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No basta construir hospitales, o en el caso de Peña Nieto, de inaugurarlos, también se debe cubrir el costo de operación, como el Hospital de Durango al que le faltan médicos e insumos.

 

Regeneración, 05 de junio de 2018.- Diez años tardó en construirse en Hospital 450 en Durango, y para 2014 que fue inaugurado por Peña Nieto, se dijo que iba a operar al 100 por ciento, pero hasta la fecha sigue sin tener dos de las cuatro especialidades básicas para un centro de “alta especialidad” y presenta un caso grave de falta de insumos.

Según uno de los médicos que trabaja en el lugar, el cuarto piso del nosocomio permanece cerrado, nunca se ha usado, aunque podría albergar 60 camas más.

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“Un hospital general tiene que tener las cuatro especialidades troncales: ginecología, medicina interna, pediatría y cirugía. Aquí nos hacen falta dos de ellas: ginecología y pediatría. No estamos completos”, lamentó un médico de la institución.

“No había visto jamás tanta carencia. Tengo como ocho meses solicitando insumos básicos y no hay. La farmacia está vacía. No hay medicamentos. No hay ni paracetamol, ni jeringas, ni sondas de foley, ni sondas nasogástricas, no hay bolsas recolectoras de orina, no hay reactivos en el laboratorio”.

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Entre la proyección de un hospital hasta su construcción, pueden pasar entre seis y doce años; y debido a las dimensiones de las obras, sus costos iniciales pueden variar dependiendo de los costos de la obra, es decir, si un hospital se proyecta y durante su construcción los materiales aumentan, la obra termina costando más, entre más tiempo pase.

En el caso del Hospital General 450, en el estado de Durando, tuvo un costo inicial de 313 millones, pero terminó costando 450 millones de pesos, y lo peor, se inauguró sin los médicos necesarios.

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La obra realizada con recursos federales y estatales la inició la empresa “Constructora de Infraestructura de Durango” (CIDGO) y fue supervisada por “Sifra y Asociados”.

Pero en resumidas cuentas, el problema de las carencias en los nuevos hospitales es la falta de planeación, consideró Malaquías Cervantes, titular de la Dirección General de Planeación y Desarrollo en Salud, al participar dentro de un foro organizado por el Colegio Nacional de Químicos Farmacéuticos Biólogos México. Y esta falta de planeación provoca desperdicio de recursos públicos y deficiencias.

“Es decir, construir un hospital cuesta mil millones de pesos y operarlo cuesta mil millones cada año”, explicó.

Vía Reforma

Si quieres informarte más, visita: Regeneración

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