AMLO recordó este Viernes Santo la obra de David Alfaro Siqueiros, que se exhibe en El Vaticano, llamada Cristo de la Paz

AMLO reflexiona sobre el cristianismo con obra de Siqueiros

Carlos Guzmán| Corresponsal CDMX. Aprovechando el marco del Viernes Santo, está mañana el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador hizo una reflexión sobre lo que significa la fecha que es incluso reconocida en otras religiones ajenas al cristianismo.

Desde Macuspana, Tabasco, donde pasa este día AMLO y mediante sus redes sociales citó la importancia del sacrificio de Jesús como acto de preferencia por los pobres.

“La vida y la obra de Jesús Cristo, por lo general, es reconocida por creyentes y no creyentes… Las coincidencias siempre apuntan a su preferencia por los pobres y por la paz… no es extraño que un pintor comunista como David Alfaro Siqueiros, haya hecho una obra que se exhibe en el Museo Vaticano desde los años de 1970, conocida como «Cristo de la paz». En el reverso, Siqueiros anotó esta frase: «Cristiano: ¿qué has hecho de Cristo en más de dos mil años de su doctrina?»”. Escribió el primer mandatario de la nación.

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El hecho destaca derivado de que el no profesa la religión católica, pero está de acuerdo con muchos de los preceptos de esta

La obra de Siqueiros

A David Alfaro Siqueiros se le acusó de “disgregación social” por oponerse al gobierno de México y en 1960 fue recluido en la cárcel. Estuvo alrededor de cuatro años en una celda de nueve metros cuadrados.

Durante este periodo realizó trescientas obras preparatorias para el imponente mural La marcha de la humanidad en la tierra y hacia el cosmos, que realizará entre 1964 y 1970 para el Polyforum Cultural de Ciudad de México.

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Surge Cristo Mutilado

También se exhibe en El Vaticano Cristo mutilado, una obra de caballete, un bosquejo para el “fondo escenográfico” del pequeño teatro de la cárcel donde se encontraba recluido.

Siqueiros, que volverá a afrontar el mismo tema otras veces, atribuyendo a la figura de Cristo distintos valores, aquí decide representar un Cristo-víctima, imagen de gran poder simbólico para el lugar al que estaba destinado”, señala el Museo Vaticano.