Los milagrosos reúnen firmas (quinta parte)

Esta serie recupera las razones, motivaciones y testimonios de quienes participaron en la iniciativa ciudadana para recabar firmas por el juicio a expresidentes 

 

 

 

 

 

Un milagro llamado Organización Popular

Gonzalo Solís

 

La victoria del 1 de julio no solo reflejó un agotamiento del sistema neoliberal, sino el comienzo a la construcción de la justicia social. Una justicia social que precisamente no podría avanzar sin antes lograr la certeza de la justicia, justicia jurídica para todos aquellos que fuimos lo que los neoliberales se atrevieron a llamar daño colateral, miles de hogares que resistieron gobiernos de desmantelamiento y de olvido, olvido que derivó en miles de familias desmembradas por una guerra absurda y ficticia contra el narco. Por un lado miles de hombres y mujeres eran acribillados diariamente y por el otro se pactaba con capos y se recibía en la Secretaria de Seguridad a manos abiertas financiamiento del trafico de drogas en el país. Este llegó a ser un país que asesinaba a sus propios hijos, porque no se nos olvidan a los 43 estudiantes desaparecidos de la normal de Ayotzinapa y los que fueron asesinados afuera del Tecnológico de Monterrey, o los miles de estudiantes que eran esfumados por el estado, por ejercer un derecho universal, el derecho a protestar y a ejercer su libertad de expresión.

Han pasado dos años desde el ultimo sexenio de un gobierno de derecha y neoliberal y la gente no ha olvidado y no debe olvidar nunca las incontables de atrocidades cometidas desde la máxima autoridad de nuestro país, los ex presidentes de la República, jefes de Estado y, en palabras del propio ejército, los jefes supremos de las fuerzas armadas. Era así como una instrucción desde los pinos, podían mutilar familias, desterrar campesinos y violar mujeres, fue así como el poder llegó a dañar miles de hogares en México. Por ello el mayor clamor de las y los ciudadanos de este país es precisamente uno: ¡Justicia!

Dicho clamor se tradujo en algo no nuevo, pero sí realizado en repetidas ocasiones, la Organización Popular. Miles de ciudadanos se organizaron para salir a las calles a recabar lo que la ley marca como la cantidad necesaria de firmas para lograr una consulta popular, muchos colectivos de ciudadanos se organizaron en cuestión de días para colocar módulos de recabación de firmas, fue así como el sábado 28 de agosto comenzaron a verse a lo largo y ancho de nuestro país módulos, mesas, bancos o en las propias jardineras de los parques, ciudadanos con formatos para recolectar firmas, otros mas salieron a la calle a visitar a los vecinos y otros más aprovecharon la visita a familiares para llenar por lo menos una hoja de firmas equivalente a diez ciudadanos, fue así como se comenzó el trabajo hormiga, firmas por firma se fueron haciendo centenares y esos centenares en millares, pronto los módulos presentaron filas abarrotadas de ciudadanos ansiosos en participar en algo que se puede traducir en resarcir el daño ocasionado por años de malos gobiernos, pronto se corrió la voz, podrías llevarte un formato y entregarlo en cualquier modulo o mesa de recolección, así fue como para el fin de semana del 4 de septiembre se alcanzó la meta de 400 mil firmas, de pronto ya no solo eran módulos y mesas en plazas públicas, sino también casas de vecinos, estudiantes en los salones de clases, ellas y ellos eran los que al son del reclamo popular realizaban el llenado de formatos.

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Llegó el lunes 7 de septiembre y la organización se refinó y aceitó, salieron ciudadanos a visitar pueblos, comunidades y colonias, a contagiar del animo que recorría las calles después de 2 meses de una cuarentena alargada y 4 meses de una nueva normalidad, se retomó la conversación en las calles, ahora con un decibeles de sonidos mas altos, pues todos llevábamos un cubrebocas, fue así como ese fin de semana contabilizábamos ya casi 800 mil firmas y por medio de la pagina de https://www.juicioexpresidentes.mx/ se informo que era tiempo de enviar las pequeñas o grandes contribuciones en el llenado de formatos de firmas, todo era necesario así fuera una sola.

Así comenzó la oleada de sobres, folders y cajas que fueron arribando el domingo 13 de septiembre al módulo permanente en el zócalo y el lunes y martes a la dirección de Tepeji 14 de la Colonia Roma, el que fuese el bunker de la esperanza, esperanzas de hacer justicia. Pero no solo arribarían folders sobres y cajas, sino también ciudadanos, ciudadanos voluntarios, dispuestos a organizar la oleada masiva de formatos de firmas, también ciudadanos que de todo corazón donaban comida para la gente voluntaria que arribó a apoyar, por mencionar que hasta pastel hubo. Así pronto que se comenzó toda una operación de organizar las millones de firmas que arribaron de los estados, como el son de una sinfónica unos compañeros clasificaban, otros foliaban y otros mas empezaban el embalaje de los paquetes en cajas de cartón, todos con un entusiasmo sin igual, no fue tarea fácil, se recabaron mas de 2,500,000 mil firmas, hubieron compañeros que no durmieron la noche del 14 de septiembre, y pocos mas llegaron al relevo a las 6 de la mañana del 15, por redes se anunció la necesidad de mas manos, y para las 3 de la tarde ya habíamos tomado las aceras y media calle de Tepeji, con carpas donadas, pronto se inició el foliado masivo de millones de firmas, mientras el compañero encargado de recibir formatos, cantaba numeralias que alegraban el corazón “ 30 mil firmas de Querétaro” se escuchaba al fondo, mientras se aceleraba el paso en recargar con tinta las foliadoras mecánicas y mientras alguien te daba un masaje para desentumir el brazo foliador, fue así como a las 9 de la noche comenzó a cargarse la camioneta con las cajas llenas de firmas con dirección al Senado, a cumplir lo que el pueblo había mandatado ¡Justicia!

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Era ya la hora del grito de independencia, aquel suceso que marco el inicio de nuestra gran patria llamada México, comenzaban los corazones a bombear sangre, de esa que inunda sentimientos nacionalistas y de amor a nuestro país y mientras se escuchaba dar los vivas del presidente Andrés Manuel López Obrador, las cajas se terminaban de entregar a la sede del Senado, era así como como se culminaba un esfuerzo colectivo de voluntad pasión y anhelos de aquello que también nos movilizó el 1 de julio de 2018 ¡Justicia! ¡Justicia! ¡justicia! Y aun nos faltan 43.


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