El blog británico The Renegade Pharmacist reveló un estudio del ex farmacéutico Niraj Naik, que indica los distintos efectos, que sufre al interior el cuerpo humano durante la  hora posterior, de iniciar el consumo de una “aparentemente inofensiva y refrescante” lata de Coca.

Regeneración, 31 Jullio 2015. Según “The Renegade”, el viaje de los primeros 60 minutos de la bebida a través de nuestro cuerpo hace más daño que el que podríamos creer. Durante los primeros 10 minutos, las diez cucharadas de azúcar, que contiene disuelto el líquido, logra cubrir el 100% la dosis recomendada de glucosa para el cuerpo en un sólo día.

A los 20 minutos, el nivel de azúcar en la sangre se dispara y el hígado responde, transformando cada gramo de azúcar en grasa.

Al minuto 40, el cuerpo absorbe toda la cafeína de la bebida, las pupilas se dilatan, la presión de la sangre sube y el hígado envía más azúcar a la sangre para mantener el balance.

Después de 45 minutos, el cuerpo libera dopaminas que hacen sentir placer.

Al cumplirse la hora, una reacción química derivada de la ingesta de la bebida acelera el metabolismo y hace los preparativos para la expulsión del exceso de calcio que se produce en la sangre a través de la orina. Con lo que, todo el calcio, el magnesio y el zinc que debió adherirse a los huesos sale al orinar.

Segundos más tarde, la energía que sentida durante los primeros minutos, se va apagando, produciendo sensación de cansancio.

Los nutrientes que pudieron haberse aprovechado salieron del organismo,  por las propiedades diuréticas de la cafeína.

El efecto de la ingesta diaria de gaseosas azucaradas, a largo plazo, adaptará al cuerpo a desechar la mayor parte de los pocos nutrientes que el refresco podría contener, afectando la capacidad de absorción nutrimental.

Según reportes de consumo nacional, durante un año un mexicano bebe 223 latas de Coca-Cola, tomando datos estadísticos de un país, que es habitado por 122.3 millones de personas, de acuerdo con información del Inegi y Banco Mundial.

El producto comercializado en conjunto, por los gigantes de la industria alimenticia en México, Arca Continental y Coca-Cola Femsa, las cuales concentran cerca del 90 por ciento de la venta de bebidas de la multinacional en México.

ÉTER*