Las nenis, el término enmarca la resiliencia de miles de mujeres ante la situación económica y la tasa de desocupación laboral que disparó la emergencia sanitaria. ¿Y tú a cuántas nenis conoces?

Las nenis que trajo la pandemia y llegaron para quedarseAseneth Hernández, 1 de mayo del 2021. ¿Quién no ha visto publicaciones referentes a las nenis en redes sociales?, pero ¿quiénes son? El término se empezó a utilizar para referirse a aquellas mujeres emprendedoras que aprovecharon el boom de las ventas en internet para crear su negocio y vender distintos tipos de productos, desde maquillaje hasta postres.

El confinamiento provocó que las ventas a través de internet aumentaran. Según el Reporte sobre el Impacto del Covid-19 en Venta Online, elaborado por la Asociación Mexicana de Venta Online, 2 de cada 10 empresas registraron crecimientos mayores al 300 por ciento en el volumen de negocios de ventas online.

Aunque, al principio el término se utilizó como burla; ya que era común que quienes se interesaban en los productos de las vendedoras preguntaran: ¿dónde entregas, neni?. Actualmente muchas mujeres se apropiaron de la palabra y, orgullosamente, se autodenominan así.

Lo cierto es que el término enmarca la resiliencia de miles de mujeres ante la situación económica y la tasa de desocupación laboral que disparó la emergencia sanitaria. Al finalizar el 2020, 29.4 millones de mujeres conformaban la Población No Económicamente Activa, es decir el 56 por ciento; cifra que incrementó 1.9 millones, respecto a 2019, de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

“Las nenis somos emprendedoras que no encajamos en el sistema. Aunque se haga menos a una mujer por obtener un salario, ya sea por machismo o clase social; se refuerzan los lazos femeninos al crear una red segura de intercambio de servicios y productos”, señaló la organización Mujeres PSInfronteras.

Algunas mujeres se volvieron nenis para obtener ingresos extra; otras como una alternativa al empleo que perdieron; unas cuantas como su primer trabajo y varias trasladaron su negocio a lo digital.

Neni, directora de Mary Kay y psicóloga

Alejandra Ruelas, estudió Psicología y egresó hace tres años. Siempre tuvo espíritu emprendedor, ella era la estudiante que en la preparatoria caminaba por los pasillos y vendía dulces o pays a las personas que se encontraba o a sus compañeros de clases. 

Poco antes de la pandemia entró a trabajar a Decathlon, empresa que distribuye material deportivo. Sin embargo, durante el confinamiento por el Covid-19 buscó clases de maquillaje; adquirió una membresía de Mary Kay; se convirtió en neni y actualmente es una de las directoras de la empresa.

A mí la verdad no me gustaba el maquillaje, no me maquillaba para nada y cuando entre a la clase descubrí cosas nuevas”, relata a Regeneración. Su estilista la convenció de adquirir la membresía, pues Alejandra creía que eran ventas por catálogo y las personas sólo se endeudaban.

Un día publicó imágenes de los productos de Mary Kay en sus cuentas personales de redes sociales y, para su sorpresa, las personas la contactaron para comprarle maquillaje.

“Mi familia me empezó a comprar, mis amigas, solamente por subir imágenes; por compartir el folleto y me di cuenta que ganaba más en esta onda de ser neni, que en una empresa. Incluso [en Decathlon] les trabajaba más y [percibía] lo mismo”, cuenta la también especialista en psicología del deporte. Asimismo, menciona que el 80 por ciento de sus ventas han sido digitales y 20 por ciento presenciales.

Por ello, Alejandra decidió dejar su trabajo; en cuatro meses ascendió al rango de futura directora. En ese momento empezó a recibir un cheque de Mary Kay más las ganancias de sus ventas y a los 8 meses se convirtió en directora. Además, considera que los valores de la empresa empatan con los suyos.

Soy neni con tres negocios y soy godin

Ariadna Guadarrama trabaja en una agencia de publicidad, estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México y, con la pandemia, se convirtió en neni en tres negocios.

En mayo del año pasado empezó Coloraria, una página de ilustraciones. «Yo empecé a dibujar en una aplicación que encontré y primero hacia dibujos de mis amigas. Así me animé a hacer diferentes ilustraciones y una vez una amiga cercana me dijo: ¿por qué no haces tu página y las vendes? Subí mis ilustraciones al nuevo perfil de Instagram y así se empezaron a vender a algunas», describe.

En agosto una amiga suya la contactó y le propuso convertirse en distribuidoras de Shein, marca que vende ropa y accesorios en línea. Las ganancias las obtienen de los descuentos que les dan por la cantidad de piezas que piden, es decir, mientras más piezas piden, mayor es el descuento. Lo único que tienen que hacer es buscar clientas que quieran adquirir productos de la plataforma.

A mediados de abril de este año, Ariadna inició VIE DECÓ, una tienda de decoración, junto con otra amiga. «En Instagram hemos encontrado una plataforma bastante amigable para poder promocionar cualquier tipo de negocio», añade.

La especialista en publicidad confiesa que entre sus objetivos a largo plazo está dejar su trabajo y obtener todos sus ingresos de sus tres negocios; sin embargo, por ahora no está en sus planes porque los ingresos son inestables.

«Es un sueño decir yo tengo mi empresa», expresa y uno de sus objetivos es invertirles más presupuesto conforme aumenten las ventas.

La emprendedora admira a las mujeres cuyo crecimiento es exponencial y que, finalmente, son dueñas de su empresa porque, más allá de lo profesional, te realiza como persona. «Es como tener tu propio bebé en crecimiento», afirma.

Ser neni es igual a ser tu propia jefa

“Lo que me gusta de ser neni es plantear mis propios horarios”, comenta Alejandra. Como directora de Mary Kay tiene varias tareas, una de ellas es hacer llamadas de seguimiento a las consultoras o nenis que tiene a su cargo para saber cómo van y cómo se sienten.

Las noches las dedica a contactar a sus clientas. También realiza faciales en línea para que la gente conozca los productos que ofrece; recibe y da capacitaciones sobre los productos, el cuidado de la piel, liderazgo e inteligencia emocional.

Aunque, subraya, la importancia de tener disciplina porque ser tu propia jefa significa que nadie te va a «corretear, ni te va a decir qué hacer».

En este sentido, Ariadna describe que ella distribuye su tiempo entre su trabajo en la agencia de publicidad y sus tres negocios. Incluso ocupa los fines de semana para adquirir algunos productos o mercancía que necesita.

¿Qué le dirías a alguien que quiere ser neni?

Alejandra considera que para ser neni se necesita disciplina, pasión por lo que haces y enfoque, es decir, seleccionar un producto para vender.

«Si quieres vender chicles, sé la mejor vendedora de chicles; si quieres vender paletas, sé la mejor vendedora de paletas, pero enfócate en una cosa», apunta Ruelas.

Al respecto, Ariadna rescata que es necesario buscar las formas de sobresalir, diferenciarse; estudiar el mercado, ver la competencia; hacerlo bien.

La resiliencia, advierte la especialista en psicología, es indispensable » porque las ventas son muy inestables hoy pueden estar bien, mañana no. 

«Yo aconsejo que si lo vas a hacer lo hagas bien, con el corazón y con mucha constancia», recomienda la publicista.