Por: José René Rivas Ontiveros

En estos momentos se puede afirmar, sin temor a equivocarnos, que el anónimo Bloque Opositor Amplio (BOA) —del cual, cuando apareció, todo mundo se deslindó y negó su existencia—, ahora ya convertido en ese nebuloso referente conservador denominado “Sí por México” o “Va por México”, no es otra cosa más que la alianza de ese grupo de viejos políticos que desde hace mucho tiempo han venido actuando coordinadamente en el PRIAN y un selecto núcleo de los empresarios mexicanos identificados con las posiciones políticas e ideológicas más ultraderechistas de la actual sociedad mexicana.

En otras palabras, se trata de esa pequeña élite de políticos y empresarios que por muchos años y de diferentes maneras fue la privilegiada y la que usufructuó las mieles del poder político nacional. El periodista y productor de programas y documentales Epigmenio Ibarra la describe amplia y maravillosamente en un bello video que circula en las redes sociales y del cual, con el afán de ilustrar lo que en las dos entregas anteriores y en esta hemos dicho, transcribimos textualmente una parte muy considerable:

“Después de décadas de un dominio absoluto de la vida pública, el viejo régimen perdió en las urnas el poder. Sus dirigentes históricos, sus defensores, sus intelectuales orgánicos, los periodistas que a su sombra vivieron y que tantas prebendas y privilegios que de él recibieron, no han podido aceptar la derrota. El odio, el miedo, la envidia se han vuelto para ellas y ellos el único recurso para mantener a su lado su clientela ideológica.

No pueden con la democracia, perdieron en buena lid y harían un bien en reconocer y corregir las causas de su derrota histórica, que cómoda y cínicamente atribuyen al hartazgo de las masas y al engaño de que fueron sometidas por un mesías, a la ignorancia de esas grandes mayorías empobrecidas.

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Vuelvo a Gotzali y a la envidia, ese motor del odio social. El éxito ajeno les consume y tachan a los envidiados de codiciosos, inmorales, egoístas y por ello, dignos del desprecio. Los envidiosos se dicen de sí mismos seres decentes y moralmente superiores; se dicen valientes críticos del gobierno y se presentan como mártires de la libertad de expresión. Lo cierto es que son pocos los argumentos que esgrimen y mucha la rabia que destilan.

Del insulto escatológico a la mentira van de las calumnias en los diarios, la radio y la televisión a las redes sociales. Nada los contiene, nadie los reprime. Nunca habían gozado de tanta libertas.
En unos más meses veremos de nuevo en las urnas que tan eficiente resulta su estrategia. De que tanto sirve la envidia y el encono cuando se trata de reconquistar el poder perdido”.

Por lo demás, “Sí por México” o “Va por México” es una alianza sin pies ni cabeza y que, por lo mismo, no tiene más principios que los de sus propios intereses, los cuales no son y nunca han sido otros más que el dinero y la preservación de sus respectivos negocios a costa del erario público de todos los mexicanos. Para ello, y no por otra cosa, los tres partidos derrotados en 2018 quieren ganar ahora y a como dé lugar primeramente la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. Con esto, ellos piensan que se les facilitaría, pocos meses después, sacar a Andrés Manuel López Obrador de la Presidencia de la República.

Se trata, entonces, de un conjunto de agrupamientos que aún no se han resignado o no se han acabado de convencer de que las ruedas de la historia siempre han caminado hacia adelante y nunca hacia atrás, y que la arrolladora votación que hace tres años obtuvieron tanto López Obrador como su partido Morena fue porque la gente quería el cambio.

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Por otro lado, hay que destacar que, a partir de la reunión que tuvo lugar el pasado noviembre de 2020 entre los empresarios Claudio X. González Guajardo y Gustavo de Hoyos y tres de los cuatro partidos de oposición a AMLO, tanto en los tradicionales medios de comunicación masiva, impresos y electrónicos, como en las siempre activas redes sociales, se ha estado observando una significativa cantidad de comentarios de diferente tipo por parte de ciudadanos comunes y corrientes, así como de políticos y analistas de la vida pública nacional.

Algunos de ellos se han mostrado muy sorprendidos por el tipo de participantes en la citada reunión, al considerar una verdadera novedad el hecho de ver sentados, hermanablemente y en la misma mesa, a los representantes de tres agrupamientos partidarios (PRI, PAN y PRD) que en otros momentos de la historia política nacional aparecían como eternos adversarios inconciliables, cuando cada uno de estos tres referentes enarbolaba principios y objetivos radicalmente diferentes, los cuales ya fueron dejados en en el basurero de la historia.

En las siguientes entregas de esta serie, las dedicaremos a ver el origen y posterior desarrollo de cada una de las tres fuerzas políticas que actualmente confluyen en “Va por México”

Texto escrito por José René Rivas Ontiveros, profesor e investigador de Tiempo Completo en la UNAM y miembro del SNI.