La crisis de la pandemia provocó que un hombre en Monterrey se decidiera a vender o intercambiar sus piñatas por despensa en las calles

Con cartel en mano, Don Carlos ofrece intercambio de sus piñatas por mandado

Regeneración, 18 de abril de 2021. Los estragos de la pandemia de Covid-19 siguen afectando a muchas familias en todo el mundo.

Es por ello que muchos negocios y comerciantes se han visto en la necesidad de buscar la mejor manera de sobrevivir, cambiando sus productos por víveres.

El sitio ABC Noticias dio a conocer el caso de Don Carlos, un productor de piñatas decidió pedir apoyo en las calles para obtener artículos de primera necesidad.

Don Carlos vive en Monterrey, Nuevo León. A diario va a la Avenida Simón Bolívar col. Mitras Centro donde ofrece sus piñatas a cambio de despensa.

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Durante una entrevista a ABC Noticias, el productor de piñatas les indicó que pide ayuda porque sus ventas han bajado considerablemente.

«Nosotros anteriormente contábamos con ventas a salones de fiestas, eventos donde se requerían las piñatas, actualmente eso está cerrado» explicó el productor a ABC Noticias.

Don Carlos señaló que no es el único piñatero afectado

Productores de piñatas buscan sobrevivir

Según la historia, Don Carlos no está sólo ya que otros tres productores de piñatas están buscando llevar el sustento a sus hogares de esta manera.

El grupo sale todos los días para poner a la venta las piñatas que tienen o bien intercambiarlas por artículos para su consumo.

«Nosotros aceptamos de todo porque nosotros somos un grupo de piñateros que tenemos necesidades de comida, hay niños, pañales, lo que la gente quiera. Primero era yo y luego vinieron otras gentes y me pidieron que las ayudara» explicó.

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A pesar de que los piñateros buscan el sustento de manera honrada, Don Carlos le señaló a ABC Noticias que muchas veces, las autoridades no les permiten trabajar en lugares fijos.

Por esa razón, Don Carlos pidió a las autoridades de Nuevo León que consideren que ellos están a cargo de sus familias y necesitan vender sus productos.

«Me han intentado quitar de lugares, nos tenemos que retirar, a la gente le gusta el proyecto, pero me siento a veces triste de que vengan policías y digan que el proyecto no está bien» añadió.