El gobierno peruano interrumpió nexos diplomáticos con Irán por el deterioro democrático y el bloqueo comercial en el estrecho de Ormuz
Regeneración, 1 de septiembre de 2026.– El gobierno peruano decidió interrumpir sus lazos diplomáticos formales con la República Islámica de Irán.
La administración liderada por la mandataria Keiko Fujimori aclaró que mantendrán vigentes los servicios consulares.
El anuncio oficial fue formalizado este martes mediante una declaración pública emitida por la Cancillería.
La postura responde a la creciente preocupación internacional por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
«El gobierno tomó la decisión de romper relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán», precisó la Cancillería.
El Ministerio de Relaciones Exteriores invocó su compromiso con el respeto al derecho internacional.
Asimismo, el canciller designado Carlos Espa respaldó la medida tras señalar las interrupciones al comercio marítimo.
Por ello, la diplomacia peruana busca alinearse con el bloque internacional que promueve soluciones pacíficas globales.
Denuncias por retroceso democrático y derechos
El Ejecutivo peruano manifestó una preocupación constante por las violaciones a los derechos humanos.
La administración central denunció el arresto sistemático de críticos y la restricción a las libertades públicas básicas.
El informe diplomático enfatizó el deterioro de las garantías individuales en todo el territorio iraní.
Además, las autoridades peruanas señalaron el incremento de la violencia estatal contra grupos vulnerables y opositores.
El Palacio de Gobierno declaró observar «con creciente consternación el deterioro» de la democracia en la nación islámica.
Las autoridades criticaron «la conculcación de la libertad de prensa, la discriminación contra las mujeres y las niñas».
También reprocharon la falta de transparencia en el programa de inspección nuclear internacional.
De este modo, el país andino rechazó las trabas impuestas a las verificaciones de seguridad energética.

Crisis en el comercio energético global
La tensión militar en el golfo Pérsico provocó un impacto negativo en la economía internacional.
Las maniobras iraníes han paralizado la circulación segura de cargamentos de crudo en la región.
La interferencia en el estrecho de Ormuz afectó seriamente los flujos de distribución de hidrocarburos.
Por esta razón, la navegación comercial disminuyó a niveles mínimos históricos durante los últimos días.
Grandes barcos petroleros y buques gaseros evitan transitar por esa ruta estratégica para el abastecimiento.
El bloqueo de puertos mantiene paralizado el suministro hacia múltiples mercados de consumo masivo.
En consecuencia, la paralización comercial incrementó la incertidumbre sobre los precios globales del gas.













