Por Pedro Gellert

El pasado 5 de abril de 2021 la Asamblea Nacional de Vietnam eligió nuevos dirigentes de alto mando para el período 2021–2026, entre ellos el exprimer ministro Nguyen Xuan Phuc como presidente; Pham Minh Chinh como Primer Ministro; y, finalmente Vuong Dinh Hue, como presidente de la Asamblea Nacional.

Vietnam: una nueva dirección con miras al futuro

El año 2021 resulta de especial importancia para Vietnam, siendo éste el arranque de la Estrategia de Desarrollo Socioeconómico a 10 años (2021-2030) que, de forma simultánea, será implementada junto con el Plan de Desarrollo Socioeconómico a 5 años (2021–2025). Con esto se espera una reorientación en las distintas decisiones de corte económico, con miras a mantener un crecimiento sostenido y perdurable hasta el próximo periodo gubernamental.

La probable aparición de riesgos financieros debido a los efectos de la pandemia por la Covid-19, es una realidad latente. Sin embargo, economistas, inversionistas y organizaciones internacionales mantienen la confianza en que Vietnam logre un crecimiento económico importante. Confianza que se sustenta gracias a la estabilidad política del país, el favorable clima de inversión empresarial y el crecimiento de la economía nacional. Todo gracias a la existencia de tratados internacionales que permiten a Vietnam tener un mercado atractivo y posicionado en la dinámica económica regional del Sudeste Asiático.

Crecimiento de la economía

El HSBC Bank valora que la economía vietnamita puede crecer en un 7,6% en este año, por su parte el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica un aumento del PIB en 6.5%, mientras el Banco Mundial estima un crecimiento económico de 6.8% en 2021.

El desempeño registrado en 2020 -un crecimiento económico de 2.91% y el mayor
superávit comercial de la historia, llegando a casi 19.1 mil millones de dólares- abona a la confianza y certidumbre que hay en la recuperación de la economía vietnamita. Razón por la que el nuevo gabinete, bajo la dirección del primer ministro Pham Minh Chinh, es consciente en la necesidad de decisiones oportunas, drásticas y creativas en la lucha contra la pandemia. La finalidad es restaurar pronto las actividades económicas; seguir fortaleciendo las instituciones nacionales; y aplicar las políticas monetarias y fiscales necesarias para eliminar los obstáculos financieros al sector privado. El desembolso de la inversión público-privada para apoyar a la comunidad empresarial y promover a los sectores económicos que tienen una sustancial inversión extranjera; es una pieza clave en el crecimiento económico futuro de Vietnam.

Pham Minh Chinh ha destacado en anteriores administraciones por su capacidad de
liderazgo, carisma, y sobre todo en su determinación de velar por el pueblo vietnamita. Razón fundamental por la que existe especial atención en avanzar en la consolidación
de instituciones que promuevan el bienestar económico social; que también sean capaces de otorgar certidumbre a los inversionistas extranjeros.

Hay confianza de que con los resultados del último congreso del PCV celebrado del 25
de enero al 1 de febrero de este año y el nombramiento de los nuevos dirigentes, el
pueblo vietnamita logre avances significativos en sus esfuerzos de construir una patria prospera y socialista.