La OFAC modificó ocho licencias para permitir operaciones petroleras y mineras en Venezuela, mientras EE. UU. busca asegurar acceso al crudo
Regeneración, 27 de agosto de 2026.– El Departamento del Tesoro estadounidense modificó ocho licencias generales clave para el comercio exterior con la nación suramericana.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros emitió los nuevos lineamientos para flexibilizar las restricciones económicas internacionales.
Las medidas permiten operaciones en los sectores petrolero, gasífero, petroquímico, minero y también en el ámbito de las telecomunicaciones con empresas locales.
Asimismo, la resolución facilita formalmente el suministro de bienes industriales y la venta de diluyentes estadounidenses a Venezuela.
Por su parte, el organismo regulador estadounidense actualizó su guía sobre las actividades comerciales autorizadas con la estatal Petróleos de Venezuela.
Las licencias ajustadas corresponden a las resoluciones 46D, 47B, 48C, 50C, 51C, 52B, 54B y también la orden ejecutiva 61A.
Además, la autoridad financiera publicó nuevas preguntas frecuentes para aclarar los alcances del marco regulatorio.
El ajuste normativo busca agilizar los intercambios energéticos supervisados directamente por las autoridades del gobierno norteamericano.

Restricciones financieras al gobierno venezolano
En este contexto, las disposiciones fijan límites estrictos sobre el manejo del dinero generado por los intercambios.
Los pagos por impuestos locales, regalías y tasas operativas quedaron excluidos del control directo del gobierno.
Dichos recursos deberán depositarse en cuentas bancarias custodiadas por el Tesoro estadounidense en el extranjero.
Las autoridades informaron: “El gobierno venezolano no tendrá control directo sobre esos recursos”.
Mientras tanto, la administración de Donald Trump mantiene vivas las negociaciones para acordar un esquema energético duradero.
Las conversaciones avanzan mientras funcionarios estadounidenses buscan asegurar acceso de largo plazo al crudo.
La estrategia proyecta que corporaciones privadas norteamericanas desarrollen yacimientos prioritarios dentro del territorio venezolano.
Al respecto, la OFAC señaló: “Las autorizaciones establecen, sin embargo, restricciones sobre el manejo de los ingresos”.

Negociaciones energéticas y suministro estratégico
Por otro lado, la flexibilización representa un viraje en la política exterior del actual gobierno estadounidense.
El acuerdo bilateral garantiza formalmente el suministro constante de petróleo venezolano hacia las refinerías de Estados Unidos.
Dichas facilidades comerciales permiten a las multinacionales operar sin el riesgo de sufrir penalizaciones financieras internacionales.
Analistas señalan que la apertura busca estabilizar los precios de los combustibles en el mercado global.
Finalmente, el sector minero venezolano, incluyendo la extracción de oro y otros minerales estratégicos, entra en la flexibilización.
Las corporaciones internacionales preparan su retorno legal bajo el nuevo esquema de supervisión financiera del Tesoro.
El plan multilateral equilibra la necesidad energética occidental con la retención cautelar de los dividendos estatales.
Las partes esperan consolidar las reglas de inversión privada durante los próximos meses.
















