Sheinbaum dio una entrevista para el diario francés Le Monde en donde habló sobre la estrategia de su gobierno para enfrentar los desafíos de la pandemia

Regeneración, 22 de junio de 2020. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, dio una entrevista para el diario francés Le Monde.

La mandataria platicó con el periodista Frédéric Saliba sobre la estrategia de su gobierno para enfrentar los desafíos que impone la pandemia de COVID-19, además de su visión de la Megalópolis tras la contingencia.

En las preguntas Sheinbaum Pardo aseguró que la primera lección que deja la emergencia sanitaria concierne a la necesidad tener un sistema de salud más robusto.

“La crisis nos recordó que la salud es un derecho y no una mercancía”, señaló.

Megalópolis afectada

También destacó que una vez que la emergencia sanitaria pase ve una Megalópolis dotada de tecnologías avanzadas pero afectada por la falta de agua corriente.

Además, indicó que ella y el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) creen en la conciencia de los habitantes para tomar por sí mismos las medidas necesarias de sana distancia.

“En cualquier caso, era imposible imponer el encierro obligatorio. Nuestra policía está ocupada por la inseguridad, que no se detuvo a pesar de la emergencia sanitaria. Aquí, del 40% al 50% de las personas viven al día de la economía informal, es imposible sumergirlos brutalmente en la miseria”, dijo al medio francés.

Recalcó que se deberá resolver el problema de la movilidad, ya que la crisis ha demostrado que se puede organizar a la Ciudad de México para reducir el tráfico automovilístico.

En redes la felicitan 

En redes sociales, los usuarios aplaudieron la entrevista de Sheinbaum con Le Monde y en Twitter se volvió tendencia, con el hashtag #SheinbaumEnLeMonde.

 

 


 

Destaca gobierno de Claudia Sheinbaum en diario ‘Le Monde’

 

En entrevista para el periódico francés Le Monde, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, habló sobre los retos sociales, económicos y de movilidad para hacer frente a la pandemia; no obstante, destacó que se ha logrado contener los contagios y evitar el colapso del sistema de salud.

 

En el palacio colonial que alberga las oficinas de la jefa de gobierno, los pasillos están desiertos en medio del pico de la pandemia del covid-19.

Ahí, la titular del Ejecutivo local, Claudia Sheinbaum, mujer científica de 57 años y militante de la izquierda ecológica, monitorea la movilidad urbana y los centros de contagio en tiempo real.

 

Ante la poca viabilidad de imponer un confinamiento estricto, en la Ciudad de México se optó por la transparencia y el contacto directo con las y los ciudadanos, haciendo uso del confinamiento voluntario desde la segunda mitad de marzo y el desconfinamiento gradual desde principios de junio.

 

El periódico francés Le Monde, dedicó un reportaje de dos páginas en su edición impresa a la entrevista realizada a la jefa de gobierno; a continuación presentamos íntegra, la traducción:

 

Le Monde: Desde hace tiempo, la concentración urbana ha representado una ventaja para la Ciudad de México. ¿Es esta una trampa frente a la crisis del covid-19?

 

Claudia Sheinbaum: “Las virtudes de las grandes ciudades se revelan como vulnerabilidades frente al virus. Nuestra capital concentra cerca de 9 millones de habitantes, 22 millones si se consideran los 59 suburbios vecinos del Estado de México. La urbanización de la capital no tiene fronteras y la pandemia aún menos. Con 6 millones de viajes diarios en circunstancias normales, el metro es un claro foco de contagio. Todos los días, los pasillos de la Central de Abastos -el mercado más grande de América Latina- son deambulados por cerca de 500 mil personas, de las cuales 90 mil trabajan ahí todos los días. La crisis en la Ciudad de México también es social, porque la mitad de la población trabaja en la economía informal y la mayoría de los difuntos por covid-19 padecían de condiciones crónicas como diabetes u obesidad. Por otro lado, afortunadamente la ciudad cuenta con la mejor red hospitalaria de todo el país”.

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LM: El presidente López Obrador es del mismo partido de izquierda que usted. Él optó por el confinamiento voluntario, ¿Por qué?

CS: “López Obrador y yo creemos en la conciencia de las personas para tomar por sí mismas las medidas necesarias de Sana Distancia. Además, era imposible imponer el encierro obligatorio. Aquí, entre el 40 y el 50 por ciento de las personas vive en la economía informal, era imposible sumergirlos brutalmente en la miseria.

Por ello, tomamos medidas con antelación, invitando a las y los residentes a quedarse en casa desde el 23 de marzo, un mes antes de entrar a la etapa 3 de contagio con la aceleración de la pandemia. Lo primero fue cerrar las escuelas, después los bares, cines, teatros, etc”.

 

LM: ¿Funcionó la estrategia?

 

CS: “Sí. Estamos aproximadamente al 75 por ciento de la capacidad hospitalaria de la Ciudad de México. En cuanto a la movilidad, tuvo una disminución de entre el 60 y el 70 por ciento. Esto nos ha permitido contener los contagios y aplanar la curva para evitar que el sistema hospitalario se sature. En la Ciudad de México el 90 ciento de las personas tiene un teléfono móvil y el 60 por ciento tiene Facebook, una de las ventajas de ser una ciudad tan conectada es que las y los habitantes están informados.

 

Además, lanzamos un programa de diagnóstico remoto. Los pacientes pueden contactarnos a través de un mensaje de texto (SMS) y en caso de que se confirmen los síntomas, un médico les llama para orientarles hacia los centros de atención disponibles o, en casos graves, enviar una ambulancia a domicilio.

 

Los pacientes leves permanecen en casa y les enviamos un kit sanitario con cubrebocas, termómetro, oxímetro, paracetamol, alimentos, mil pesos de asistencia financiera y otros artículos que podrían necesitar.

 

Este programa de atención remota es administrado por el C5, un centro de monitoreo de última generación que cuenta con 23 mil cámaras de alta definición distribuidas por toda la ciudad. El C5 se utiliza para la circulación vehicular, seguridad y en este caso, para la pandemia. Cuando se detecta una concentración de personas, se envía una patrulla de la policía para recordar las medidas de sana distancia y de confinamiento.

 

También creamos una aplicación móvil llamada “App CDMX”, con la que proporcionamos información sobre la disponibilidad hospitalaria en tiempo real”.

 

LM: ¿Qué opina de las aplicaciones de trazabilidad del paciente, como StopCovid, que se están debatiendo en Francia?

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CS: “Tenemos un acuerdo con Google Maps y Waze, así como con las compañías telefónicas. Pero no se trata de espionaje, solamente de indicadores de movilidad colectiva de los habitantes. Aquí el uso de un sistema de mayor trazabilidad individual para los pacientes también genera polémica porque los riesgos de violaciones a la privacidad son altos. Tal vez se ofrecerá la aplicación, pero solo como uso voluntario”.

 

LM: ¿Cómo se verá la megalópolis postcovid-19?

 

CS: “La primera lección que tenemos es la necesidad de un sistema de salud más robusto. La crisis nos recordó que la salud es un derecho y no una mercancía. Está el espíritu de la economía moral que propone el presidente López Obrador. Una economía que no deja que el mercado gobierne. La Ciudad de México del mañana será también más participativa. Es una convicción democrática. Con las redes sociales estamos en contacto directo con la ciudadanía, sin necesidad de intermediarios, nuestra comunicación es diaria y transparente.

 

Además, estoy en contacto diario con el gobernador del Estado de México. Nuestra zona urbana en común requiere de coordinación constante. Esta relación va más allá de las diferencias políticas y continuará para el manejo de otros temas.

En primer lugar, los problemas de agua relacionados con el sistema acuífero defectuoso, ¿cómo pedirle a las personas que se laven las manos si no tienen acceso a agua en casa? Hemos logrado aumentar el número de trayecto de pipas de agua de 400 a mil 600 por día”.

 

LM: ¿Qué debería cambiar tras el covid-19?

 

CS: “La movilidad. La crisis ha demostrado que podemos organizarnos para reducir el tráfico automovilístico. Vamos a crear más ciclovías y nuestra prioridad seguirá siendo el transporte público. Las desigualdades sociales también son ambientales y las largas distancias y los fuertes desniveles impiden el uso de la bicicleta en toda la ciudad.

 

En estos días comenzaremos la construcción de un trolebús suspendido a 5 metros de altura en los distritos populares del oeste de la Ciudad de México que hoy están desatendidos.

 

Sobre el teletrabajo, es algo que continuará, especialmente con los trabajadores del gobierno.

 

Tenemos que gestionar las peculiaridades locales, nos gustaría establecer calles lentas en contra del virus. Sin embargo, estas calles peatonales que permiten la Sana Distancia son viables en ciudades bien cuadriculadas y la urbanización de la Ciudad de México es anárquica. Más bien, tenemos planeado crear espacios verdes que beneficien al medio ambiente y también a la salud psicológica y física de las y los capitalinos”.

 

LM: La Ciudad de México está muy involucrada con la red global de ciudades que luchan contra el cambio climático, el C40. ¿Se acentuará aún más el papel de actor internacional de las megalópolis?

CS: “Ante la emergencia, el desafío es encontrar el delicado equilibrio para reducir el número de personas hospitalizadas y de muertes, sin que esto afecte más a la economía de las familias. Pero también necesitamos construir una Nueva Normalidad con el tiempo.

 

Se ha hablado mucho de la adaptación de las ciudades al cambio climático y la crisis del covid-19 nos muestra que necesitamos ir más allá, con desarrollo sostenible y adecuado a las crisis sanitarias. No volveremos a la vida de antes de la pandemia.

Está en nosotros construir un futuro mejor para todas las personas”.

 

 

Braulio Luna.