Abogados de Nicolás Maduro y Cilia Flores invocan la inmunidad presidencial y desestiman acusaciones. La audiencia será el 17 de noviembre
Regeneración, 2 de septiembre de 2026.– La representación legal de Nicolás Maduro solicitó anular los expedientes penales en Estados Unidos.
Los litigantes promovieron el recurso ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Las acusaciones imputadas abarcan delitos graves relacionados con actividades de narcoterrorismo internacional.
Su cónyuge Cilia Flores también presentó recursos similares mediante su propia defensa legal.
Ambos procesados permanecen actualmente bajo custodia de las autoridades del gobierno estadounidense.
Los representantes legales de la pareja buscan desestimar la acusación antes de iniciar el juicio formal.
La petición presentada argumenta serios vicios de origen dentro de todo el procedimiento judicial.
Esta maniobra busca que el juez a cargo ordene el cierre total del caso.

Argumentos sobre la inmunidad diplomática
En el escrito el litigante Barry Pollack alegó la protección soberana que ampara a jefes de Estado.
Pollack sostuvo que «el acusado está protegido bajo» el fuero otorgado a todo mandatario en funciones.
La defensa afirmó además que su cliente ejercía la presidencia de Venezuela de forma legítima.
El abogado denunció que la detención se ejecutó ilegalmente mediante un operativo de fuerzas armadas.
A partir de este reclamo técnico los litigantes esperan invalidar el proceso judicial en curso.
La estrategia defensiva argumenta violaciones sustanciales al derecho internacional y a la soberanía venezolana.
Por esta razón insisten en la liberación inmediata de los procesados sin ningún cargo remanente.
Incluso los abogados sostienen que EEUU carece de jurisdicción para juzgar a mandatarios extranjeros.

Fijación de la audiencia decisiva
Posteriormente a la entrega de las peticiones el juzgado confirmó la recepción del expediente legal.
Las mociones de la defensa serán debatidas en persona ante el magistrado instructor del proceso.
El juez Alvin Hellerstein programó la vista pública decisiva para el próximo 17 de noviembre.
Ese día ambas partes presentarán sus argumentos verbales en la sala del tribunal neoyorquino.
En consecuencia el caso entra en una etapa crítica donde se definirá la validez de la imputación.
Las autoridades judiciales estadounidenses evaluarán detenidamente el alcance de la inmunidad invocada.
De igual forma la fiscalía federal alista sus contraargumentos para sostener las acusaciones de narcoterrorismo.
Finalmente el tribunal dictaminará si procede desestimar el caso o continuar hacia la fase de juicio.















