El Chueco se confesó tras asesinar a los dos sacerdotes en Chihuahua

El Chueco perdonó la vida a un tercer sacerdote y se confesó luego de asesinar a dos jesuitas y un guía de turistas. Después ordenó desaparecer los cuerpos

Asesino de sacerdotes en Chihuahua se confiesa

Regeneración, 22 de junio de 2022. El Chueco perdonó la vida al sacerdote Jesús Reyes, luego de asesinar a balazos a los curas Javier Campos y César Mora así como al guía de turistas Pedro Palma.

Posteriormente el Chuco se confesó con Reyes por más de una hora, para luego desaparecer con los tres cuerpos.

Cabe destacar que los hechos ocurrieron el pasado lunes en Cerocahui, Chihuahua.

Chueco

Además los portales indican que la identidad del atacante es Jesús Abel G., también conocido como «El Chueco».

Y es que se subraya que el asesino habría perdonado la vida al padre Jesús Reyes, uno de los cinco curas jesuitas presentes en el templo.

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Esto, para confesarse y dialogar por una hora en el patio interior de la casa parroquial.

Narración

Al respecto Radio Fórmula entrevistó al padre Javier Ávila, quién narró lo dicho por el sobreviviente Jesús Reyes:

Así, dijo que el Chueco comenzó por asesinar al guía Pedro Eliodoro y prosiguió con los curas Javier Campos y Joaquín Mora, de 79 y 81 años, pero se detuvo ante el padre Jesús Reyes.

-«El interrogante de quien queda con vida es por qué a mí no me mató«, dijo.

Al tiempo que explicó que: «Él estaba en medio de los dos sacerdotes cuando el delincuente con el arma en la mano mata a uno, cae; después se dirige al superior jesuita, también lo mata».

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Seguidamente dijo que el delincuente se quedó desconcertado y se puso a platicar con él, le pidió perdón, «le pidió confesión».

Además dijo que estuvieron platicando una hora.

Cuerpos

Por otra parte, el portal destaca que el padre sobreviviente negoció con el Chueco que los tres cuerpos permanecieran dentro del templo.

Sin embargo, luego de una hora las víctimas mortales fueron levantadas por hombres armados, subidas a camionetas y retiradas del lugar.

Entre otras cuestiones se detalla que los sacerdotes asesinados conocía al Chueco desde que era un niño.

Finalmente se subraya también la desaparición de al menos cuatro personas más: una mujer, un menor de edad y dos hombres identificados como Paul Osvaldo B. y Armando B.

Esto, según informó la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.