En una clara acción intervencionista, la revista The Economist se atrevió a pedir a los mexicanos que no voten por el proyecto que representa Andrés Manuel López Obrador y rápidamente todos sus detractores aprovecharon para lanzar sus injurias contra el presidente más popular que ha tenido el país en la época moderna.

El sesgo editorial vs el injerencismo de The Economist

Regeneración, 28 de mayo de 2021. Vicente Fox, Carlos Loret de Mola, Brozo, Claudio X. González y toda la camarilla de adversarios del presidente Andrés Manuel López Obrador se unieron como jauría a la injuriosa publicación de The Economist que llamó “Falso Mesías” a uno de los presidentes más populares que existe actualmente en el mundo.

Sin embargo, también la mayoría de los medios de comunicación se dedicaron a reproducir el artículo de la revista británica que se atrevió a pedirle a los mexicanos que no voten por el proyecto de nación que representa AMLO. Sin detenerse a analizar el abierto intervencionismo de un medio de comunicación extranjero.

Felipe Calderón ensalzó la postura de The Economist, y se atrevió a decir que con las políticas neoliberalistas había inversión turismo y competitividad.

Rápidamente los internautas lo tundieron, le recordaron desde su supuesto alcoholismo hasta sus fallidas políticas de seguridad.

El payaso, no periodista, Brozo incluso quiso revivir la frase que de “AMLO es un peligro”, pero parafraseando al presidente, algunos tuiteros le dijeron que para el ardor utilice Vitacilina.

El rey de los montajes

Carlos Loret de Mola también difundió los dichos de la revista, a la que calificó de “influyente”, pero como periodista nuevamente se le olvidó la objetividad y pasó por alto la actitud intervencionista en plena carrera electoral.

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Pero tampoco Loret de Mola se salvó de las duras críticas de una población a la que. Como dice AMLO, no se le puede engañar. Incluso el comentarista deportivo Carlos Albert le respondió: “No mamen… ¿Influyente?… seguro ya lo leyeron los olvidados y depauperados millones de mexicanos…”

@Jomacasy fue más ácido con su comentario, dijo: “…igual que sus montajes son solo patadas de ahogado, cuando no pueden ganar limpiamente…”

Por su parte, Joaquín López Dóriga, quien dice que es respetuoso y que no se lleva con el presidente, se olvidó de las más elementales reglas del periodismo y sin hacer el más mínimo análisis del artículo de The Economist compartió parte de la publicación:

“Los votantes deberían de frenar al presidente hambriento de poder de México… ¿Necesita Joe Biden intervenir en México?

 

Otros que no se salvaron de las críticas por promover el artículo de The Economist son Javier Lozano, que dijo: “Aquí, también, les dejo un saludo para el señor. Que alguien le traduzca”.

Víctor Trujillo: “Otro pasquín inmundo… diría el de la portada”

León Krauze: “El falso mesías de México, titula The Economist

Guadalupe Acosta: ¡Madres!

Jorge Berry: ¡Ah, jijo!

Definitivamente la jauría se unió a una publicación “ramplona, majadera y mentirosa”, como dijo Andrés Manuel López Obrador.

 

Élites exasperadas

La publicación del artículo de The Economist no pasó por alto en el gobierno. El canciller Marcelo Ebrard envió una carta al editor de la publicación en la que se quejó de la “virulencia y la fragilidad argumentativa” de su edición.

Incluso aseveró que “La portada de hoy es la síntesis de la exasperación. Se sabe que los resultados de la elección, como ocurrió en 2018, no coincidirán con lo que ustedes desean”.

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Las campañas sucias ya no funcionan

Recientemente Antonio Sola, a quien se le atribuye el origen de la frase “Andrés Manuel es un peligro para México”, reconoció que el presidente tiene razón al decir que las campañas sucias ya no funcionan. Asegura que el mundo ha cambiado y que las campañas que funcionan actualmente son las de contraste porque están dentro del juego de la democracia.

Sin embargo, la revista The Economist, en su publicación contra AMLO, pasa por alto las más elementales reglas del periodismo, no le dio la menor oportunidad al presidente mexicano de presentar su opinión.

Pero no sólo crítica los proyectos obradorista y su perfil, que lo hace uno de los más populares en el mundo; va más allá al traspasar la línea del intervencionismo y pide a los mexicanos, en plena temporada electoral, que no voten por el proyecto de Andrés Manuel.

¿Y el INE dónde está?

Y ante el intervencionismo, dónde está el Instituto Nacional Electoral (INE), tantas veces autoproclamado árbitro neutral e imparcial.

El consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, hace unos días dijo que ese órgano es un árbitro neutral e imparcial del actual proceso electoral.

Además, aseveró que “no tiene sustento hablar de fraude o de prácticas que formaron parte de una picaresca política afortunadamente superada, como el ratón loco, los padrones rasurados o los muertos que votaban”.

Ante el intervencionismo, ¿Dónde está el INE?