Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx.- “Guillermo Sheridan es un porro disfrazado de académico. Y por increíble que parezca, este sicario de la pluma cobra, al menos, en tres instituciones: la UNAM, el Conacyt, la Academia Mexicana de la Lengua. Por si fuera poco, ha logrado vivir como un pequeño sultán, sangrando fideicomisos. Y lo único que ha tenido que hacer es servir a su jefe, Enrique Krauze. Cuando el dueño de Letras Libres ordena perseguir a alguno de sus enemigos, Sheridan es el primero en salir detrás de los adversarios de su patrón”, asegura una fuente que trabajó en el Centro de Estudios Literarios, bajo las órdenes de este escritor de 71 años.

El testimonio de otra persona, que dice haber colaborado para Guillermo Sheridan realizando “ciertos trabajos especiales”, asevera que, en 2010, durante una reunión en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, en el cubículo del autor de la novela El dedo de oro, chasqueando la lengua, le preguntó a él y otro compañero: “¿De verdad harían todo lo que esté al alcance de sus manos por entrar aquí, como técnicos académicos? ¡No les creo! Prueben su audacia y tráiganme la cabeza de piedra que está en el Jardín López Velarde. Y si son tan intrépidos, dejen en su lugar la cabeza de un animal exótico. ¡Honremos al voluminoso Chesterton con una ironía!”

La fuente asegura que, al principio, no tomó seriamente la propuesta de Sheridan: “Creímos que bufoneaba. Siempre ha sido un tipo extraño y burlón. Pero cuando, quince días después, me llamó por teléfono y me dijo: ¿Y entonces? ¿Qué pasó con la cabeza del poeta que les pedí? ¿Ven? No están tan dispuestos como dicen, fue cuando, ahora sí, me di cuenta que el cabrón estaba hablando en serio”.

Finalmente, el excolaborador de Sheridan narró a RegeneraciónMx que, una semana después, envuelta en una bolsa de lona y arropada entre dos almohadas, él y otro compañero que “todavía sigue haciendo trabajos raros para el doctor”, por instrucciones del propio investigador, llevaron “la cabeza de López Velarde” a la casa de la hermana de Sheridan, ubicada en la calle Benito Juárez, alcaldía Tlalpan. Acto seguido, mediante una llamada telefónica, informaron “al doctor” que, tal y como se los había solicitado, en el lugar del busto habían dejado una cabeza de mono. “Pero, contra lo que hubiésemos imaginado, el hijo de la chingada nos dijo que no sabía de qué demonios hablábamos y, por toda respuesta, nos advirtió que, si volvía a saber de nosotros, nos denunciaría ante la policía. Eso sí, el busto que, en un estúpido arranque de adolescentes desmadrosos, nos robamos para él, se quedó en casa de su hermana, doña Cecilia. De hecho, la cabeza de mono todavía se encuentra ahí, en ese parque, que está muy cerca del Centro Médico, sin que nadie la haya removido”.

Y, en efecto, al acudir al Jardín Ramón López Velarde, un parque ubicado en la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, en el extremo sureste de la Colonia Roma, frente al Centro Médico Siglo XXI del IMSS, RegeneraciónMx puedo verificar que, donde debería estar un busto a imagen y semejanza del poeta zacatecano, se encuentra una efigie de piedra, despostillada y pintarrajeada, que podría ser, en efecto, un antropoide.

Pero qué interés podría haber animado a Sheridan a solicitar que aquellos jóvenes perpetraran una aberración semejante. Una fuente que, hasta hace un par de años, trabajó en la Casa del Poeta López Velarde sostiene que, desde hace casi treinta años, Guillermo Humberto Sheridan Prieto es presidente del patronato de la Fundación Casa del Poeta. De acuerdo con este testimonio, Sheridan “se dedica, desde hace tres décadas, a boicotear todos los eventos culturales y literarios que intentan homenajear a Ramón López Velarde”. La estrategia, que a primera vista podría parecer un despropósito rayano en la locura, no sólo tendría el objeto de ensombrecer aquellos eventos, sino colocar a la fundación encabezada por Sheridan como una suerte de monopolio dedicado a explotar la obra y vida del poeta zacatecano.

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“Sheridan está convencido de que sabotear a los entusiastas que se atrevan a hablar de la obra y vida del autor de La suave patria le granjeará el mayor número de apoyos económicos para su fundación. Y quizá no se equivoca, porque, desde hace más de treinta años, este cabecilla se las ha arreglado para lucrar con la obra de Octavio Paz y López Velarde. Este amiguito de Krauze, mediante procedimientos amañados, se ha dedicado a embolsarse toda suerte de premios y fideicomisos que tienen que ver con Velarde. Desde luego, el primer beneficiario es él y, en segundo lugar, sus cuates. Pese a ser un vividor, tiene el cinismo de hablar de corrupción y señalar con dedo flamígero a otros personajes menos mendaces y corruptos que él”.

Al revisar quiénes conforman el patronato de la Fundación Casa del Poeta, I.A.P, cuya misión es, de acuerdo con la información que se difunde en el portal de la propia institución, “cuidar la última morada del poeta Ramón López Velarde y fomentar el gusto por la poesía”, se puede verificar que, en efecto, Guillermo Sheridan Prieto funge como presidente de dicha organización. Entre los miembros que componen esta fundación, sobresalen los nombres de los escritores Juan Villoro, Hugo Hiriart y Antonio Deltoro, todos vinculados al grupo Letras Libres y, dos de ellos, (Hiriart y Villoro) forman parte, desde hace décadas, del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

La sede de la Institución de Asistencia Privada presidida por Sheridan se encuentra ubicada en avenida Álvaro Obregón 73, colonia Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, CDMX. El edificio, que sirvió durante tres años como última morada del poeta Ramón López Velarde (1918-1921) está compuesta por una casa museo consagrada al poeta zacatecano, dos bibliotecas dedicadas a los poetas Efraín Huerta y Salvador Novo, un salón de usos múltiples con capacidad para 80 personas, un café-bar llamado «Las Hormigas» con una capacidad de diez mesas para 50 personas, una unidad de seminarios y talleres con capacidad para 40 personas, y una galería.

La Fundación Casa del Poeta, I.A.P, recibe financiamiento a través de donativos y cuotas de recuperación. Aunque el rostro visible de esta organización es María del Carmen Férez Kuri, el responsable de todas las operaciones y quien decide el destino de los recursos económicos que entran y salen de la fundación es, de acuerdo con el testimonio varias personas que trabajan en aquel recinto cultural, el propio Guillermo Sheridan.

De esta manera, el columnista de El Universal ha podido obtener recursos públicos millonarios para “preservar el legado de López Velarde”. Es importante resaltar que, durante las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, la I.A.P presidida por el académico de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua ha recibido jugosos donativos por parte del Gobierno Federal y el Gobierno de la CDMX.

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En los últimos cinco años, de 2016 a 2020, de acuerdo al Reporte de Donatarias Autorizadas emitido por la SHCP, la fundación encabezada por Guillermo Sheridan recibió de parte del Gobierno Federal, 12 millones 464 mil 559 pesos.

En 2016 recibió 2 millones 939 mil 758 pesos; en 2017 tres millones 259 mil 433 pesos; en 2018 obtuvo 2 millones 366 mil 709 pesos. En 2019 recibió 2 millones 432 mil 851 pesos; y en 2020 recibió 1 millón 465 mil 808 pesos.

Pero la fundación presidida por Guillermo Sheridan Prieto no sólo recibe financiamiento de parte del Gobierno Federal. También recibe recursos económicos de parte del Gobierno de la CDMX.

De hecho, sólo para hablar del caso más reciente, cabe decir que el 24 de enero de 2020, el Gobierno de la CDMX celebró un contrato con la Fundación Casa del Poeta, I.A.P. La Secretaría de Cultura de la CDMX se comprometió a dar a la fundación presidida por Sheridan un donativo por 1 millón 660 mil pesos.

No obstante, de acuerdo con a fuentes que trabajan en la Casa del Poeta, Guillermo Sheridan, enfurecido, llamó a María del Carmen Férez Kuri para ordenarle que hablara con los medios de comunicación para golpear al Gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum. El motivo, revelan a RegeneraciónMx, era simple: el columnista de Letras Libres quería más dinero. De acuerdo con esta versión, el amigo de Enrique Krauze habría dicho a la directora de la Casa del Poeta que sobajara la actuación de la Secretaría de Cultura local. Y así se hizo. Tres días después, el 27 de enero, apareció en el periódico Excélsior una entrevista a Férez Kuri. La directora de la I.AP. lamentaba la situación financiera de La Casa del Poeta López Velarde y, a pesar de que el contrato ya había sido firmado por ella misma y el titular de Cultura de la Ciudad de México, José Alfonso Suárez del Real, motivada por Sheridan, acusó que la fundación no había recibido suficiente apoyo por parte del Gobierno de la CDMX.

Durante la entrevista, el periodista Juan Carlos Talavera preguntó a la subalterna de Sheridan cuál sería el presupuesto público ideal para este espacio, a lo que Férez Kuri respondió: “Podríamos hablar de 3 mdp. Esto nos permitiría darle un mejor mantenimiento a la casa”. Y agregó: “Con eso tendría todo el personal de la casa un ajuste en sueldos que no se les ha podido dar desde hace tiempo”.

Lo contradictorio es que, justo ese año, la Secretaría de Cultura federal dio 1 millón 465 mil 808 pesos, que sumado a la aportación de la Secretaría de Cultura de la CDMX (1 millón 660 mil pesos), dan un total de 3 millones 125 mil 808 pesos, superando por más de 125 mil pesos la cifra ideal de Férez Kuri.

“No es gratuito que este cabrón insulte tanto a López Obrador y a su esposa ⎼agrega una de las fuentes consultadas por RegeneraciónMx. A Bilito, como le gusta que lo llamen, le enchina la piel codearse con el pueblo bueno. Y AMLO es, ante todo, un personaje que siempre ha estado vinculadísimo al pueblo. Chéridan, por otro lado, aunque nunca pasará de ser un maletero de Krauze, se siente inteligentísimo y, en cierta medida, hasta una reencarnación de Octavio Paz, otro autor a quien ha explotado sabroso para poder vivir, como lo que es: una sanguijuela pegada al cadáver de Paz”.