Por Patricia González Miranda

RegeneraciónMx.- Existe un político que ha sido el más atacado mediáticamente en la historia de México: Andrés Manuel López Obrador. Debido a su imparable lucha a favor de los más vulnerables. A pesar de que ha sido una figura criticada fuertemente, hoy me quiero enfocar en su esposa, Beatriz, una mujer preparada y culta, llena de sabiduría en cada palabra que expresa.

Desde la historia hasta la actualidad, han persistido ataques mediáticos en contra de las mujeres, conocida como violencia mediática, emanada de una violencia estructural. Y me remito a la historia con Marilyn Monroe, el gran símbolo sexual del siglo XX. Aunque muchas personas la juzgan sin tener un conocimiento de su vida, claro, porque ha eso nos ha acostumbrado la farándula, y, específicamente en mujeres que expresan libremente su sexualidad. He leído su biografía y fue víctima de la violencia en sus diversas tipologías. Por ejemplo, en su divorcio porque su exesposo no aceptó su carrera de modelo ni tampoco su sueño de consolidarse como un ícono de Hollywood. Posteriormente se divorció de su segundo marido, debido a que tampoco aceptó su carrera. Asimismo, siempre deseó ser dramaturga, pero los salarios a mujeres eran muy bajos. Marilyn se vio envuelta en ataques mediáticos donde se le desprestigió y se le denostó, hasta que en agosto de 1962 se suicidó. Pero no solamente vemos este ejemplo en Marilyn, sino también en otras mujeres del medio, como Ella Fitzgerald, animada por Monroe a tocar en el Mocambo. Además de la gran Oprah Winfrey que fue víctima de racismo en los medios de comunicación. No olvidemos las ofensas a la luchadora Ifigenia Martínez, quien ha sido reconocida por su lucha a favor de los derechos humanos de las mujeres y de la igualdad de género.

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Hay muchas mujeres dignas de reconocer y admirar, lo importante es transformar esta conciencia generacional que busque mitigar y eliminar la violencia mediática que hemos vivido durante años. Otra mujer admirable y que sufrió hostilidad por la prensa, fue Elena Garro. A la escritora la señalaron de conspirar en la matanza de Tlatelolco, acusaciones completamente falsas y sin evidencia alguna. Los ataques fueron tan agresivos, que la orillaron a vivir en el extranjero. Un ejemplo más reciente del señalamiento hacia la mujer en los medios es la cantante Britney Spears. La intérprete de Toxic era constantemente acosada por los paparazis; en las entrevistas la hostilizaban por ser, supuestamente, un mal ejemplo para otras jóvenes y las portadas de las revistas amarillistas hablaban críticamente sobre su sexualidad o de su físico. En el caso de Britney, la agresividad hacia su persona la orilló a colapsar mentalmente en el 2007.

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En el caso de la política en México, cuando leí los comentarios a Beatriz, observé no sólo comentarios misóginos de hombres, sino también de mujeres. Un wollying implícito que proviene de la violencia de una mujer a otra mujer directa o indirectamente, pues los comentarios provenían de un espacio de discriminación de género, problema que los varones no enfrentan por el simple hecho de haber nacido hombres.

En resumen, haciendo una recopilación de mujeres siendo atacadas a lo largo de la historia, doy cuenta de la violencia mediática en razón de género.  Creo que la discriminación en los medios de comunicación son prácticas culturales que pueden ser transformadas y erradicadas. Mi lucha parte desde ese punto. Todas las mujeres debemos reconocer la valía en otras y suprimir este tipo de conductas que le hacen daño a la sociedad.

* Doctorante en Políticas Públicas

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