#Opinión: AMLO opta por revivir el ALCA, ante el ascenso de China en Latinoamérica

Por José Manuel Fuentes

RegeneraciónMx. –  Desde hace unos meses el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha propuesto construir en América algo semejante a la Unión Europea (UE), “pero apegada a nuestra historia, a nuestra realidad y a nuestras identidades.”

Esta propuesta la llevó a la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), al decir que “la CELAC en estos tiempos puede convertirse en el principal instrumento” para consolidar las relaciones entre América Latina y el Caribe y, al mismo tiempo, alcanzar “el ideal de una integración económica con EU y Canadá.”

¿Dónde ya vimos esta propuesta? En el Área de Libre Comercial de las Américas (ALCA), una vieja arma geoestratégica de EU para controlar y desmembrar a América Latina. Por otro lado, sabemos que el planteamiento de AMLO es optimista, no obstante, también la intención es resucitar el ALCA para contrarrestar la influencia de China en la región.

Yo considero que revivir el ALCA será complicado, por ello ofreceré como siempre un poco de contexto histórico. La creación de un Área de Libre Comercio de las Américas –con excepción de Cuba– en 1994 (durante la era de Bill Clinton), fue un intento estratégico de las políticas particulares, de las corporaciones y del capital financiero de Estados Unidos (EU).  El ALCA nace en pleno auge de la globalización –liderada por EU– con el objetivo de destruir los conceptos de Estado-Nación en Latinoamérica.

Se necesita estar ciego para no darse cuenta de que el objetivo de EU fue (y sigue siendo) destruir la integración de Latinoamérica, apropiarse de sus recursos (geo)estratégicos y, de igual manera, destruir al Mercosur.

Sin embargo, el panorama geopolítico en América Latina (AL) cambió con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia (1998), posteriormente, la izquierda fue ganando terreno en Brasil con Lula Da Silva (2003) y en Argentina con Néstor Kirchner (2003).

Los sueños neocolonialistas de EU fueron enterrados en la IV Cumbre del ALCA en Mar del Plata (Argentina) en noviembre de 2005, en donde resaltó la famosa frase: “ALCA, ALCA, al carajo” del comandante Hugo Chávez.

Cuando fue enterrado el ALCA, aún China no pintaba en el radar como una potencia emergente, sin embargo, en pleno 2021 es una superpotencia, por ello debemos preguntarnos: ¿Funcionará el ALCA 2 sin China? La respuesta no es nada sencilla, ya que China está invirtiendo en AL para implementar su Nueva Ruta de la Seda, dado que tiene grandes intereses (geoestratégicos) en AL porque es muy rico en metales y minerales geoestratégicos, alimentos e hidrocarburos.

Por otro lado, China ha logrado irrumpir en Latinoamérica de forma financiera, por ejemplo, el Banco de Exportaciones-Importaciones de China le ha prestado a Venezuela US$ 67.200 millones; a Brasil US$ 28.900 millones; a Ecuador US$ 18.400 millones; a Argentina US$ 16.900 millones, y a Bolivia US$ 2.500 millones (Fuente: Centro de Estudios Diálogo Interamericano).

En efecto, China les ha prestado a países que no han tenido acceso al mercado financiero global (liderado por Wall Street) ya que quedaron vetados por razones políticas, como fueron en los casos de Cristina Fernández Kirchner (Argentina) y Hugo Chávez (Venezuela).

Asimismo, la pandemia del coronavirus fortaleció la presencia de China en AL, por ejemplo, Venezuela, al principio de la pandemia, recibió 4.000 test de covid-19 poco después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) –lacayo de EU– negara los US$ 5.000 millones que había pedido Nicolás Maduro.

Pero mientras que el presidente AMLO pide una integración de América sin China (con el objetivo de una estabilidad geoestratégica), la expresidenta Dilma Rousseff aseguró que China es un país admirable y representa “luz” en “un momento de decadencia de occidente.”

Como podemos ver, China tiene una gran presencia en Latinoamérica, lo cual genera una disyuntiva: ¿Optar por Washington o Pekín? Sabemos que México ya tomó una postura, dada su posición geográfica (3,175 km de frontera con EU), Centroamérica está dubitativo y Suramérica tiene una cierta inclinación por China. Además, Venezuela y Nicaragua siguen siendo asfixiados con sanciones por Biden, por ello dudo que quieran formar el nuevo ALCA.

Es más: aunque México ya tomó una postura geoestratégica y regional aún falta mucho que ver en la política exterior, aún le quedan 3 años de gobierno a AMLO.  Tres preguntas, ¿AMLO trata de evitar más guerras entre China y EU en la región como pasó en Bolivia? ¿El ALCA 2.0 funcionaría en esta coyuntura geopolítica? Sabemos que Estados Unidos está debilitado, ¿con tal de detener a China dejará de vernos como colonias?

Estudiante de arquitectura y autor de más de un centenar de artículos de análisis geopolítico.   Sígueme en Twitter: @JoseyyyJose