#Réplica: Puntualizaciones a artículo ‘La ultraderecha fragmentada’

En RegeneraciónMx damos voz a los que la solicitan. Por ello publicamos íntegra esta apreciación como parte del derecho de réplica solicitada a este medio.

En RegeneraciónMx damos voz a los que la solicitan. Por ello publicamos íntegra esta apreciación como parte del derecho de réplica solicitada a este medio.

Por Dr. Raúl Tortolero

Hago uso de mi derecho de réplica para hacer algunas puntualizaciones en relación al artículo titulado ‘Y que viva Cristo Rey’ La ultraderecha fragmentada, firmado por Miguel Martín Felipe, y publicado en este medio el 14 de agosto de 2022, en el cual se hace referencia a mi persona.

Respeto mucho la libertad de expresión, pero el trabajo periodístico siempre es susceptible de contener imprecisiones. Por ello el diálogo es una herramienta para que, aunque ustedes piensen de una manera y su servidor de otra, podamos aclarar los puntos de vista.

1.- El artículo en mención afirma lo siguiente, en alusión al Congreso Iberosfera Monterrey 2022, en el cual tuve oportunidad de participar como conferencista, y presentar mi libro La Contrarrevolución Cultural, frente al marxismo posmoderno:

“Para la difusión del evento se contó con un nuevo grupo de corte ultraconservador que al parecer usurpa el nombre acuñado por Juan Bosco Abascal para el grupo que fundó con sus amigos escindidos de FRENAAA en enero de 2021, y que en su momento tuvo pretensiones de convertirse en una fuerza política confesional con la misión de instaurar un Estado católico en México”.

Puntualización: El Canal de YouTube Y que viva Cristo Rey no es de mi propiedad, no soy su fundador y no lo dirijo, como lo he aclarado varias veces. Mi relación con tal plataforma se reduce a unas cuantas participaciones, algunos programas en vivo (lives) que he hecho. Por lo tanto, nada tengo que ver en el nombre de tal canal, ni en su línea editorial, ni en sus contenidos. Me deslindo de nuevo de todo cuanto se publique en tal medio. Yo sólo soy responsable de mis propias opiniones.

2.- El artículo de Miguel Martín Felipe expresa: 

“Es entonces cuando entra en escena Raúl Tortolero, quien se ostenta como consultor político con doctorado en derechos humanos. Tortolero formó en algún momento parte del grupo anteriormente citado, pero con el tiempo tuvo una idea muy original: crear su propio grupo con el nombre “Y que viva Cristo Rey”. A través de su página de YouTube y espacios en otras redes sociales, este grupo no tiene reparos en asumirse como de derecha”.

Puntualización:  Nunca he tenido el gusto de pertenecer a ese grupo. Tampoco, reitero, le puse el nombre al canal Y que viva Cristo Rey. Cualquiera que revise en qué semana empecé a participar en este canal podrá comprobar que me entrevistaron por mi libro más reciente y a partir de ahí me invitaron a colaborar. Eso es todo.

3.- El artículo continúa:

“Toma como inspiración la denominada ideología libertaria de Agustín Laje y le da un cariz más confesional. Raúl Tortolero, al igual que los integrantes del grupo que ahora es la competencia, difunde videos en los que culpa a AMLO de formar parte de la conjura “judeo-masónica-luciferina” que domina el mundo desde la revolución francesa y que se instauró en México desde la revolución de 1910. Condenan no solo cuestiones actuales, sino también otras que han perdurado en el tiempo, como el Estado laico o incluso el sistema electoral, pues sostienen que solo “los mexicanos bien nacidos, pensantes y virtuosos” (léase: hombres blancos, de clase media, con estudios superiores y católicos practicantes) son los únicos capacitados para tomar las decisiones importantes del país. En otras palabras, estamos ante un grupo que buscaría instaurar un sistema en que solo de la clase media en adelante se pueda votar.

Puntualización: Si bien Agustín Laje es mi amigo y estoy de acuerdo en muchas de sus ideas, no se puede afirmar que yo haya tomado de él inspiración para el canal de YouTube Y que viva Cristo Rey, ya que, repito, no lo fundé ni lo dirijo. El propio canal ha aclarado que he sido sólo un colaborador.

Por supuesto, yo NO “difundo videos” en los que se culpe a AMLO de ser parte de ninguna conspiración. Si ustedes revisan mis libros, y mi trabajo de 30 años como autor y periodista, podrán encontrar que no manejo ese tipo de contenidos. Tampoco su servidor condena el “Estado laico”; al contrario, lo celebro. Mucho menos, quiero subrayar, he dicho jamás que cierto tipo de mexicanos sean los “únicos” para tomar decisiones en el país. Todos los mexicanos tenemos absolutamente los mismos derechos humanos, y sería impensable excluir a alguno por sus características personales. Tampoco “estamos ante un grupo”, porque, reitero, yo no formo parte de grupo alguno de los que menciona el artículo. Dicho sea de paso, estoy por una “derecha popular”, muy alejada de elitismos y poses.

4.- El artículo dice:

“Es aquí donde comenzamos a ver una serie de contradicciones, pues la generalidad de la oposición al gobierno de AMLO pregona siempre la necesidad de formar un solo bloque y de lo importante que es permanecer unidos para remediar lo que consideran “la destrucción de México”. Sin embargo, ambos grupos cristeros se acusan mutuamente de tener masones infiltrados, de llevar una vida profana contraria a los valores católicos”.

Puntualización: Si bien es cierto que la oposición debe estar unida, y más cuando se trata de ciudadanos de corte conservador, de derecha, su servidor no ha hecho en ningún momento acusación alguna sobre infiltraciones en ningún grupo (no pertenezco a ninguno de los que se mencionan), y considero que en este país, en una democracia, cada cual es libre de conducir su vida como mejor le parezca, así sea que a otros no les guste. Su servidor es católico, pero no tengo por qué juzgar a nadie; sólo Dios es Juez.

5.- El artículo dice:

“Sin embargo, una de las mayores contradicciones es la declaración de principios contenida en el llamado “juramento cristero” que Tortolero ha instado a suscribir a personajes como Gilberto Lozano, Norberto Rivera o Agustín Laje.

Puntualización:  El “juramento cristero” de mi autoría, es una suerte de “carta compromiso”, que no contiene contradicciones. Es verdad que a Gilberto Lozano le preguntamos si estaba de acuerdo con el contenido del mismo, pero jamás hemos tenido contacto con “Norberto Rivera” para hablar de tal juramento, ni tampoco he hablado de ese tema con mi amigo Agustín Laje.

6.- El artículo dice:

“Dicho juramento contiene adecuaciones a la ideología libertaria van en contrasentido con el mensaje de humildad del cristianismo, donde la pobreza y el pensamiento comunitario son aspectos altamente valorados dentro del mensaje primigenio.

Puntualización: Es interesante que el licenciado Miguel Martín Felipe encuentre “adecuaciones libertarias” en nuestro juramento. Yo no las veo, y no comparto tal punto de vista. Cabe señalar también que yo hago alusión al carácter “cristero” de hoy en día, y no hablo de los de hace un siglo, sino de los que hoy nos refrendamos como herederos espirituales y culturales de ellos, por ser, básicamente, defensores de la fe en Dios —en Cristo, y en la Virgen María—, así como de la libertad religiosa y de expresión, ante regímenes en todo el hemisferio occidental que buscan construir sociedades ateas y socialistas. Ahora bien, en sentido cristiano hay que entender que ser pobre no significa amar la miseria, sino no trabajar sólo para lo material, y estar bien con lo que se tenga, poniendo a Dios como centro de la vida, y no al dinero.

7.- El artículo dice:

“A continuación, reproduzco el contradictorio juramento, el cual, por cierto, es reproducido con mucho entusiasmo en videos cortos que los seguidores de este nuevo grupo tienen a bien mandar para que sean subidos en las distintas plataformas de “Y que viva Cristo Rey”.

Puntualización: Vuelvo a aclarar que Y que viva Cristo Rey no es un “grupo”, sino un canal de YouTube, con el que NO sostengo otro punto de encuentro que algunos videos en lo que he aparecido en semanas previas.  

8.- El artículo asume con imprecisión que lo siguiente es el juramento de mi autoría:

«Yo, como católico, me comprometo a defender la fe sagrada, a defender a la santa iglesia, a defender a Jesucristo nuestro señor, a María santísima; a defender la propiedad privada, el libre mercado, la vida y la libertad individual».

Puntualización: La “fuente” que parece pudiera haberse tomado para esas palabras es la de un amigo, que desde Guatemala hizo su propio juramento, en apoyo al nuestro, pero usando sus propias expresiones.

Aquí reproduzco el juramento de mi autoría:

“Hermanos:
Como soldado de Dios
Me comprometo ante ustedes a luchar en esta Contrarrevolución Cultural.
En defensa de nuestra Fe, y de la vida, la familia, la propiedad privada, la patria, las libertades y los derechos universales.
Y combatir al socialismo y al progresismo.
En el nombre de Dios, ¡que así sea!”. https://youtube.com/shorts/1AMwuO98qnQ

Como hemos afirmado, se trata de un compromiso que retoma las 7 defensas que planteo en mi libro La Contrarrevolución Cultural. Si se pone más atención en ellas, se podrá descubrir que se trata de una defensa de los derechos humanos universales de los que todos gozamos: el derecho humano a la libertad religiosa; el derecho humano a la vida desde la concepción y hasta la muerte natural; el derecho a formar y pertenecer a una familia; el derecho a poseer bienes; el derecho a defender un legado histórico y a ser ciudadano de una nación; el derecho a la libertad de expresión, opinión, pensamiento, de reunión y de tránsito; y los derechos de todos, como el de la salud, la educación, el trabajo, la paz y la seguridad.

Sin más, agradezco su atención y cordialidad, y pido sea reproducida esta carta en su integridad, con el fin de aportar a sus lectores el punto de vista de su servidor, aclarando algunos puntos en especial. Respeto su trabajo periodístico y su libertad de expresión, y pese a que ustedes tienen una línea editorial lejana a mi pensamiento, que es conservador —de derecha, sí, pero jamás de “ultraderecha”—, el diálogo es un elemento relevante en la construcción de un mejor país en el que todos cabemos y en el que debe privilegiarse el respeto.

Muchas gracias.
Atentamente
Dr. Raúl Tortolero