El niño fue encontrado con los pies encadenados a una banca y con cinta canela alrededor del cuello. Se estima que tiene 5 años de edad y al momento de ser rescatado comentó que constantemente sufría de abusos y que su padre lo golpeaba hasta con una lámpara.

Regeneración, 28 de junio de 2017.- La noche de este martes, autoridades de la delegación Gustavo A. Madero y de la procuraduría capitalina rescataron a un menor de edad que se encontraba en cautiverio; con visibles huellas de tortura y un posible daño sicológico.

El operativo se realizó en el domicilio localizado en la calle de Cabo Catoche número 61, en la colonia Gabriel Hernández, ahí encontraron al niño Antony, desnudo, con cinta canela alrededor del cuello y con los pies encadenados a una banca.

El niño presenta golpes en la cabeza y quemaduras de cigarro en la espalda, además de evidente grado de desnutrición. Se estima que el menor tiene 5 años de edad y al momento de ser rescatado comentó que constantemente sufría de abusos y que su padre lo golpeaba hasta con una lámpara.

En el domicilio también se realizó la detención de Juan Carlos Loaeza y Olivia Castro, quienes dijeron ser los tíos del pequeño y negaron su existencia. Pero, agentes de investigación revisaron el domicilio y encontraron a Antony en un cuarto, con las luces apagadas y debajo de unas cobijas.

Los dos adultos se limitaron a decir que el padre del menor “se los encargó”.

Por ahora, el menor está bajo resguardo de las autoridades capitalinas, quienes le realizarán estudios para determinar su edad, el grado de desnutrición, el daño sicológico e incluso si sufrió abuso sexual.

El pasado sábado, en uno de los recorridos del jefe delegacional, Víctor Hugo Lobo, éste recibió una carta donde denunciaban el cautiverio y las condiciones en que se encontraba Antony, por lo que en conjunto con la fiscalía de la demarcación se inició la investigación y el operativo para rescatarlo.

Apenas hace unos días, la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres (ENIM) 2015, que realizaron el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), reveló que, en el país, 63.1 por ciento de los niños y niñas de entre uno y 14 años de edad recibe en los hogares disciplina violenta como una de las formas con las cuales, padres y madres resuelven sus controversias con los menores.

Con información de El Universal y La Jornada