezas líticas con el objetivo de reconocer la civilización y época a la que pertenecen, pues desde hace más de 80 años se han propuesto dos probables destinos: el estilo mezcala, característico del estado de Guerrero, y Teotihuacan, la gran urbe clásica de la que Xochicalco.

Para desentrañar el origen de las piezas, INAH y CNRS compararán que los materiales con los que están hechas las figurillas coincidan con los que la tradición mezcala utilizaba, con el fin de confirmar o desmentir, según sea el caso, si se trata de piezas sincrónicas, lo que quiere decir que coincide con los elementos de elaboración que se usaban en esa época y área geográfica.

Otra de las probabilidades, es que se tratan de un tipo de piezas diacrónicas, conocidas bajo este nombre porque fueron obtenidas tras el colapso de Teotihuacán. Al conservar parte del patrimonio de otras culturas, se reafirmaba el poder y prestigio de quienes las portaba, por el gran valor que connotaban.

Las y los arqueólogos conciben una última posibilidad, relacionada con el origen de figurillas líticas, en la que proponen que la fabricación de las piezas provenga de Xochicalco, y de esta manera demuestren que  los xochicalcas buscaron crear un estilo propio, que conciliaba las cualidades de diferentes culturas, las contemporáneas y pretéritas.