Estudio de la UNAM muestra que latas de atún contienen carne de delfín

Ingenieros en alimentos de la FES Cuautitlán de la UNAM, analizaron 15 muestras de atún, en las que encontraron restos de carne de delfín 

Regeneración, 24 de agosto de 2020. Un estudio halló que algunas marcas de atún enlatado comercializado en México contienen carne de delfín, una especie protegida.

La investigación la realizaron en la Facultad de Estudios Superiores (FES) plantel Cuautitlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Los análisis de extracción y purificación del ADN y de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), que los ingenieros en alimentos, Karla Vanessa Hernández Herbert y José Francisco Montiel Sosa realizaron, concluyeron que tres de las 15 muestras de atún que verificaron, se encontraron con restos de carne de delfín.

LEER MÁS:  Estudiantes UNAM ganan concurso Shell con prototipo de auto eléctrico

El objetivo del estudio fue determinar si el atún comercializado en agua o en aceite contenía alguna especie distinta al atún.

Fraude alimentario

La investigadora advirtió que lo anterior se trata de un fraude alimentario al evidenciar que los restos de delfín no corresponden al etiquetado del atún comercializado.

“Aunque la ingesta de delfín no representa un riesgo para la salud, la adición fraudulenta de sustancias que no son auténticas y el engaño al consumidor son inaceptables”, sentenció Karla Herbert.

Cabe señalar que, el delfín es una especie sujeta a protección especial de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana 059.

LEER MÁS:  Estudiantes UNAM ganan concurso Shell con prototipo de auto eléctrico

Esta investigación no reveló los nombres de las muestras identificadas por contener la carne de delfín.

Los investigadores de la FES Cuautitlán advirtió que el fraude alimentario no sólo perjudica al consumidor sino también a los productores honestos, ya que de esta forma es posible proteger a especies amenazadas, que son vitales para el ecosistema.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) señala que, frecuentemente en las aguas orientales de la zona tropical del Océano Pacífico se desplazan bancos de atún aleta amarilla por debajo de grupos de delfines que nadan en la superficie del mar, lo que ocasiona que durante la captura del atún algunos delfines queden atrapados en las redes y mueran ahogados.