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Por asesinato de Berta Cáceres detenidos dos directivos de empresa DESA, dos militares, 5 sicarios y dos policías que desviaron investigaciones

Foto tomda de Justicia Ambiental @RJAColombia

Regeneración, 2 de marzo del 2018. David Castillo Mejía, presidente ejecutivo de la empresa Desarrollos Energéticos S.A, como presunto autor intelectual del asesinato de la dirigente indígena Berta Cáceres en Honduras, el 3 de marzo del 2016.

Conforme a las informaciones oficiales Castillo Mejía fue quien proporcionó recursos logísticos y otros materiales a los autores materiales del asesinato, quienes se encuentran bajo proceso.

Por el asesinato de Berta Cáceres sman ocho personas detenidas entre ellas Sergio Ramón Rodríguez Orellana, quien fungía como gerente de DESA, el exmilitar Douglae Geovany Bustillo, Mariano Díaz Chávez, mayor del ejército en activo y otras cinco personas.

En la investigación judicial también fueron procesados tanto el investigador Juan Carlos Cruz, como el expolicía Miguel Rosales quienes presentaron pruebas falsas para tratar de desviar el caso en las primer pesquisas que realizaron en torno al caso.

Con anterioridad organismos como Amnistía Internacional señalaron que el hecho de las autoridades judiciales no hubieran identificado a los autores intelectuales del homicidio “ponen en grave riesgo a cientos de defensores y defensores de derechos humanos” en Honduras.

En un emotivo artículo publicado por Mireya Cidón, en la página de Amnistía Internacional, se narra la historia de esta luchadora social: 

“Berta Cáceres fue una prominente líder indígena de Honduras, cofundadora y coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH)”, indicó.

Preciso que Cáceres fue asesinada en 2016 por su lucha contra la construcción del proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, enclavado en una zona crucial para la supervivencia de las comunidades indígenas.

El proyecto, ahora paralizado, restringe el acceso de la comunidad Lenca al Río Gualcarque y, por extensión, a su agua y alimentos. De llevarse a cabo, los pueblos afectados perderían su medio de vida y se verían abocados a abandonar sus tierras. Berta luchaba para impedirlo.

“Cuando iniciamos la lucha contra Agua Zarca”, solía decir. “Yo sabía lo duro que iba a ser. Pero también sabía que íbamos a triunfar. Me lo dijo el río”

La periodista entrevistó a la hija de Berta y al interrogarla sobre la comunidad Lenca, a la que pertenecen, le respondió que:

“Somos la comunidad más grande de Honduras y hay mucha diversidad entre quienes la integramos. Somos custodios de la naturaleza, de la tierra, y sobre todo de los ríos. En nuestra tradición, los espíritus femeninos residen en los ríos y las mujeres son sus principales guardianas. Nuestra vida espiritual está vinculada a los bosques y unida al agua. Somos una comunidad que regala sonrisas. Un pueblo fuerte y aguerrido. Luchamos contra el proyecto de Agua Zarca desde una postura de no violencia, esgrimiendo el derecho a la justicia y al agua, y demandando el respeto y la dignidad del pueblo Lenca”. 

La hija de Berta Céceres señaló que “no hay certeza, en estos momentos, de que todos los detenidos estén implicados y nuestro deseo es esclarecer la verdad. La justicia verdadera es desmontar la estructura criminal que mató a mi mami y por ello pedimos una investigación internacional independiente que aclare su asesinato”

Pidió que “además de la búsqueda y enjuiciamiento de los autores materiales del crimen, queremos que se lleven ante la justicia a los autores intelectuales porque, la impunidad de estos últimos, podría interpretarse como una puerta abierta a más asesinatos y persecución de defensoras y defensores en Honduras”. 

Si quieres informarte más, visita: Regeneración

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