Análisis satelital descarta derrame masivo de petróleo

Seguimiento de constelación satelital Sentinel-1 (gemelos 1A-1C) de la Agencia Espacial Europea y observaciones de CONABIO

Regeneración, 25 de marzo de 2026. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) realizó un estudio técnico-satelital de la zona que no confirma un derrame masivo de petróleo en Veracruz, Tabasco o Campeche.

Se trata de un informe que contrasta lo publicado por Greenpeace que por medio de un mapa argumenta la contaminación abarca 630 kilómetros de línea de costa.

Sin embargo el estudio señala que no hay pruebas de afectaciones a la «casi la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México».

Tampoco se confirman los 51 sitios específicos afectados, Veracruz con 42 y en Tabasco 9. Ni en la plataforma de Campeche.

Se trata de observaciones satelitales entre el 28 de febrero y el 24 de marzo.

Estudio

Cabe destacar que se trata de un texto publicado este 24 de marzo de 2026 en el suroeste del Golfo de México.

Y con datos de la constelación satelital Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea (ESA), la cual está compuesta por dos satélites gemelos (1A y 1C).

Lo que permiten observar la misma zona con una frecuencia de aproximadamente cada seis días.

El sistema utiliza un Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés) con imágenes satelitales configuradas específicamente para abarcar grandes extensiones y detectar anomalías en el mar.

Además, se consideró los patrones de rugosidad del agua, los cuales se ven influenciados por el oleaje y el viento en cada zona evaluada.

Así, el satélite funciona como un radar que ubica qué tan rugosa o lisa está la superficie del mar.

Normalmente, el viento genera olas que hacen rebotar la señal del radar de regreso al satélite.

Sin embargo, cuando hay un derrame de petróleo, este forma una capa viscosa que alisa la superficie del mar, eliminando esas olas.

Al estar la superficie más lisa, la señal del radar rebota hacia adelante y no regresa al satélite, lo que provoca que estas zonas se vean como manchas oscuras o negras en las imágenes.

Sin embargo, otros fenómenos naturales se ven idénticos («falsos positivos»), como la falta de viento, aceites naturales de algas, lluvia, corrientes marinas o estelas de barcos.

Además, este radar no puede analizar de qué sustancia está hecha la mancha.

CONABIO

Por ello la CONABIO publicó una nota metodológica sobre la información presentada por Greenpeace.

Cabe destacar que sobre la Evaluación técnica de la infografía difundida (Greenpeace)

«El análisis espacial de la imagen difundida por la organización ambientalista revela importantes consideraciones metodológicas», se indica.

«Naturaleza del gráfico: La imagen presenta características compatibles con una representación gráfica superpuesta sobre un mapa base, más que con una escena satelital original o un producto geoespacial técnico trazable».

Por otra parte, en cuanto a la imagen difundida por la organización Greenpeace. La representación visual no muestra un patrón derivado de retrodispersión satelital cruda

Análisis satelital.

Además se indican inconsistencias geográficas, esto es que al analizar el «ajuste» del polígono dibujado, se constata que la supuesta mancha invade kilómetros de territorio continental firme.

Esto, en los estados de Veracruz y Campeche. Un comportamiento fluido de esta naturaleza sobre tierra es físicamente inviable.

Detalle del «ajuste» de la representación gráfica (a. Zona de Ciudad del Carmen; b. Zona de Veracruz), donde se observan polígonos superpuestos sobre tierra firme

Foto: Greenpeace
Monitoreo satelital cronológico (Sentinel-1)

Fechas


Seguidamente se indica se analizó sistemáticamente el área de interés en un periodo continuo desde el 8 de febrero hasta el 24 de marzo de 2026.

Se describe la imagen SAR de Sentinel-1 del 8 de febrero de 2026.

Donde se indica que en la parte superior de la imagen se identifican posibles filamentos de hidrocarburos en la parte superior de la imagen.

A su derecha se observa una mancha oscura indeterminada, la cual podría corresponder a una zona donde la superficie del mar se encuentra inusualmente lisa

En tanto que en la imagen SAR de Sentinel-1 del 14 de febrero de 2026, se aprecia una mancha oscura más definida en la región de la Sonda de Campeche.

Y, rodeada de puntos brillantes que corresponden a infraestructura petrolera.

Con relación a la imagen SAR de Sentinel-1 del 17 de febrero de 2026 se indica que en las cercanías de las plataformas de la observación anterior, las manchas oscuras detectadas disminuyen drásticamente su tamaño.

En tanto que para la emagen SAR de Sentinel-1 del 19 de febrero de 2026; se registran manchas oscuras y alargadas.

Por su forma, podrían ser líquidos (como descargas rutinarias de embarcaciones o chapopoteras naturales), «pero no se puede saber con seguridad qué son sin tomar muestras en el lugar».

Foto: Ocean Virtual Laboratory

Marzo

Asimismo, se indican los resultados de tres registros satelitales en marzo, sin manchas oscuras significativas.

Imagen SAR de Sentinel-1 del 8 de marzo de 2026. La imagen no muestra manchas oscuras significativas.

Imagen SAR de Sentinel-1 del 11 de marzo de 2026. La imagen no muestra manchas oscuras

Imagen SAR de Sentinel-1 del 20 de marzo de 2026. La imagen no muestra manchas oscuras significativas

Conclusión técnica

Después de revisar las imágenes de satélite tomadas «entre el 8 de febrero y el 24 de marzo de 2026, estas no coinciden con lo que reporta Greenpeace».

Al tiempo que se indica que «aunque sí detectamos posibles filamentos de hidrocarburos y algunas manchas oscuras, sobre todo cerca de las plataformas petroleras en la Sonda de Campeche, no podemos asegurar que sean derrames sin hacer pruebas directamente en el agua».

Recomendación

Sugerimos pedir a la organización que publicó la imagen que comparta cómo la elaboraron y de dónde obtuvieron su información, para poder comparar de forma transparente con las imágenes del satélite.

Además, es importante seguir vigilando el mar de forma constante con los satélites, apoyándonos también en datos del viento y fotografías espaciales (cuando no esté nublado).

Esto, para identificar con mayor precisión «qué son realmente las manchas oscuras que aparecen en el agua», se precisa.