Congreso de Yucatán quiere imponer megagranja de cerdos en Cenotes

Congreso de Yucatán ignora reclamo social para que megagranja de 50 mil cerdos sea reubicada fuera del área de cenotes en Yucatán
Juez reitera plazo para suspensión de actividades de la megagranja, para dar paso a juicio de amparo promovido por ambientalistas en favor del derecho de la infancia a un medio ambiente sano

Regeneración, 23 de octubre del 2018. El Congreso de Yucatán, estableció el objetivo que la megagranja de 50 mil cerdos sea instalada sobre la reserva del acuífero del Anillo de Cenotes en el municipio de Homún en Yucatán; denunciaron los guardianes de los cenotes sagrados y el centro de derechos Indignación.

Unos 50 mil cerdos generan alrededor de 75 toneladas de excremento por día, unos 2250 toneladas por mes.

El mega proyecto porcícola se pretende ubicar en el Anillo de Cenotes y del cual se extrae el 42% del agua que se aprovecha en el estado y el 19% del total en la península de Yucatán.

Hasta el dia de hoy no se ha establecido la reglamentación para el manejo ambiental de dicha reserva hidrológica, que es una zona del anillo de cenotes de la entidad, localizado en los municipios de Cuzamá, Hocabá, Seyé, Acanceh, Xocchel, Huhí, Tahmek, Hoctún, Homún, Tekit, Kantunil y Sanahcat.

Entonces, lo que se denuncia es que el Estado Mexicano, estableció la reserva ambiental, pero hasta ahora no la ha provisto de un plan de manejo ambiental.

Amparado en ello es que los diputados de Yucatán dicen que megagranja no viola ninguna ley, lo que no dicen es que dicha ley no ha sido promulgada por las autoridades, debiendo hacerlo hace años.

La denuncia

«En un acto de desprecio al pueblo de Homún, que manifestó mayoritariamente su rechazo a la megagranja porcícola a través de una consulta organizada por el propio pueblo, el Congreso de Yucatán estableció unilateralmente el objetivo de lograr la permanencia de la megagranja porcícola en territorio de Homún, lo cual viola el derecho del pueblo maya y pone en riesgo el agua de los cenotes y la vida de la comunidad», señalaron los guardianes de los cenotes y el equipo de Indignación.

La simulación del Congreso desprecia también a los tribunales que actualmente estudian las demandas presentadas por el pueblo de Homún en defensa del medio ambiente y de sus derechos como pueblo, denunciaron.

De hecho, la juez cuarta de distrito ha ordenado la suspensión de operaciones de la megagranja porcícola, como medida cautelar para proteger a la infancia de Homún, mientras resuelve el amparo.

«Apenas un par de horas le bastaron a diputadas y diputados del Congreso para decidir respaldar la megagranja porcícola que opera ilegalmente en el pueblo de Homún, contraviniendo la medida cautelar dictada por el juzgado federal», indicaron los denunciantes.

Formato amañado para favorecer a la empresa.

Las y los Guardianes de los Cenotes indicaron que acudieron buena voluntad a la invitación hecha por los diputados aun desconociendo el formato del evento.

«Cuando llegamos a la hora que nos citaron, ya habían hablado representantes de la megagranja, que continuaron haciendo uso de la palabra después de nuestra intervención», relataron.

Denunciaron que el «Congreso no contaba con intérprete traductor de maya, nuestra lengua, aunque sí encontró académicos que favorecen a la empresa».

En su posicionamiento los defensores de los cenotes sagrados señalan que «las y los diputados decidieron en un par de horas crear un comité de Vigilancia del agua como arrogándose el derecho de permitir la continuación de las operaciones de la megagranja».

Los Guardianes de los Cenotes, en cambio, luchamos por hacer respetar la decisión del pueblo de Homún y por cuidar el agua y nuestro territorio, precisaron.

«El Comité propuesto viola el derecho a la libre determinación y parece dar su bendición a la operación de la granja».

¿Ahora van a hacer un plan de manejo conveniente para la empresa, dando por sentado que tiene que permanecer?, interrogaron los ambientalistas.

Eso, para las y los Guardianes de los Cenotes, «es corromper la función legislativa, creando leyes a modo para las empresas».

Si el plan de manejo se hubiera hecho en su debido tiempo, la megagranja de cerdos no hubiera podido obtener los permisos, subrayaron.

Ahora presumen que no violan leyes ni reglamentos ¡porque no existen!

El gobierno anterior se escudó en su propia negligencia, en sus propias omisiones, para decir que la megagranja cumplía con las leyes, puesto que no las había hecho.

Las y los Guardianes de los Cenotes desconocemos cualquier comité que tenga como objetivo preestablecido lograr la permanencia de la megagranja porcícola.

Demandamos respeto a la decisión del pueblo maya de Homún determinada en la consulta celebrada el 8 de octubre de 2017 y que ignoró tanto el gobierno anterior como ahora lo ignora el Congreso del Estado, a pesar de que durante nuestra comparecencia hicimos entrega de los resultados.

Si el Congreso quiere decididamente apoyar a la megagranja porcícola debiera dirigir sus esfuerzos a encontrar el lugar al cual podrían trasladar sus instalaciones, obviamente lejos del anillo de los cenotes.

Consideramos que proyectos de esa magnitud representan un grave riesgo ambiental y, en cualquier lugar en el que se instalen, si se les permitiera a pesar de las dimensiones, tendría que exigírseles la tecnología adecuada, pero de ninguna manera pueden hacerlo en una zona tan delicada como el anillo de los cenotes, donde además el pueblo les ha negado la autorización.

Con alarma escuchamos al anterior Secretario de Desarrollo Urbano y a otros investigadores lamentar la negativa de nuestro pueblo argumentando la tecnología con la que cuenta esta megagranja. Nos alarma pues no sabemos por qué razón no se ha exigido esa tecnología a cualquier granja de esas dimensiones.

Las y los Guardianes de los Cenotes estamos decididos a cuidar el agua de nuestro territorio y a hacer respetar la voluntad del pueblo, expresada en la consulta que realizamos en ejercicio de nuestro derecho a la libre determinación como pueblo maya, reconocido en los tratados internacionales de derechos humanos