302 organizaciones de la sociedad civil exhortaron al gobierno federal a no ceder a los chantajes de las asociaciones estadounidenses.

Denuncian presión de productores agrícolas de EU a México

Regeneración, 26 de marzo 2021. 302 organizaciones campesinas, sociales, académicas y de investigación denunciaron que el gobierno federal recibió una carta de asociaciones estadounidenses, dedicadas a la industria de la alimentación y a la agricultura. En el documento manifestaron su preocupación por la implementación del etiquetado frontal y por el decreto que elimina el uso del glifosato; así como el uso de maíz transgénico.

Las asociaciones argumentaron que desde que esas medidas entraron en vigor, la importación de sus productos «es un peligro». Por ello, las organizaciones integrantes de la sociedad civil pidieron al gobierno federal, en un comunicado, no ceder a los chantajes de los grupos extranjeros; porque «en su afán de mantener sus ganancias y preservar su poder han traspasado las fronteras de la ética y la salud».

Asimismo, exhortaron a las autoridades a construir en conjunto un nuevo sistema-modelo agroalimentario y nutricional. También pidieron a la población mexicana defender «la soberanía nacional, alimentaria y a nuestra planta sagrada: el maíz».

Medidas implementadas

En este sentido, las organizaciones mexicanas resaltaron que dichas medidas son necesarias para la transición a un modelo agroalimentario saludable y sustentable. Además, fueron resultado de más de 20 años de lucha de la sociedad civil mexicana; así como de diferentes investigaciones científicas que demuestran el daño que provoca el consumo de productos ultraprocesados; además del herbicida glifosato y los Organismos Genéticamente Modificados.

El etiquetado frontal de advertencia garantiza el derecho a elegir qué comer, con base en información clara y sencilla. Igual que los derechos a la salud y a una alimentación sana.  «Somos el único país en el mundo donde la Secretaría de Salud declara una emergencia epidemiológica por obesidad y diabetes desde el 2016; ambas enfermedades no transmisibles asociadas a la malnutrición», señalan en el comunicado.

Por último, resaltaron que la crisis sanitaria provocada por la COVID-19 es un llamado a dejar el modelo de consumo devastador del medio ambiente.