Riva Palacio recibió chayo de Mancera

Raymundo Riva Palacio Neri, para hacer prosperar su negocio, contó con la ayuda de Miguel Ángel Mancera, exjefe de Gobierno de la CDMX, y otros funcionarios. RegeneraciónMx tuvo acceso a contratos que así lo comprueban.

Fotos: Especiales

Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx, 17 de enero de 2022.- En mayo de 2019 apareció una lista que exhibía el nombre de 36 periodistas que, a la postre, serían llamados “chayoteros”. La relación, que fue revelada por el periódico Reforma, incluía los nombres y razones sociales de conductores, presentadores, comunicadores y empresas que, entre 2013 y 2018, recibieron más de mil millones de pesos por conceptos de publicidad y comunicación durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

En la lista se podían observar, entre otros, los nombres de Enrique Krauze, Federico Arreola, Beatriz Pagés, Ricardo Alemán, Pablo Hiriart y Raymundo Riva Palacio.

Algunos de los personajes mencionados, como Raymundo Riva Palacio, director del semanario Eje Central y conductor de Televisa, ni siquiera se molestaron en negar la relación que en ese momento difundió el periódico propiedad del empresario neoleonés Alejandro Junco de la Vega.

Por el contrario, el panelista de la emisión televisiva Tercer Grado, producido por Noticieros Televisa, afirmó que la información divulgada era parte de una campaña “para desacreditar periodistas”. En sus redes sociales, el exfuncionario priísta ⎼durante más de dos años (entre 1988 y 1990) fue director general de la agencia de noticias Notimex​ en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari⎼ dijo que los contratos referidos habían sido por publicidad y añadió “que se ajustaron a los criterios establecidos a la ley y se pagaron impuestos”.

Lejos de ofrecer una respuesta nítida a su audiencia, el periodista-empresario, cediendo a uno de sus característicos impulsos virulentos, escribió en su cuenta oficial de Twitter que sabía quién era “el autor intelectual” y agregó que era un “protegido” del “presidente”. Pero, hasta hoy, más allá de las porfiadas diatribas que inundan su cuenta en dicha red social, el exempleado del empresario argentino Carlos Ahumada (fue director del fallido periódico El Independiente) no ha podido aportar una sola prueba ni un dato duro sobre sus dichos.   

Lo que Riva Palacio, dueño de la empresa Estrictamente Digital S.C., hasta el momento no ha reconocido, es que para granjearse dichos contratos recibió ayuda de varios políticos e incluso de altos funcionarios del Gobierno federal y del Gobierno de la CDMX.

De acuerdo con el testimonio de una fuente que desde hace ya varios años trabaja realizando labores editoriales para el semanario Eje Central, Raymundo Riva Palacio Neri, para hacer prosperar su negocio, contó con la ayuda de Miguel Ángel Mancera, exjefe de Gobierno de la CDMX (de 2012 a 2018) y del secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard.

La fuente consultada por RegeneraciónMx sostiene que el actual senador panista tiene “una entrañable amistad con ambos personajes: el canciller y el exprocurador general de Justicia del Distrito Federal”.

En entrevista exclusiva para este medio de comunicación, nuestra fuente afirma que “gracias a la buena prensa que Riva Palacio le ha sabido vender a Ebrard Casaubón, sobre todo cuando éste era Jefe de Gobierno capitalino, hizo que nombraran a su esposa, Irene Muñoz, coordinadora General de Gabinetes de la Ciudad de México”.

En efecto, según consta en los repositorios oficiales, de enero de 2010 a julio de 2012, Irene Muñoz Trujillo, pareja sentimental de Riva Palacio, trabajó bajo las órdenes directas del actual titular de la SRE.

Pero Muñoz Trujillo, quien afirma ser socia fundadora de Eje Central, no salió del Gobierno capitalino tras la salida de Ebrard, sino que, “gracias a que el exdiputado del Partido Verde Ecologista de México y discípulo del salinista Manuel Camacho Solís (Marcelo Ebrard) dejó bien recomendada a la esposa de Riva, la señora pudo continuar trabajando, muy quitada de la pena, con el corrupto Mancera”.

Es importante destacar que la propia Muñoz Trujillo, quien en su ficha curricular suele jactarse de haber sido “responsable por diez años del Informe de Gobierno del Jefe de Gobierno de la CDMX” y de ser “cocreadora de la Marca CDMX”, ocupó tres cargos estratégicos en el gobierno mancerista: directora General de Imagen, Mensaje y Nuevas Tecnologías del Gobierno de la CDMX, directora General de Contralorías Ciudadanas y directora del polémico Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México.

Es un hecho inobjetable que durante la administración de Mancera la sociedad civil Estrictamente Digital, perteneciente al matrimonio Riva Palacio-Muñoz Trujillo, alcanzó momentos de enorme prosperidad económica. “Hubo momentos en que la Asamblea Legislativa de Distrito Federal pagó a Eje hasta 200 mil pesos por un simple banner”, asegura la fuente periodística. Y, en efecto, facturas emitidas por ALDF y por la empresa Estrictamente Digital S.C, a las que pudo tener acceso RegeneraciónMx, así lo comprueban:

Pero esos cuantiosos pagos no fueron los únicos negocios opacos en donde se vio involucrada la pareja sentimental del columnista de El Financiero. Cabe recordar que, como el pasado 15 de diciembre se dio a conocer en este mismo espacio informativo, a través del reportaje Mancera, Graue y Volpi, carne y arena de la corrupción, durante la administración de Miguel Ángel Mancera, en una extraña maquinación con el rector de la UNAM, Enrique Graue, se pagaron casi 30 millones de pesos al cineasta Alejandro González Iñárritu por una exposición llamada Carne y Arena, la muestra más cara, no sólo en la historia de la máxima casa de estudios, sino que supera a cualquier otra cantidad que se haya pagado durante los últimos veinte años en México por una exhibición.

En este caso, fue precisamente la propia Irene Muñoz Trujillo, en su papel de directora del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México, quien fue la encargada de avalar y firmar aquel contrato millonario, y sobre el que ni la UNAM ni Mancera han salido a esclarecer los hechos. Cabe resaltar que dicho convenio también contó con la anuencia de Carla Astrid Humphrey Jordan, actual consejera del INE, quien en ese momento fungía como directora de Evaluación e Información Estratégica del Fondo Mixto de Promoción Turística.

De acuerdo con el testimonio de un exempleado del Fondo Mixto de Promoción Turística “en su momento hubo quejas sobre las raterías que las actuales esposas de Riva Palacio y Santiago Nieto estaban llevando a cabo, pero no pasó absolutamente nada, porque, en el colmo del descaro, Irene Muñoz Trujillo, además de todo, era la presidenta del Comité de Transparencia del Fondo y Carla Humphrey era, ya en plena desfachatez, la vocal”.

Pero la sociedad civil encabezada por Raymundo Riva Palacio, conocida popularmente como Eje Central, además de contar con la ayuda de Mancera, tuvo otros amigos del gremio periodístico que ayudaron a que el medio de comunicación fuera cada vez más próspero.

El columnista Julián Andrade fue pieza clave en la trama de contratos que, durante la gestión mancerista, fueron concedidos al semanario de Riva. En junio de 2015, Miguel Ángel Mancera, siguiendo la recomendación de Ebrard y Riva Palacio, decidió nombrar a Julián Andrade Jardí coordinador general de Comunicación Social del Gobierno del Distrito Federal.

Cabe destacar que Julián Andrade, actual columnista del portal Etcétera, propiedad de Marco Levario Turcott, además de haberse desempeñado como coordinador del programa Tercer Grado, de Televisa, y haber sido asesor de Jorge Carpizo en la Secretaría de Gobernación, se presume como un periodista experto en temas de seguridad.

Más allá de esas cartas credenciales, que muchos de sus colegas consideran fatuas y pretenciosas, lo cierto es que, apenas llegar a la coordinación de comunicación, Andrade, quien también trabajó en el equipo de Héctor Aguilar Camín, se dio a la tarea de conceder, por adjudicación directa, jugosos contratos a Eje Central.

Documentos consultados por RegeneraciónMx prueban que el fundador del periódico La Crónica de hoy, Julián Andrade, aprovechando su cargo de coordinador general de Comunicación Social del Gobierno del Distrito Federal, entregó cuantiosas sumas a Raymundo Riva Palacio.

Luego de varias pruebas que señalaban a Julián Andrade como corrupto, Mancera optó por removerlo de su cargo y, posteriormente, llevárselo como columnista al malogrado periódico ContraRéplica. Pero el daño ya estaba hecho.

Para algunos todavía resulta incomprensible que Raymundo Riva Palacio, a sus 67 años de edad y sin tener argumentos sólidos y congruentes, todavía continúe aferrándose a la palestra periodística. La mayoría, sin embargo, asegura que su invencible virulencia, su demencial campaña de odio y su aversión contra el actual presidente de México tienen que ver con el hecho de que no ha recibido las sumas millonarias a que estaba acostumbrado; quizá por eso hay quien lo ha llamado “huérfano del chayote”.

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Carlos Pellicer: el mar, la juventud y la miseria de Nexos

Carlos Pellicer, quien nació un 16 de enero de 1887, tuvo una fijación y goce estético por el mar, no cesó de formularse cuestionamientos líricos sobre ¿Qué demontre es el mar, por qué cautiva, por qué embelesa, por qué es, en definitiva, tan inmenso? ; la obra poética de su juventud estaría marcada por la figura del mar , del que le fascinaba la energía y el movimiento

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Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx, 16 de enero de 2022.- Más que el paisaje tropical, el mar fue el protagonista principal en la obra del joven poeta Carlos Pellicer. No sólo podríamos decir que la mayor parte de sus primeras creaciones poéticas aluden a este tema, sino que, de algún modo, el mar envolvió toda su juventud. El compañero de sus primeros amores, sus escarceos románticos y, ulteriormente, de sus nostalgias fue precisamente el mar.

Nadie podría negar que la naturaleza, en general, es la gran animadora de la poesía de Pellicer (16 de enero de 1897-16 de febrero de 1977). Hay elementos muy específicos que cunden en sus versos: el agua, el sol, el paisaje, la selva. Pero, sin duda, el mar es el protagonista más recurrente de su obra poética de juventud.

Para el poeta tabasqueño, el mar fue más que el cuerpo de agua salada que cubre más de 70 por ciento de la superficie terrestre. Al igual que sucedió con Pablo Neruda, Antonio Machado y Robert Louis Stevenson, el mar tuvo un profundo efecto en la lírica del novel Pellicer. El mar fue para él un gozo estético, un surtidor de mitologías y cosmogonías: un personaje literario en toda la expresión de la palabra. Pellicer, el marítimo Pellicer, no cesó de formularse cuestionamientos líricos sobre ¿Qué demontre es el mar, por qué cautiva, por qué embelesa, por qué es, en definitiva, tan inmenso? Y ese gozo, que es un gozo estético, lo lleva a observar con embeleso sus colores, sus movimientos, sus mareas: sus corrientes de aguas profundas. Es, definitivamente, un personaje enigmático que despierta en él una sensibilidad extrema. Y por ello, una y otra vez, emprende la hazaña de poetizarlo. En Colores en el mar y otros poemas, su primer libro, canta el joven Pellicer, a sus 24 años:

Lanzó el mar el gran grito de la aurora
y fue desmantelándose lo mismo que un navío.
Yo dilaté mi espíritu, reverdecí, y en toda
la playa hubo un encante de espumas y de bríos.

Estos encantos ⎼que desnudan sus emociones y exponen su alma adolescente⎼ revelan que su goce estético estuvo arrebatado por un amanecer plétora de colores y formas que contienen el vaivén de las olas. Espectador infatigable del paisaje marítimo, el adolescente Pellicer solía contemplar con embeleso la energía de aquellas aguas y, de una u otra forma, se propuso tomar la mayor energía de aquella agua viva.

Sus afirmaciones líricas, por otra parte, nos recuerdan a las dudas que Borges se planteó cuando estuvo frente al colosal personaje que inunda la Tierra: “¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento y antiguo ser que ro los pilares/ de la tierra y es uno y muchos mares/ y abismo y resplandor y azar y viento?”

Ahora bien, en ningún momento debemos perder de vista que la experiencia poética de Pellicer estuvo influenciada por el asaz viajero que fue. Desde joven ⎼su primera salida fuera de México la hizo a Colombia en 1918, cuando apenas contaba 21 años⎼ lo convirtió, desde muy temprano, en un núbil expedicionario. Debido a ello, sus primeros poemas son los himnos de un viajero sin tregua. En su prístina obra, vemos que el protagonista homérico tuvo un valor soberano. Casi podríamos decir que sin el mar todo lo demás le parece al poeta pequeño, insuficiente: pobre. Al menos así lo revela en Nocturno del mar amor:

Volver a decir: ¡el mar!
Volver a decir
lo que no puedo cantar
sin el corazón partir.

En su obra ⎼elaborada con palabras sencillas, pero perfectamente pensadas⎼ confluyen, además, de este afluente temático, la alegría, el dolor, la solidaridad, el amor, el americanismo y el tiempo-muerte, un tópico que también inquietó a Baudelaire. Pero a diferencia del poeta francés, la lírica de Pellicer exuda júbilo, optimismo: anhelos de vivir. Y esa vitalidad por la existencia se transparentará en toda su obra poética de madurez.

Un poco más adelante vendrán, ya en todo su esplendor, su religiosidad, la lírica amorosa, el mes de junio, el mar, el Sol, el color azul, la luz, la mexicanidad y, siempre, el optimismo.

Pero sólo a la sevicia de la revista Nexos se le ocurriría afirmar que la obra del joven Pellicer, plétora de escarceos con el mar y el trópico, llegó a contener “mensajes fascistoides” y que, en su juventud, el poeta tabasqueño “se hubiera sentido muy cómodo en la compañía de Gabriele d’Annunzio”. Se necesita ser un mísero o un trapero para intentar tergiversar la historia y darle gusto al mafioso cultural Héctor Aguilar Camín, tal como lo ha hecho, por encargo, un mequetrefe llamado Nicolás Medina Mora Pérez, atentando contra la memoria poética de uno de los principales referentes intelectuales del presidente López Obrador.

Mojarro: el pensador que reflexionó sobre la mediocridad y la corrupción

Tomás Mojarro «El Valedor« sentía un enorme hastío por la corrupción en todas sus acepciones y sostuvo que la corrupción no sólo era un problema de moral individual, sino también un sistema de sobornos y extorsiones perfectamente aceitado; Mojarro fue un pensador que reflexionó sobre la podredumbre que se anidaba en el gigantismo burocrático-estatal creado por el PRI.

Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx.Tomás Mojarro ⎼además de teólogo y filósofo⎼ fue un cronista y un discutidor irreverente a quien siempre le encantó salir a la calle a mirar y contar sus hallazgos.

El Valedor ⎼que sentía un enorme hastío por la corrupción en todas sus acepciones⎼ fue un escritor o, mejor dicho: un pensador que reflexionó sobre la podredumbre que se anidaba en el gigantismo burocrático-estatal creado por el PRI.

Mojarro, que siempre usó un lenguaje agrio y tajante, ahondó sobre la fermentación burocrática y sostuvo que la corrupción no sólo era un problema de moral individual, sino también un sistema de sobornos y extorsiones perfectamente aceitado.

El autor zacatecano jamás se mordió la lengua para llamar corruptos a los políticos (que lo eran) Y, debido a ello, la mafia intelectual encabezada por el priísta Octavio Paz lo desdeñó y difundió que no se trataba de un escritor serio ni respetable, lo que sea que eso signifique. Lo cierto es que eso le importó un cacahuate a Mojarro, quien, a diferencia de otros compañeros generacionales, no corrió a saludar al autor de El laberinto de la soledad para obtener una beca o un puesto en el establishment cultural acaudillado por el poeta de Mixcoac.

Y es que Mojarro, a diferencia del elitista Octavio, gozaba hablándole al gran público. Uno de sus temas preferidos fue la condición humana. Sus críticas, carentes de eufemismos y equilibrismos verbales, no dejaron títere con cabeza y, tocado un punto, abarcaron “la mediocridad de la mayoría de los mexicanos”.

Para superar la medianía de la población, el autor de Cañón de Juchipila llegó a la conclusión de que “el mejor antídoto contra la estupidez era la literatura”. Mojarro, que siempre tuvo un enorme “horror hacia le mediocridad”, un día se topó, en cierto programa radiofónico, con un radioescucha que le preguntó su opinión sobre las obras de Disney y, al punto, el escritor soltó una catarata de adjetivos contra el monopolio de medios de comunicación y entretenimiento estadounidense más grande del mundo. Y es que si algo irritaba al cuentista eran precisamente las versiones mutiladas de las grandes obras universales.



Tomás Mojarro, en una imagen de su juventud. 

EL CRONISTA DE LOS MILAGROS COTIDIANOS 

Hombre seducido por la palabra, que practicó a través de la radio y la literatura, durante algún tiempo participó en un programa radiofónico llamado “Buenos días”, conducido por un tal Héctor Martínez Serrano, un locutor zafio con cara de caballo, que, sólo el diablo sabe por qué, tuvo mucha audiencia en la XEW. El maratónico programa ⎼se transmitía de lunes a viernes de 5:30 a 10:00 a. m. y los sábados y domingos de 5:30 a 11:00 a. m⎼ se engalanó con la participación de Mojarro. No obstante, un buen día, hastiado por la supina ignorancia del conductor, el novelista decidió poner pies en polvorosa y no volver jamás.

A Mojarro, el cronista de los pequeños milagros que ocurren en la cotidianeidad, no lo encandilaban los temas estéticos, sino que le gustaba ofrecer detalles sobre la vida ordinaria. Esos paseos por la vida común produjeron narraciones que dejaron boquiabiertos a cualquier cantidad de espectadores. Durante muchos años, el novelista cuyos autores preferidos fueron, según decía él mismo, José Revueltas y Fiódor Dostoyevski, se dedicó a observar las pequeñas minucias de la vida con el asombro de quien, en cada día aparentemente anodino, presenciaba un milagro. Y es que G. K. Chesterton decía, en ese sentido, que lo de veras milagroso de los milagros es que puedan suceder. Lo curioso es que un puñado de bienpensantes nos quiera hacer tragar el cuento de que los milagros sólo ocurren en lo excepcional, cuando lo cierto es que lo más nimio de cuanto sucede a nuestro alrededor, bien mirado, podría ser calificado como un milagro en toda la regla. Y eso lo sabía perfectamente el autor de la novela Trasterra.

En sus años de plenitud, Tomás Mojarro ⎼que nació en un hogar católico fanático, estuvo en el seminario y actuó como Jesucristo en una película⎼ nunca se consideró un viejo de aspecto venerable y galdosiano. De hecho, un día le preguntaron que si ya se sentía extenuado o pensaba en retirarse, a lo que él, atusándose esos bigotazos que le daban aspecto de morsa, respondió: “Quisiera decirle que me siento viejo, cansado, que he entrado a una zona penumbrosa. Pero no. Créame: hago exactamente lo mismo que cuando tenía 25 o 30 años, aunque de alguna manera voy trabajando un poco más, voy esforzándome un poco más. A cambio, tengo más sentido de la vida”.

EL PERIODISTA RADICAL 

Mojarro, originalmente vinculado al periodismo y la literatura, fue confeccionado un discurso cada vez más radical que lo convirtió en una de las mentes más poderosas (y polémicas) de la transformación social. Debido a eso, los grupúsculos intelectualoides intentaron borrar su estela (que era bastante grande y portentosa) de los medios de comunicación masivos. De hecho, no en pocas ocasiones fue removido de sus espacios con cualquier pretexto bajo y de poca monta.

Y es que Mojarro devino, conforme fueron pasando los años, en un crítico sumamente radical. Cuando tocaban el tema sobre el 68, por ejemplo, dejaba escapar un hondo suspiro y, acto continuo, soltaba una serie de conceptos que, en su momento, solían hacer rechinar los dientes de los gobiernos del PRI y del PAN. “Para nosotros, los organizados, es una victoria, pero para el gobierno y los colaboracionistas es tan sólo una matanza”, sostenía Mojarro. Y agregaba: “El 68 fue un parteaguas histórico, ¿por qué fue esto? Por una matanza no puede ser, asesinatos ha habido siempre en México. Es parteaguas por ser un triunfo. El movimiento de 1968 recoge las experiencias de los ferrocarrileros, de las luchas de los maestros, de las luchas de los médicos, de las enfermeras, de tanta efervescencia social previa. Hace explosión en 1968 y todos sabemos que se dio el salto de calidad. Todos sabemos que éste se da por un detalle nimio, en apariencia, pero que es -para decir un lugar común- la gota que derrama el vaso”.

Mojarro, el fustigador de la corrupción y la mentira, recomendaba abrir bien los oídos cuando los “intelectuales chocarreros” comenzaban a perorar sobre la cuestión del 68. “Cuando alguien dé su versión, primero sitúenlo: ‘este compa era de la corriente democrático-burguesa; no, éste era de las pequeño-burguesa radicalizada; no, éste era de la de corte ideológico- proletario’. Entonces, su versión va a ser distinta: la de corte ideológico proletario iba por el cambio, la democrático-burguesa iba por más democracia y la pequeño-burguesa radicalizada iba contra las tácticas represivas y demás.” Y tenía toda la razón.

Su formación filosófica y su infatigable propensión a la polémica hizo de Tomás Mojarro un crítico irreverente y sin concesiones. Su afán por despertar la conciencia del gran público, casi siempre adormilado o empachado de series televisivas, lo hizo lanzar críticas virulentas contra las mentes blandengues: “El 99 por ciento de los mexicanos, no viven: sobreviven y vegetan. Lo de ellos es comer, descomer, beber un poco de licor los fines de semana y mantenerse con un trabajo como el de Sísifo: todos los días levantan el piedrón, y el piedrón cae todos los días. Ya que levantaron la piedra y la piedra cayó, se van a media tarde a su casa, encienden la televisión, se enajenan viendo episodios gringos en los que aparece el triunfador según la tabla de valores de Estados Unidos: tener cerca a una rubia y mucho dinero. Es el cartabón que ha triunfado”.

Mojarro, el crítico sentencioso, el polemista tenaz y el controversista porfiado, fue siempre y, hasta el día de ayer, un declamador de poesía que, relamiéndose los bigotes, hizo trinar a las mentes conservadoras, echándoles en cara frases certeras y lapidarias que entresacaba de su memoria portentosa. Decía el poeta Giuseppe Ungaretti que recordar es un signo de vejez y, bien visto, Tomás Mojarro, “El Valedor”, fue prueba fehaciente de que la memoria es el único paraíso del que jamás podremos ser expulsados.

 

 

Figuras de la pasión y el Jesucristo revolucionario de Tomás Mojarro

 

Bowie: El andrógino sobre tacones

David Bowie fue un creador sarcástico e irónico en pleito cerrado contra todo lo anticuado, un reaccionario generalizado que creyó más en las lecturas de H. G. Wells que en las crónicas irlandesas, que le recordaban el punzante origen de su propia genealogía, la cual en numerosas ocasiones afirmó repudiar por “estúpida y tradicionalista”

 

RegeneraciónMx.David Bowie, el músico que a finales de los años sesenta del siglo pasado hizo enchinar la piel de los críticos ingleses con Space Oddity fue un gentleman inglés que cantó, entre el cinismo y la ambición, una de las más sofisticadas epopeyas de la historia del rock.

Si nos asomamos a la biografía del creador de Aladdin Sane ⎼uno de los quinientos álbumes más grandes de todos los tiempos, de acuerdo con la revista Rolling⎼, no tardaremos en descubrir el perfil de un megalómano exótico y colorido que, gravitando entre el sadismo, lo macabro y lo bufonesco, fue construyendo una imagen que, no sin esfuerzo, derivó en un dogmatismo musical de espeluznantes tintes narcisistas.

No fueron pocos los artistas que trataron de seguir sus huellas, y más los que imitarlo. Peter Murphy y Peter Gabriel, cada uno a su hora intentaron seguir la estela de su inspiración.

Sin embargo, el primero se estancó en su papel de enmohecido vampiro (que un día lo llevó incluso a bailar moviendo la panza en el Circo Volador de la CDMX), mientras que el segundo llevó a tal extremo su experimentación que, al final, su obra (lejos de Genesis) terminó por ser un producto musical abigarrado y de complejas evoluciones intelectuales, no apto para espíritus baladíes.

Bowie, en cambio, siempre fue un tipo aéreo que no encontró dificultad en reemplazar un camino por otro. Cualquier cosa imbuía su genio. Lo mismo podía inspirarse en hechos dramáticos ⎼la esquizofrenia de su medio hermano Terry Burnes, que terminó suicidándose en la estación de Coulsdon South, mientras la familia recogía pedazos de su cuerpo entre las vías⎼ o en el cáncer de hígado que lo llevaría a la muerte. ¿Cómo olvidar las fúnebres letras su último disco?, en particular de Lazarus o Blackstar, donde “el Camaleón del rock”, con cierta morbidez, hace referencias sobre su propia muerte.

David Bowie (1947-2016) fue un creador sarcástico e irónico en pleito cerrado contra todo lo anticuado, un reaccionario generalizado que creyó más en las lecturas de H. G. Wells que en las crónicas irlandesas, que le recordaban el punzante origen de su propia genealogía, la cual en numerosas ocasiones afirmó repudiar por “estúpida y tradicionalista”.

Antes de ser considerado un artista conceptual y futurista, hay que decirlo, Bowie fue juzgado como un intérprete frívolo y charlatán; un personaje burlesco a quien sólo le interesaba montar “espectáculos de music hall”, como alguna vez señaló el crítico David Buckley, en un libro (David Bowie, una extraña fascinación) que, por cierto, inicia con una provocación: “ha sido una de las estrellas más fotografiadas, adoradas, imitadas y comentadas de la época posterior a los Beatles. También ha sido el más difamado, odiado y ridiculizado, tildado de farsante, tramposo, turista sexual y maniático del control obsesionado por el dinero. Bowie es el primer antihéroe del siglo XXI”.

 

Pero si el libro del incendiario Buckley (que goza musicalizando películas hollywodesca), no ahonda en el personaje y sólo centra su atención en la vida pública del personaje, lo cierto es que pocas biografías nos ofrecen un retrato completo del coautor de “Heroes” (el otro compositor fue el calvo de oro: Brian Eno).

Ahora mal, porque ya ven que siempre algo malo pasa, la semblanza biográfica de su vida ⎼que muchos apurados cronistas se han empeñado en presentar como un vía crucis lleno de desazones⎼ incluye, por un lado, a una madre de ascendencia irlandesa que sufría severos complejos raciales y, por otro, a su padre: un libretista ramplón que soñaba con ser un gran comediógrafo, pero que, debido a la angostura de su genio, terminó mecanografiando eslóganes para una agencia de publicidad, y en la que jamás recibió un sueldo fijo.

Pero no todos los comentadores del artista inglés han sido burdos o superficiales. Ha tenido de todo, como en botica. Y, de esa manera, nos topamos con biógrafos de Bowie que van del esclarecedor Christopher Sandford al cardinal Paul Trynka y del insustancial Mike Evans a la pueril Wendy Leigh. Eso sí, la mayoría se ha dado vuelo contando mitos, leyendas y, por ahí, como no queriendo la cosa (porque los ídolos del rock exigen su mitología), se han permitido revelarnos una que otra anécdota verdadera sobre el músico de Brixton.

EL ANDRÓGINO SOBRE TACONES 

De esa manera es como nos hemos aprendido ciertas anécdotas sobre él: que no toleraba a Gary Numan; que en 1971, en el disco “Hunky Dory”, quiso elogiar a Andy Warhol con una canción y, por el contrario, el artista plástico se ofendió y se largó dejando a David con un palmo de narices, etcétera.

Todas estas anécdotas, al final, son las que han terminado reproduciéndose en casi todos los diarios y revistas “especializadas”. Y a fuerza de repetirlo, ya nos sabemos el popurrí de memoria: que Mick Jagger (siempre Jagger) no fue sólo su amigo entrañable, sino también su amante más crápula y celoso; que cuando Bowie le produjo el álbum Raw Power a The Stooges, se entregó a interminables y guarras cornucopias sexuales con Iggy Pop, etcétera.

O también está aquel mito de que el viejo Bowie ⎼embutido en una bata de noche aristocrática⎼ alcanzó una levítica ancianidad leyendo con embeleso a Truman Capote y con idéntica estupefacción a Saul Bellow. Y que lo de su muerte fue, como en el caso de Jim Morrison, un ardid para que el público ya no estuviera jodiéndole la existencia.

Lo cierto es que Bowie ⎼tan deseoso de que su nombre quedara tatuado en la memoria histórica del rock⎼fue un egotista que, desde muy joven, logró distinguir el camino hacia el que deseaba dirigirse: él mismo.

Y para que su nombre quedara grabado en la retentiva del rock se propuso transitar por caminos atípicos. No es gratuito que haya sido el primero en subirse, con otros músicos estrafalarios, al escenario de las primeras estridencias.

Así, en diferentes momentos de su carrera, a nadie le sorprendía verlo en compañía de las celebridades del momento: Cher, Tina Turner, Pet Shop Boys, David Gilmour o, más recientemente, con Placebo o los geniales y carismáticos Arcade Fire.

De ahí que el aristocrático público de Londres ⎼envenenado de té y sentimentalismo beatlemaniaco⎼ haya recibido con extrañeza y desconcierto a este músico con dotes de mutante.

El andrógino sobre tacones

¿Cómo que andrógino? ¿Un extraterrestre sobre tacones? ¿Y esa cabellera larga y rutilante? ¿De dónde obtiene su enloquecida inspiración? Ante estos y otros cuestionamientos similares, Bowie decidió responder con discos anómalos y originalísimos, plétoras de rebosadas consonancias sonoras.

Pero si el músico inglés se defender un precepto, justo fue manejarse con discrepancia ante todo. Un día componía canciones en honor a ciertas musas galácticas, como “Space Oddity” y, más adelante, nos obsequiaba un paisaje de alienaciones cósmicas, como en “Starman”.

Pero como Bowie también era un tipo sentimental, un poco después, aparecía con letras de maestros y gurús que, arrebatados por una pulsión pederasta, se ponían demasiado tiernos con sus acólitos. ¿No eran esos ya demasiados cambios?, se preguntaban los estupefactos comentaristas, siempre empachados de té.

¿Acaso Bowie, gran lector de literatura, se había propuesto seguir la pomposa fórmula del poeta D’Annunzio?: “O renovarse o morir”. Cabe la duda. Y como no pensaba en morir ⎼o al menos no en ese momento⎼, el tipo se pasó la vida permutándose en personajes, como todo un histrión.

Su búsqueda obsesiva por la singularidad lo llevó a transitar de la curiosidad a la rareza y del esnobismo a la egolatría. Pero, aunque exteriormente se decía un portavoz de lo venidero, lo cierto es que interiormente fue un conservador que cultivaba manías ancestrales con un propósito bien definido: catapultar su nombre hacia la posteridad.

Y en consonancia con eso, se le veía recorrer el mundo en busca de momias y esqueletos, de imperios y civilizaciones muertas o disminuidas para aderezar su arte. Infatigable y elegante, el compositor e intérprete británico se paseó por todos los puntos del planeta en busca de alguna singularidad que le sirviera para su música.

Por un lado, coleccionaba máscaras, visitaba médiums y taumaturgos; y por otro, escalaba pirámides mayas o trepaba hasta lo más alto de la meseta tibetana. De hecho, así fue como vino a México.

Y una vez ahí, colocado en lo más alto de su pirámide egocentrista, Bowie miraba soñadoramente hacia la vía láctea y es posible que en algún momento se preguntara sobre The Life on Mars.

 

Este músico reformador, sin embargo, a veces solía comportarse como un anticuado que se escandalizaba frente a un centenar de mandíbulas mascando en un restaurante de lujo. Tal como se lo confesó un día a su amigo Reeves Gabrels, estupendo guitarrista, y que a la muerte de Bowie terminaría tocando la guitarra en The Cure, pero sin llenar nunca los zapatos de Pearl Thompson. Aunque el mismo Bowie era un extravagante, curiosamente no toleraba las excentricidades del vecino. ¡Y menos aún si eran anacrónicas!

 

De hecho, tergiversan radicalmente a Bowie quienes suponen que el tipo quería, en algún punto de su apuesta artística, retornar hacia el pasado. ¡Para nada! Bowie jamás fue un hombre interesado en mirar retrospectivamente.

Y cuando llegaba a asomarse hacia el pasado sólo era para recuperar una o dos nostalgias musicales para incluirlas en sus letras, pero nada más.

Su mirada siempre estuvo puesta en el futuro. Como Orfeo, Bowie todo el tiempo caminó hacia adelante.

Incluso, cuando se caracterizó de vampiro, Bowie no estaba pensando en Nosferatu ni en Drácula, que, por lo demás, le parecían personajes folclóricos y rancios, sino en un vampiro posmoderno y glamuroso que vestía trajes Yves Saint-Laurent y calzaba intachables zapatos Armani.

Debido a ello, Bowie jamás congenió con Peter Murphy, a quien consideró “un sujeto anquilosado”. Y no se equivocó. Por más que intentó seguir los pasos de Bowie, el exvocalista de Bauhaus ⎼que le consagró homenajes y distinciones ad infinitum⎼ jamás consiguió la anuencia de David. De hecho, un día Pascal Gabriel presentó a Bowie con “el Vampiro mayor”, creyendo que se llevarían de perlas, pero el altivo David dejó a Peter con la mano estirada.

Y mientras “el Vampiro” bailaba y cantaba en todos sus conciertos ‎Ziggy Stardust ⎼hasta en el Ópera la cantó aquel histórico 12 de octubre de 1998, yo ahí estuve⎼, Bowie siguió pensando que Murphy montaba puros números anticuados y epilépticos, agobiados por una egomanía y un narcisismo incontinente que, una y otra vez, caía en el refrito.

Y David tenía razón: Murphy ⎼hasta hoy⎼ continúa anquilosado en su trasnochado vampirismo y, del joven epígono de Bowie, se ha transformado en un viejo y desgarbado bufón que, abandonando el pudor, se soba la panza en el escenario y eructa ante el micrófono, ya más parecido al engendro de Frankenstein que al “Vampiro mayor”. ¡Horror para el mesías alienígena, David Bowie, cuyo anhelo estaba en el porvenir y no en la panzuda decadencia!

Algo semejante pensaba de Bowie del suicida Ian Curtis y de sus herederos de New Order: el rock puesto en barata, transformado en pintoresquismo gótico y, luego, en synthpoperismo de “madriguera”. Así se lo dijo, más o menos, a Brian Eno.

 

 

 

Pese a que la comunidad oscura ⎼desde los neerlandeses del Clan of Xymox hasta los defeños de Maldoror, que por cierto le robaron el nombre a Mike Patton, de Faith No More, quien a su vez lo tomó del libro (cuasi) homónimo de Lautréamont⎼ quisieron reclamar a Bowie como icono darketón, él se negó a oficiar sus misas donde aquellos espíritus lóbregos y depresivos incensaban a Poe a Lovecraft y, pues, a Lovecraft y Poe, porque no querían saber de nadie más.

Pero a Bowie todos estos ángeles fatales, insomnes y sonámbulos, esas mescolanzas entre luciferinas impregnadas con cierta metafísica y propensiones cirqueras ⎼la vanguardia musical como autopropaganda y sensacionalismo⎼ le erizaban la piel. Al modernísimo David, quien también dejó su bastardía en tipos como Marilyn Manson y Lady Gaga (y que en su momento también se presentaron a reclamar su herencia musical) no le gustaban nadita los “darks”.

Tras la muerte de David Bowie, ocurrida hace cinco años (y que ya parecen cincuenta para quienes seguimos llorándole un poquito), no podemos alejar la sospecha de que su jugada artística y musical estaba perfectamente meditada y concentrada en lograr, más que la tan cacareada innovación que dicen sus devotos (pero que no sus admiradores), el contraste: la diferencia. Y de ser así, entonces entendemos por qué Carl Schmitt decía que “las diferencias se difunden activa y agresivamente”.

 

Krauze y Aguilar Camín vs. Octavio Paz… y AMLO

(Crónica de un contubernio)

RegeneraciónMx, 03 de enero de 2022.- Diez meses después de la muerte de Octavio Paz (ocurrida el 19 de abril de 1998), Enrique Krauze buscó una alianza con el enemigo y ofensor más recalcitrante del autor de El Laberinto de la soledad: Héctor Aguilar Camín.

“¡Krauze es un miserable! ¡Traicionó la memoria de Octavio! Él nunca hubiera aceptado que ese ingeniero en plásticos abriera las puertas de su revista a la mafia de Aguilar Camín”, exclamó con el rostro encendido Wladir Dupont, periodista y traductor brasileiro, mientras comía tacos al pastor en la taquería El Borrego Viudo, ubicada en avenida Revolución, en la alcaldía Miguel Hidalgo de la CDMX.

Wladir Dupont, quien había sido traductor de Klaus Mann (directamente del alemán), de Christopher Isherwood y Ross Macdonald (directo del inglés) había sido, además, amigo íntimo de Octavio Paz.

El afecto entre el premio Nobel de literatura mexicano y el escritor paulistano se basaba en una admiración mutua. Dupont, que había alimentado durante muchos años una prestigiosa columna en el periódico brasileiro Folha de São Paulo, tenía una sólida formación intelectual: traductor de Neruda, Faulkner, Vargas Llosa y Günter Grass, en 1994 había recibido el prestigioso Prêmio Jabuti, concedido por la Câmara Brasileira do Livro, precisamente por la traducción de La Otra voz, libro de ensayos de Octavio Paz. En esa ocasión, el Premio Nobel de Literatura mexicano (lo recibió en 1990) lo llamó por teléfono para felicitarlo.

Pocos años antes de morir, y ya enfermo, el propio Octavio Irineo Paz Lozano urgió a Wladir escribir en Vuelta. Pero la invitación, debido a la precaria salud del nieto de Irineo Paz, demoró mucho tiempo en concretarse. Wladir no gozaba de la amistad del subdirector de la revista, Enrique Krauze. De acuerdo con el traductor: “el hijo de puta [Krauze] me llenó el camino de púas y zarzas para que no pudiera colaborar de lleno en Vuelta, tal como era el deseo de Paz”. En efecto, las colaboraciones de Dupont fueron escasas. Y tras la muerte del poeta sólo tuvo un par de incursiones más en Letras Libres. El periodista, traductor y ensayista brasileiro, que había tenido flanqueadas las puertas de acceso del autor de Piedra de sol, fue desairado y excluido por el nuevo grupo que, tras la desaparición de Octavio, conformó el empresario Enrique Krauze Kleinbort. Poco después se enteraría de los motivos.

El ingeniero de origen judío decidió no recibir ni atender las llamadas del periodista brasileiro para no empañar el acuerdo que celebró con Héctor Aguilar Camín, a quien Wladir, según dice en entrevista exclusiva para RegeneraciónMx un colaborador cercano al dueño de la revista Nexos, “detestaba con toda el alma (si es que ese cabrón tiene alma)”.

Con un acento que combinaba el español y el portugués (portuñol), Wladir Dupont sostenía: “en septiembre de 1993, Aguilar Camín me dijo que Paz era un viejo narcisista y que estaba en estado terminal. Y yo, que siempre he sido muy riguroso en todo, publiqué el texto en una entrevista, cuasi reportagem jornalístico, en un periódico de Brasil (después te paso unas copias, si quieres), y eso significó mi ruina. Aguilar Camín pidió mi cabeza a Krauze y él, que siempre ha sido un traidor, se la entregó sin chistar. Incluso me acerqué un par de veces a Vargas Llosa, a quien también traduje al portugués, pero siguiendo el consejo de Krauze, el peruano también me cerró las puertas”.

Tras la exclusión de Krauze, Vladir padeció desempleo y, durante algún tiempo, tuvo que trabajar en un templo evangélico: La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), en Tacubaya, editando un semanario llamado Pare de Sufrir.

Wladir, que pasó una buena parte de su vida siendo corresponsal en México, era en aquella publicación el editor y yo el redactor. Un día, con el rostro encendido por la vergüenza, me pidió que su nombre no apareciera en la publicación de la IURD. El asunto lo abochornaba. Y a mí también, pero menos que a él. En todo caso, me dolía ver cómo Krauze, después de la amistad y respeto que Paz sentía por Wladir, le había cerrado las puertas para que no estropeara su contubernio con Aguilar Camín.

Triste y desdeñado, el políglota Wladir Dupont murió de un paro cardiaco en São Paulo, a los 75 años. A la distancia leí que mi amigo había sido enterrado con una camiseta del equipo Jabaquara de São Paulo, una de las grandes pasiones de su vida.

Wladir no tuvo tiempo de regalarme la copia de aquella entrevista donde Aguilar Camín, de acuerdo con él, había insultado a Octavio Paz. Afortunadamente, después de varios años de indagar en las hemerotecas brasileiras, pude rastrear el texto que desató la ira y animadversión del dueño de la revista Nexos contra el traductor de Octavio Paz al portugués.

En efecto, en un texto publicado el sábado 27 de febrero de 1993, en la sección Cultural del periódico O Estado de S. Paulo, Dupont escribió un trabajo cuyo título era una cita textual de Aguilar Camín: “Octavio Paz está viejo y es narcisista”.

Pero Wladir se había quedado corto. En realidad, el texto no era sólo una entrevista, sino un reportaje en toda la acepción de la palabra y, en donde además de entrevistarlo sin concesiones, el periodista y traductor dio a conocer los servicios intelectuales que Aguilar Camín le había prestado al entonces Carlos Salinas de Gortari.

Aguilar Camín no olvidaría jamás aquella afrenta pública. Con la acrimonia que siempre ha caracterizado al dueño de la empresa Nexos, Sociedad, Ciencia y Literatura, S.A. de C.V., Héctor Aguilar dijo sobre el poeta de Mixcoac: “Paz no es hoy un escritor querido ni respetado… es temido por su virulencia… y es un resentido”.

Pero no paró ahí la cosa. En una segunda parte, Camín continuó denostando e incluso injuriando a Paz cuanto quiso: “El laberinto, que es por lo que se le conoce en el extranjero, no ayuda a entender la realidad…”, (periódico O Estado de Sao Paulo 27-II-93). Cabe recordar que era justamente la época en que Aguilar Camín se sentía intocable, al ser el intelectual de cabecera del entonces presidente de México: Carlos Salinas de Gortari.

Tras la muerte de Paz, Krauze no sólo entregó la cabeza del traductor más notable de Octavio Paz al portugués, sino que también se encogió ante las ofensas que su viejo amigo Aguilar Camín había proferido contra su maestro y protector. “El ingeniero quería pactar con Camín, porque sabía de su cercanía con Salinas y, por su parte, Héctor reconocía que Krauze tenía un vínculo muy estrecho con el PAN. Y de esa forma fue como se unieron los intelectuales de ambos partidos para formar ese caldo espeso que un día se conocerá como el PRIAN”, me dijo con tono profético en el desaparecido bar La Portada, en la colonia Condesa, el propio Aurelio Asiain, en 1999, justo unas semanas antes de que saliera a la luz su revista Paréntesis.

El escritor Carlos Fuentes avaló la reconciliación entre los grupos Vuelta (ahora Letras Libres) y Nexos. Aguilar Camín y Jorge Castañeda Gutman fueron los encargados de convencer a Fuentes de que dejara atrás las ofensas de “la cucaracha ambiciosa”, como le llamó alguna vez a Krauze. El pago sería, de acuerdo con un testigo de los hechos, que “el autor de La muerte de Artemio Cruz sería, tras la muerte de Paz, el máximo mandarín de las letras mexicanas”.

Otra fuente que hoy mismo forma parte del Consejo editorial de Letras Libres cuenta a RegeneraciónMx que, en ese momento, “ya con el recaudo de Fuentes, Aguilar Camín instruyó a su hermano menor, Luis Miguel Aguilar, y a Rafael Pérez Gay para que, desde las páginas de su revista, enviaran aquel texto lisonjero titulado ‘Un saludo a Letras Libres«, publicado a finales de la década de los noventa.

Pero el acuerdo y la reconciliación no pararon ahí. Otra fuente, que actualmente trabaja en la revista Letras Libres, confirma que “Krauze y Aguilar Camín, que habían sido amigos de juventud, estaban dispuestos a recuperar su amistad interrumpida durante décadas. Recordemos que Krauze, que fingió lealtad a Paz, siempre ha tenido el sueño guajiro de ser el sucesor de Octavio”.

Fotos: Especiales

Cuatro meses después de que apareció el texto de Pérez Gay y Luis Miguel Aguilar Camín, en junio de ese mismo año, Enrique Krauze, Aguilar Camín y José Woldenberg decidieron celebrar su componenda con un inocuo partido de futbol entre ambas huestes.

La propia Malva Flores, actual editora de poesía en Letras Libres, en 2010, durante una pelea que tuvo hace poco más de una década con el grupo encabezado por Krauze, contó detalladamente la anécdota en un texto titulado El ocaso de los poetas intelectuales.

La propia Malva, durante una charla con alumnos de un taller de poesía en Xalapa, abundó en los detalles: “En las instalaciones deportivas del Centro Rayo, al sur de la Ciudad de México, los miembros de Nexos y Letras Libres protagonizaron un partido de soccer en una cancha de futbol rápido. Krauze, con una gorra blanca encasquetada en la cabeza, observó a varios de sus empleados jugar: Christopher Domínguez Michael, Julio Trujillo, y Federico Patán. Ahí estaba el hijo mayor de Krauze, León, quien fungió como capitán”.

Aurelio Asiain, otro de los actuales miembros de Letras Libres, sostuvo, enojado y borracho como una cuba, en La Portada, durante un tiempo su lugar preferido en la Condesa: “Seguramente, el imbécil de Christopher [Domínguez] debió haber estado pateando la pelota hacia cualquier parte”.

En ese momento, Asiain, con los ojos inyectados de rojo, aseguró que Krauze había “traicionado a Paz”. Y agregó: “El muy cabrón se quiere quedar con todo. Ayer me llamó por teléfono y me dijo que quiere nombrar a Christopher subdirector de su revista. Y todo mundo sabe que yo me lo merezco” barbotó.

Antes de salir de La Portada, Asiain me invitó a escribir a la revista Paréntesis y me regaló, con dedicatoria, el primer número de la publicación. Acto seguido, y sin que yo se lo pidiera, le ordenó a su novia, una mujer de nombre Adriana: “saca uno de mis libros y dáselo”. La chica, con un respingo, me estiró República de Viento, un librito mediocre al que le fue concedido, en 1990, el III Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Joven Creación. “El poemario era un bodrio, pero como Octavio Paz era el presidente del jurado, convenció a Pere Gimferrer de que se lo dieran al estúpido de Asiain”, me dijo años después el propio Fernando García Ramírez. Y agregó: “Es más: el muy imbécil me dedicó ahí un poema en clave de injuria”.

Escribí una sola vez en Paréntesis. Dos semanas después, Ciro Gómez Leyva, en su casa de Coyoacán, me dijo: “No saben en la que se meten. Krauze no se anda con contemplaciones y no creo que la revista dure mucho. Es más: creo que por ahí anda metida la esposa de Samuel del Villar, y eso no es ningún buen indicio”. Acto seguido, el comunicador que actualmente trabaja para Grupo Imagen publicó una entrevista lisonjera a Krauze en la revista Milenio, antecedente del periódico del mismo nombre.

Por otro lado, el escritor y periodista Gonzalo Martré, declaró: “El pacto de Krauze y Aguilar Camín, que afrentó la memoria de Paz, tenía un objetivo: repartirse el botín cultural. Entre ambos grupos se distribuyeron los más altos y jugosos puestos culturales: el INBA, Conaculta, el Fondo de Cultura Económica, las agregadurías culturales, el canal 22, el Once, la SEP, etcétera”.

Quienes en algún momento se dijeron enemigos a muerte, Krauze y Aguilar Camín, han dejado atrás las rencillas que en algún momento protagonizaron.  El encuentro ‘La experiencia de la libertad’, realizado por Vuelta en 1990, y el ‘Coloquio de Invierno’, organizado en 1992 por la revista Nexos, son temas que ya parecen olvidados. Hoy ambos grupos intelectuales, ideólogos del PRIAN, se han dado la mano en defensa de sus privilegios y en franco desafío contra quien, desde su punto de vista, ha sido el encargado de desnudar sus intereses y ha decidido, en un vigoroso gesto sin precedentes, arrebatarles el caudillismo cultural que ejercieron durante sexenios: el presidente López Obrador.

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Mancera, Graue y Volpi, carne y arena de la corrupción

RegeneraciónMx tuvo acceso a contratos y testimonios que evidencian los casi 30 millones de pesos pagados a Alejandro González Iñárritu por la exposición llamada Carne y Arena.

Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx, 15 de diciembre de 2021.- Con dinero de la UNAM y de la CDMX, Miguel Ángel Mancera y Enrique Graue pagaron casi 30 millones de pesos al cineasta Alejandro González Iñárritu por una exposición llamada Carne y Arena. Y como homenaje adicional, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) concedió el grado de Doctor honoris causa al director de Amores perros, egresado de la Universidad Iberoamericana.

“Aquí en rectoría todos sabemos que fue el propio Graue quien ordenó a Jorge Volpi que, con dinero de nuestra máxima casa de estudios, le llenaran los bolsillos al Negro Iñárritu”, cuenta a RegeneraciónMx una excolaboradora y académica de la UNAM, quien, durante más de diez años, trabajó bajo las órdenes directas del Dr. Enrique Luis Graue Wiechers.

Personal que labora en la Coordinación de Difusión de la UNAM, por otro lado, sostiene que el escritor Jorge Luis Volpi Escalante, titular de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, al recibir la instrucción de Enrique Graue, llamó por teléfono a uno de sus amigos y colaboradores más cercanos: el sobrino del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado, Ricardo Raphael de la Madrid, para preguntarle si la exposición podía llevarse a cabo en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco. El periodista y conductor del programa Espiral, que lleva 16 temporadas ininterrumpidas transmitiéndose a través del Canal 11, al punto, respondió que sí a su jefe.

De acuerdo con varias fuentes que trabajan en Rectoría y en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, al actual coordinador de Difusión Cultural de la UNAM, que vive en la alcaldía Benito Juárez, “no le gusta ir a lugares que considera riesgosos y, debido a ello no fue a la avenida Ricardo Flores Magón 1, en la unidad habitacional Tlatelolco, alcaldía Cuauhtémoc, donde se encuentra ubicado el Centro Universitario Tlatelolco, sino que pidió a su subalterno, Ricardo Raphael de la Madrid que acudiera, en persona, a su casa para ponerse de acuerdo en cómo cristalizar los deseos del rector”.

Según esta versión, en 2017, Ricardo Miguel Raphael de la Madrid, director del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, habría salido de su domicilio, en avenida Mazatlán, colonia Condesa, hacia la casa de Jorge Luis Volpi Escalante, que se encuentra en la calle Correspondencia, colonia Álamos. De acuerdo con un comerciante que trabaja en uno de los establecimientos que se encuentran justo enfrente del domicilio del autor de En busca de Klingsor, “es fácil reconocerlos; son dos tipos calvos, de lentes; el primero es chaparrito y llama la atención por su enorme cabezota (Volpi); y el segundo sale en el canal 11 (Ricardo Raphael), también tiene poco cabello y es frecuente que venga aquí, a visitar al pequeño. Yo incluso llegué a pensar que eran hermanos”.

Cabe recordar que, hace cuatro años, el 1 de marzo de 2017, Jorge Volpi, con la venia de Enrique Graue, nombró a su viejo amigo Ricardo Miguel Raphael de la Madrid como director general del Centro Cultural Tlatelolco. Trabajadores y empleadas del recinto, no obstante, refieren que Miguel Raphael de la Madrid “casi no acude al recinto universitario; todo lo hace a través del teléfono; en estos cuatro años, si lo hemos visto cinco veces, son muchas”, sostiene personal de mantenimiento del CCUT.

Jorge Volpi Escalante, por lo demás, ha ocupado diferentes cargos en el servicio público en los gobiernos panistas y priístas. De 2001 a 2003, durante el sexenio de Vicente Fox, fue director del Centro Cultural de México en París. De 2007 a 2011, durante el sexenio de Felipe Calderón, fue director de Canal 22. Tanta empatía tuvo con el calderonismo que, a su salida del canal, a través de un comunicado, el novelista apuntó: “fue un honor formar parte del gobierno del Presidente Calderón durante cuatro años”. Pero en los círculos intelectuales y académicos de la UNAM consideran al autor de Una novela criminal como “un sujeto veleidoso y sin ideales que nada hacia donde vaya la corriente”.

Es importante mencionar que antes de que López Obrador ocupara la presidencia de México, Jorge Volpi intentó colarse al proyecto de la Cuarta Transformación. El 29 de noviembre de 2018, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), con tal de congraciarse con la naciente administración de AMLO, Volpi arrojó, por un lado, una serie de panegíricos hacia la figura del entonces presidente electo López Obrador y, por otra parte, lanzó una buena cantidad de dardos pestíferos contra su antiguo jefe, Felipe Calderón.

En esa ocasión, ante José Woldenberg, Jesús Ramírez Cuevas y Tatiana Clouthier, Jorge Volpi dijo: “el Presidente Electo de México (AMLO), recibirá el próximo 1 de diciembre un país devastado, ya que el país se jodió hace 12 años cuando el expresidente Felipe Calderón, sin consultarle a nadie lanzó los primeros operativos que dieron lugar a la guerra contra el narco, que ha cobrado 250 mil muertos, más de 30 mil desaparecidos, cifras de una guerra civil no declarada”.

Pero Volpi, exfuncionario calderonista peñanietista, no fue llamado a las filas de la 4T. Una de las antiguas parejas sentimentales del escritor dijo a RegeneraciónMx que “eso lo enojó y frustró muchísimo, al grado que, desde el periódico Reforma y El País, donde suele escribir comenzó a orquestar una de las críticas más virulentas contra López Obrador”. Prueba de ello podría ser un artículo publicado el 21 de abril de 2020, precisamente en el diario español El País, donde Volpi apuntó: “el presidente de México, un hombre de 66 años y con hipertensión, continúa sus giras de fin de semana —en aviones comerciales—, abraza y besa a niños y ancianos e incluso bromea con un escapulario que lo protegerá de la infección, todo antes de que al fin, abrumado por la información de sus asesores, acepte llamar a la población a quedarse en casa, aunque no sin sostener que la crisis es pasajera y que, al término del encierro, convocará a sus compatriotas a un multitudinario intercambio de besos y abrazos en el Zócalo”.

Para otro de los empleados de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM “Volpi es un oportunista y, como Enrique Krauze, que no es su amigo sino uno de sus principales competidores en el lucrativo mercado del arribismo”. De acuerdo con este mismo testimonio, “Volpi es viejo amigo del sobrino de Miguel de la Madrid: Ricardo Raphael. Se conocen desde los tiempos de Josefina Vázquez Mota en la SEP y de Sergio Vela en Conaculta, cuando todos eran felices empleados de Calderón”.

Hundido el barco panista, Jorge Volpi no dudó en saltar al PRI. De 2013 a 2016, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el escritor, miembro de la denominada generación del crack, consiguió que el finado Rafael Tovar y de Teresa, entonces secretario de cultura peñanietista, lo nombrara director del Festival Internacional Cervantino (FIC).

No obstante, el 8 de diciembre de 2016, el oftalmólogo judío Enrique Graue Wiechers propuso a Volpi tutelar la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. “Ni tardo ni perezoso, el raudo chapulín que es Volpi, abandonó el Cervantino y corrió al llamado de Graue y, desde entonces, ambos pillos se han dedicado a gastar alegremente el presupuesto de la UNAM. Aquí, Volpi ha logrado tejer una jugosa alianza con el rector, quien, de hecho, ya lo ratificó en el cargo para el cuatrienio 2019-2023”, asegura a RegeneraciónMx una persona que ha trabajado con el autor de A pesar del oscuro silencio desde la época en que fue director del Festival Cervantino.

LA EXPOSICIÓN MÁS CARA EN LA HISTORIA

Con respecto a Carne y Arena (Virtualmente presente, físicamente invisible) no sólo se trata de la muestra más cara en la historia de la UNAM, sino que la cifra erogada supera a cualquier otra cantidad que se haya pagado durante los últimos veinte años en México por una exposición.

Un periodista que trabajó en el periódico Excélsior, recuerda que, en enero de 2018, en la sección cultural Expresiones, el reportero “Luis Carlos Sánchez publicó un texto donde reveló que el costo de la exposición de González Iñárritu, incluso, fue más grande que el realizado en conjunto por cuatro exposiciones que ya de por sí fueron costosas: la de Anish Kapoor, presentada en 2016 en el MUAC (con un costo de cinco millones 132 mil pesos) y la de Yayoi Kusama”, presentada entre septiembre de 2014 y enero de 2015 en el Museo Tamayo (en la que se gastaron seis millones 485 mil pesos).

Esta versión coincide, en efecto, con la cifra millonaria que aparece en el contrato al que tuvo acceso RegeneraciónMx. En el convenio CC-013-2017, firmado el 30 de agosto de 2017 por el escritor Jorge Volpi y Ricardo Raphael de la Madrid, se puede observar el monto que pagaron la UNAM y el Gobierno de la CDMX con “el objeto de llevar a cabo actividades que desarrollen estrategias de promoción turística en la Ciudad de México”.

El costo total de la exposición que el exjefe de Gobierno capitalino y el rector de la UNAM, a través de Difusión Cultural de la UNAM y del Fondo Mixto de Promoción Turística, decidieron pagar a la empresa Legendary Entertainment fue de 28 millones 527 mil pesos.

Al millón de dólares pagado a González Iñárritu por la exposición virtual, tuvo que agregarse otro medio millón de dólares (más de diez millones y medio de pesos), de acuerdo con la información aportada por Luis Carlos Sánchez, “para destinarlos en gastos de construcción, operación, administración, boletería, transporte, embalaje, aduanas, seguridad, mercadeo y promoción”. El pago de esa suma correspondió en su totalidad a la UNAM, encabezada por el médico y oftalmólogo Enrique Graue Wiechers.

Luis Carlos agrega que “una parte de esos 500 mil dólares fueron para el director de arte Nicolas Scabini, quien es el único proveedor autorizado por el autor” y quien se encargó de la construcción, diseño y dirección de arte de la instalación. Hasta noviembre del año pasado, la UNAM había derogado tres millones 413 mil pesos por ese concepto, de los cuales, 413 mil 793 pesos fueron pagados por la Coordinación de Difusión Cultural (que encabeza Jorge Volpi), a través del CCUT, mientras que el resto se pagó desde la Dirección General de Obras de la misma institución educativa”.

UNA EXPOSICIÓN COSTOSA, SENSACIONALISTA Y CARENTE DE VALOR

La escritora y ensayista Irmgard Emmelhainz, colaboradora del Blog de Nexos, Horizontal, La Tempestad, y la Revista de la Universidad, opina que “el problema con la instalación de González Iñárritu es que las experiencias y sensaciones carecen de valor de revelación; su fuerza reside en una estéril (y sensacionalista) puesta en escena que pierde fuerza en lo efímero de la sensación del espectador. La instalación responde claramente a la nueva organización de los aparatos ideológicos; en ella la movilización afectiva (que no es lo mismo que con-mover), la objetividad, el saber experto y la tecnocracia se igualan con el poder intelectual para transmitir verdades. ¿Cómo producir sentido sin eliminar la contingencia?”

Tras 285 días de exhibición en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT), la instalación Carne y Arena (Virtualmente presente, físicamente invisible) cerró al público. “La muestra fue un absoluto fracaso; la gente apenas vino a verla. La corrupción y poca transparencia de la UNAM debería dar a conocer que, además de los millones que Graue, Volpi y Raphael de la Madrid, secundados por Miguel Ángel Mancera y el dueño de Cinépolis (Alejandro Ramírez), esta exposición generó gastos adicionales, como los 145 mil pesos que se destinaron para el pago de diferentes elementos promocionales, incluido el desarrollo de la página web oficial (106 mil 952 pesos) y los más de 70 mil pesos que se pagaron a los trabajadores que operaron la muestra por el tiempo extra. Pero eso, desde luego, nunca lo dirán estos ladrones de cuello blanco”, concluye una de las fuentes consultadas por RegeneraciónMx.

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#Opinión: Primo Levi: el suicidio de un optimista

Por Ricardo Sevilla

Regeneración Mx, 12 de diciembre de 2021.- Primo Levi (1919-1987) murió, hace más de treinta años, en circunstancias tan insólitas que rozan el misterio. De acuerdo con la investigación policial, el novelista italiano se habría suicidado. Pasaban de las diez de la mañana, del sábado 11 de abril de 1987, cuando ocurrió el terrible incidente.

Recogiendo algunas notas periodísticas y amalgamándolas con los informes policiacos, los hechos ocurrieron, más o menos, así: la portera del viejo edificio donde residía el autor de Si esto es un hombre, ubicado en la zona norte de Turín, subió al tercer piso donde vivía Levi para entregarle una carta; la mujer tocó el timbre, y no tuvo que esperar demasiado para ver aparecer al respetado ⎼y ya célebre⎼ escritor de Los hundidos y los salvados.

Primo, enfundado en una camisa de manga corta, abrió la puerta. Saludó y recibió el correo de manos de la empleada. Pequeño y ligero como era, esbozó una sonrisa de ardilla, dio las gracias, y cerró rápidamente. La señora descendió ágilmente por la escalera de caracol, cuyo vano estaba ocupado por la jaula del elevador. Apenas había llegado a su dormitorio, situado en la planta baja ⎼de acuerdo con la versión que, más tarde, ella misma ofrecería a las autoridades⎼, cuando escuchó un sonido fuerte y carnoso. Se trataba del cuerpo del novelista que, al fondo de la escalera, había caído golpeándose mortalmente contra el piso. Su muerte, apenas cabe decirlo, fue instantánea. El certificado de defunción consignó: “fallecimiento por traumatismo craneofacial y craneoencefálico”. Es decir: el tipo se había roto la cabeza y despedazado el rostro por completo.

Tres décadas después, varios de sus biógrafos todavía discuten acremente sobre el tema. Algunos dudan, incluso, que el escritor judío haya decidido terminar deliberadamente con su vida; alegan que pudo tratarse de un desafortunado accidente. Myriam Anissimov, en Primo Levi o la tragedia de un optimista, plantea y explora esa posibilidad.

Lo cierto es que los reportes periciales, aunque tajantes, no fueron suficientemente claros. Tampoco las notas que fueron redactadas por los apurados periodistas que consignaron la noticia.

Primo Levi tenía 67 años y, de acuerdo con sus amigos y familiares más cercanos, nada en el ánimo del novelista sefardí hacía sospechar que deseara acabar con su vida. Ni siquiera parecía estar especialmente triste. “Hasta el día de su muerte yo estaba convencido de que era la persona más serena del mundo”, opinó el filósofo Norberto Bobbio.

A diferencia de lo que algunos sostienen, Levi no se consideraba un tipo depresivo. Al contrario: se observaba a sí mismo como un hombre, “si no feliz, al menos contento”. En su momento, el escritor Italo Calvino dijo haber sentido atracción hacia su obra debido a “su humor y su aguda inteligencia”.

Meses antes del suceso que terminó con su vida, en septiembre de 1986, Philip Roth visitó a Primo en su casa. La primavera anterior, el novelista estadounidense había iniciado una conversación que terminaría incluida en El oficio: un escritor, sus colegas y sus obras, libro de artículos y entrevistas que, por lo demás, ponía a debate la responsabilidad moral de la literatura. Roth, en un retrato literario sobre Levi, dice haber encontrado en él a un sujeto ingenioso que no parecía tener “ninguna muestra de tristeza ni desolación, como hubiera podido pensarse”.

No obstante, desde hacía algunos meses, Primo padecía una fuerte depresión. Uno de los pensamientos que más lo afligía ⎼de acuerdo con su esposa: Lucia Morpurgoera⎼ era ver a su madre enferma de cáncer y saber que la mujer, una frágil anciana de 92 años, no sólo iba a morir pronto, sino que además padecía una agonía lenta y tormentosa.

El periodista y traductor londinense Ian Thomson, en Primo Levi ⎼otra de las biografías más exhaustivas sobre el autor italiano que, de forma más amarga e incisiva, interrogó la historia moral del siglo XX⎼ cuenta que, minutos antes de caer al vacío, Primo le había confesado a su amigo Elio Toaff ⎼el Gran Rabino de Roma⎼ que el rostro cadavérico de su madre anciana le recordaba a los compañeros que, desnutridos y desahuciados, viera yacer moribundos en los camastros del campo de exterminio.

Primo Levi no dejó carta de despedida ni anotaciones para ayudar a despejar las sombras que envolvieron su muerte. De ahí que todos sus biógrafos, hasta el día de hoy, sólo hayan podido especular.

Es posible que la impotencia de observar a su madre agonizando, el miedo a caer enfermo, el pavor a envejecer o los terribles recuerdos de su confinamiento en Auschwitz hayan sido algunos de los motivos que orillaron al escritor italiano a suicidarse.

En todo caso, la muerte de Primo Levi, y en especial la forma en que se produjo, fue un duro golpe para los lectores que vieron en este sujeto a uno de los autores más importantes del siglo XX.

Lo cierto es que, hasta hoy, sólo podamos discurrir sobre los motivos y las causas que propiciaron que este hombre, que llevaba el número 174.517 tatuado en un brazo, terminara despedazado en el piso aquella mañana.

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AMLO lamenta la muerte de Vicente Fernández

 

Sin Embargo y el “pérfido tiburón” prianista

Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx, 09 de diciembre de 2021.- “Las Cañadas”, el proyecto inmobiliario que amenazó la Sierra de San Miguelito y propició que Julio Hernández López, columnista de La Jornada, acudiera a la Conferencia presidencial Mañanera a increpar al presidente Andrés Manuel López Obrador, estuvo encabezado por algunos empresarios como Carlos López Medina, Miguel Torres Corzo, Marcelo de los Santos, José Cerrillo, Alejandro Tamayo y Miguel Valladares.

Miguel y Pablo Valladares, por lo demás, son dueños de medios de comunicación como San Luis Hoy, El Pulso de San Luis, SinEmbargo.mx, donde actualmente trabajan los periodistas Álvaro Delgado y Alejandro Páez Varela, quienes, al ser empleados de dicho medio de comunicación, han guardado un ominoso silencio sobre los negocios de sus patrones.

Entre los temas que SinEmbargo.mx suele publicar, con bombo y platillo, se encuentra, de acuerdo con sus propios encabezados, tramas de corrupción al interior de gobiernos estatales, desvío de recursos públicos por parte de gobernadores, historias de inseguridad y crimen organizado. En este medio de comunicación, que a pesar de ser una empresa privada se presume como una publicación independiente, también menudean reportajes sobe pobreza y desigualdad, así como artículos de opinión escritos por diversos investigadores, académicos e incluso faranduleros.

En fechas recientes, SinEmbargo.mx ha implementado una barra de noticias llamada Sinembargo al aire, donde, a través de siete programas, se han propuesto llegar a un auditorio más amplio.

En esta oferta mediática se pueden encontrar diversas temáticas: política, noticias, literatura y sátira.

Lo único que no pueden tocar, de acuerdo con el testimonio de una fuente que actualmente trabaja en SinEmbargo.mx, son “los negocios ni los intereses de los hermanos Miguel y Pablo Valladares”. En entrevista exclusiva para RegeneraciónMx, esta persona, que sostiene que “Páez Varela es un hipócrita y Álvaro un pobre diablo que a todo dice que sí”, revela que los Valladares “son una mafia de prianistas que están relacionados con la industria minera, las telecomunicaciones e incluso, en algún momento, han incursionado en la producción de dibujos animados”.

En efecto, la familia Valladares es dueña de la empresa Zinkia Entertainment, una casa productora española fundada en 2001 y, ulteriormente, vendida al polémico empresario José María Castillejo. En 2016, la compañía creadora del famoso dibujo infantil Pocoyó fue adquirida por el empresario mexicano Miguel Valladares García.

No obstante, José María Castillejo, quien fue dejado fuera del negocio por Miguel Valladares, en un libro titulado La escalera, describe como un “pérfido tiburón mexicano” a Valladares y sostiene que el multimillonario potosino lo traicionó y, debido a ello, y a un enmarañado complot judicial y financiero marcado por la corrupción, se quedó “en la calle y con una deuda de 20 millones de euros”.

Con frecuencia, en las revistas de farándula y sociedad, la familia Valladares es descrita como una de las dinastías más poderosas de México. Miguel Valladares el “pérfido tiburón mexicano” que fuera presidente municipal (por el PRI) de San Luís Potosí, durante prácticamente dos décadas: los 70 y 80, es el padre de Miguel y Pablo Valladares.

Además de contar con estos medios de comunicación, los Valladares están inmerso en negocios de diferente índole: ligas de futbol y escuelas públicas que llevan su nombre.

Uno de los dos propietarios de SinEmbargo.mx, Pablo Valladares García, aparece vinculado a la compañía offshore Da Corsa Holdings Limited, empresa que ha sido señalada por tener como paraíso fiscal las Bahamas, de acuerdo a la base de datos: Panamá Papers, del ICIJ.

De acuerdo a este repositorio, Pablo Valladares es uno de los empresarios que aparecen en el top ten de la lista de los mexicanos que evaden impuestos en Las Bahamas que, como se sabe, es el paraíso fiscal más importante del mundo en el que, por medio de empresas fantasmas o virtuales, estos personajes han logrado acrecentar sus fortunas sin tener que pagar impuestos en nuestro país.

En 2018, durante la administración de Enrique Peña Nieto, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) condonó 43 millones 533 mil 750 pesos a Pablo Valladares García, propietario del periódico digital, dirigido actualmente por el periodista Alejandro Páez Varela, quien, de acuerdo con la fuente contactada por RegeneraciónMx, “nos ha ordenado que ni se nos ocurra hablar mal (ni bien) de los jefes, porque nos corre a patadas”.

Cabe mencionar que, desde su fundación, los periódicos Pulso y San Luis Hoy han conseguido millonarios contratos de publicidad con los gobiernos priístas en turno, recursos que, mediante ciertas estratagemas, han logrado diversificar en inversiones que implican los ramos turísticos, comercial y restaurantero.

Adicionalmente, Pablo Valladares también es dueño de diferentes concesionarias de autos, gasolineras y negocios en Estados Unidos, país al que, por cierto, se le ha negado el acceso debido a una investigación que hay en su contra.

SIN EMBARGO… GOLPEA A KRAUZE POR CONSIGNA

“Cuando en abril de este año Álvaro Delgado exhibió el contrato (por casi un millón y medio de pesos) que la Universidad de Guadalajara (UdeG) pagó a la Editorial Clío, propiedad de Enrique Krauze Kleinbort, en realidad no se trató de una investigación, sino de una filtración que el gobierno de Enrique Alfaro ordenó publicar a SinEmbargo.mx a cambio de darles publicidad oficial que, desde el inicio de su gobierno, viene dando a este medio de comunicación”, dice la fuente entrevistada por RegeneraciónMx.

Para sostener sus señalamientos, la persona mostró a RegeneraciónMx diferentes facturas que el Gobierno de Jalisco expidió, a través de diversas instituciones y secretarías, a nombre de la empresa SIN EMBARGO S DE R.L. DE C.V. Cabe destacar que las facturas mostradas, en conjunto, ascienden a más de un millón de pesos.

Finalmente, cabe hacer notar que los patrones de los periodistas Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado (Miguel Valladares García y Pablo Valladares García) son hermanos del empresario Juan Carlos Valladares García, tío de Tania Ruiz Eichelmann, actual pareja sentimental del expresidente Enrique Peña Nieto.

De ahí que no sorprenda que la familia Valladares esté en la lista negra de privilegiados de Peña Nieto y Petróleos Mexicanos (Pemex), donde “les fueron otorgadas concesiones de gasolineras y trato preferencial debido a su estrecha relación de amistad con el expresidente. Pero, claro, sobre eso no dicen nada los periodistas”, concluye la fuente entrevistada por RegeneraciónMx.

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Esposo de Galilea Montijo lanza fuerte advertencia contra Anabel Hernández

#Opinión: La Feria Internacional vs. AMLO

Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx.– Hoy concluye la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) 2021.  Durante nueve días consecutivos, del sábado 27 de noviembre al domingo 5 de diciembre, se reunieron las personalidades más radicales del antiolpezobradorismo: Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Lorenzo Córdova, Brenda Lozano, Jesús Silva-Herzog Márquez y Reyes Rodríguez Mondragón, entre muchos otros.

Las mesas de discusión, las conferencias, las presentaciones de libros y los conversatorios giraron, en términos generales, en torno a tres temas recurrentes: el autoritarismo, la Cuarta transformación y, claro, López Obrador. Personajes que antes fueron asociados, sin razón, con López Obrador fueron convocados, por si querían despotricar o hablar por la herida contra el tabasqueño: Carmen Aristegui, Santiago Nieto, Hernán Gómez Bruera.

Como era de esperarse, no cundieron los análisis, sino las invectivas descarnadas, las denostaciones: las críticas viscerales y sin fundamento contra el actual Presidente. ¿Qué es la 4T, se plantearon casi todos? Y las respuestas fueron las recurrentes: ¡Una dictadura! ¡Un modelo que llevará a México al comunismo! ¿Quién es López Obrador? “Un líder con rasgos mesiánicos”, “un autócrata”, concluyó Krauze, por un lado, y Héctor Aguilar Camín agregó: “un presidente que no escucha”. ¿Y qué ha hecho por México en estos tres años de gobierno?, bueno, pues “lo ha dividido”, coreó Lorenzo Córdova, quien, en teoría, es el árbitro de la democracia. ¿Y entonces AMLO no ha llamado al diálogo, a la conciliación, como ha dicho? ¡No, qué va!, agregaron, casi al unísono, Julio Patán (lector de noticias en Televisa) y su amigo, el siempre petulante Nicolás Alvarado, quienes opinaron que el tabasqueño sólo ha “polarizado al país”.

Foto: Lorenzo Córdova V. Twitter

En la FIL, prácticamente, no hubo voces a favor de la Cuarta transformación; tampoco hubo personajes que se inclinaran hacia el examen concienzudo sobre lo que ha sido esta primera etapa, estos primeros tres años, del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Llamó la atención, por ejemplo, que después de la presentación del libro La reelección en México. El nuevo reto democrático, el Presidente de Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Reyes Rodríguez Mondragón corriera a darse un fuerte apretón de manos y un cálido abrazo con el árbitro democrático: Lorenzo Córdova Vianello. ¿Que Rodríguez Mondragón deseó la muerte al presidente López Obrador? ¿Que es amigo y excolaborador de Felipe Calderón, el alcohólico que sumergió a México en una sangrienta y fallida guerra contra el narcotráfico? Bah, esas fueron minucias del pasado que no impidieron a estos viejos amigos a sentarse en el mismo foro y abrir fuego contra su más acérrimo enemigo: López Obrador.

#ParaQueLoSepan: Zara: plagio, esclavitud y paraísos fiscales

Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx.- En septiembre de 2018 un grupo de bordadoras tzeltales de Aguacatenango, poblado de Chiapas, se organizaron para acusar a la marca de ropa Zara de robar uno de sus diseños para estamparlo en una de sus blusas.

De acuerdo con Luisa, tejedora cuyo linaje desciende directamente de los mayas, “no se trata de una inspiración”, como aseguraron ciertos críticos de moda emanados del mundo de la farándula, sino del “robo de una identidad”, ya que, de acuerdo con ella, “los dibujos que aparecen en las blusas representan la manera que nuestra comunidad ve al mundo”. Para esta tejedora tzeltal, que apenas logra expresar ciertas frases en castellano, “significa una afrenta y una falta de respeto, porque esos bordados son de nuestros ancestros, que nos enseñaron nuestros abuelos cuando fuimos creciendo, y así de generación en generación. Es una tradición, no es justo que la copien”.

En entrevista exclusiva para RegeneraciónMx, Luisa asegura que, haciendo un gran esfuerzo que incluye dolores de cuello y espalda, puede confeccionar cuatro blusas bordadas al mes, empleando cerca de 50 horas por prenda. Y agrega que el precio máximo, por cada blusa podría ser de cien pesos; es decir: suponiendo que la tejedora vendiera las cuatro prendas, obtendría 400 pesos al mes, o sea: poco más de tres veces el salario mínimo en México.

En cambio, las máquinas de Zara pueden fabricar, en minutos, varias blusas que, en el mercado mexicano, tienen un costo al público de 599 pesos mexicanos, es decir: seis veces más caras que las prendas elaboradas manualmente por las mujeres chiapanecas.

No obstante, los señalamientos que hicieron varias de estas mujeres de origen tzeltal, el grupo étnico más grande ubicado en una región montañosa localizada en Chiapas, no hicieron mella en el corporativo europeo, quien ni siquiera se dignó a responder a los cuestionamientos.

Lejos de ofrecer respuestas o enmendar el daño, en julio de 2020, la compañía española volvió a causar polémica al poner a la venta un accesorio llamado ‘bolso shoper’, que tenía un costo de 649 pesos y cuyas características eran, digámoslo así, muy similares a las tradicionales bolsas de mandado mexicanas.

Años antes, en 2003 el Gobierno mexicano investigó a dos empresas del grupo Inditex: Zara y Bershka, por importar prendas eludiendo los aranceles legales. Las autoridades aduaneras afirmaron que las dos cadenas introducían en México ropa etiquetada en España, pero que procedía de China.

Cabe subrayar que Zara es una cadena de moda española, insignia del grupo Industria de Diseño Textil, S. A., mejor conocido por su acrónimo Inditex. Esta empresa multinacional, cuyo rubro principal es la fabricación y distribución textil, tiene su sede central en el Polígono Industrial de Sabón, en Arteijo, provincia de La Coruña, España.

Actualmente, la empresa europea opera más de siete mil tiendas alrededor de todo el mundo.

Hace un par de años, Zara fue reconocida como la marca más apreciada de España, por encima de Movistar y Banco Santander. ​ De hecho, según el ranking ‘Mejores Marcas Españolas 2019’, dicha marca fue catalogada como la más valiosa de España.

La empresa fundada por Amancio Ortega, quien de acuerdo con la revista Forbes, es uno de los hombres más ricos del mundo, cuenta con tiendas en las ciudades y, particularmente, en las zonas más exclusivas del mundo: la Quinta Avenida de Nueva York, Hollywood Boulevard en Los Ángeles, Oxford Street en Londres, Calle Serrano de Madrid, Via del Corso en Roma, Campos Elíseos de París, Perspectiva Nevski en San Petersburgo, Av. Santa Fe en Buenos Aires, Dubai Mall en Dubái, los distritos de Shibuya y Ginza en Tokio, Gangnam-gu en Seúl, el centro de Hong Kong, entre muchos otros.

En 1992, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, el Grupo Inditex logró abrir sus primeras tiendas en México.

Desde entonces, su presencia ha ido aumentando a pasos agigantados en el mercado mexicano. Hoy mismo cuenta con 259 tiendas pertenecientes a las ocho cadenas que conforman el grupo en una treintena de ciudades: Zara (57), Pull&Bear (42), Massimo Dutti (33), Bershka (53), Stradivarius (9), Oysho (38), Zara Home (18) y Uterqüe (9).

Zara y los paraísos fiscales

En febrero de 2014, el periodista Jesse Drucker publicó en Bloomberg News un artículo que reveló las estrategias utilizadas por el grupo Inditex para traspasar parte de los beneficios conseguidos en países como Italia, Reino Unido o España a paraísos fiscales como Suiza, con el objetivo de reducir artificialmente el pago de impuestos en los países donde logra sus ventas y aumentar, por tanto, sus beneficios.

De acuerdo con dichas pesquisas, las estrategias de Inditex para evitar el pago de impuestos podrían explicar por qué el grupo español ha sido capaz de producir el mejor margen de beneficios del sector a nivel mundial: un 15%. El reportaje explica que “en los últimos cinco años Inditex ha logrado transferir casi 2.000 millones de dólares de beneficios a una empresa del grupo –denominada ITX Merken– que opera en Holanda y Suiza. Esta empresa emplea tan solo a 173 empleados –un 0,1% del total de empleados de Inditex–, pero en cambio reporta casi el 20% de los beneficios totales del grupo”.

Esclavitud y violación de propiedad intelectual

En julio de 2006, la empresa Zara, en la ciudad de Sevilla, fue condenada por obligar a sus empleados a trabajar en domingos y festivos. La empresa incluía en los contratos de sus trabajadores una cláusula que obligaba a aceptar estas jornadas. Con diez centros de trabajo en Sevilla, imponía en todos los contratos de trabajo que sus empleados “aceptan trabajar en domingos y días festivos y condiciona la firma del contrato a la aceptación de tal cláusula”. Sin embargo, el Juzgado de lo Social 4, en aquella ciudad, sancionó a la empresa y sentenció que tal práctica “es contraria a los derechos constitucionales de libertad sindical y de negociación colectiva”.​ 

En marzo de 2013 fue clausurado un taller ilegal en Buenos Aires, Argentina, en el que se confeccionaba ropa para Zara en condiciones de esclavitud. En estos talleres trabajaban en jornadas de hasta 13 horas niños y adultos en condiciones de salubridad, higiene y alimentación deficientes.

En mayo de 2017, Zara fue condenada por la justicia brasileña por mantener a trabajadores en condiciones de «trabajo esclavo». Más de 65 trabajadores esclavos fueron liberados de talleres textiles ilegales donde confeccionaban ropa de la firma Zara.

En diciembre de 2014, el Gobierno de Brasil detectó que la empresa Zara esclavizaba trabajadores bolivianos en ese país. El gobierno brasileiro dijo que los 2 talleres ubicados en São Paulo donde trabajaban inmigrantes ilegales en estado de esclavitud no eran los únicos. El Ministerio de Trabajo del país suramericano afirmó que, al menos otros 33 talleres, operaban en aquella ciudad, subcontratados por la empresa Zara, en condiciones insalubres de trabajo, hacinados y con sueldos de miseria. En respuesta, la multinacional Inditex adujo que se trató de un caso aislado. Finalmente, la compañía española y la Fiscalía brasileira alcanzaron un acuerdo por el que la marca tuvo que pagar un millón y medio de dólares.​

En julio de 2018, la empresa textil fue condenada por la justicia italiana, al haber violado la normativa de propiedad intelectual con dos prendas que Zara plagió: unos pantalones y unas sandalias. El grupo italiano OTB, dueño de Diesel y Marni, actuó legalmente contra la empresa española por copiarle los pantalones Skinzee-SP y las sandalias Fussbett. La sanción implicó la retirada de la venta de los productos afectados, así como un pago de 235 euros por cada una de las prendas de los diseños plagiados que se encontraran en circulación.

En marzo de 2019, Zara fue condenada por «vulnerar los derechos fundamentales de dos dependientas» de sus establecimientos en Almería, España. En octubre de 2018, Zara decidió cerrar sus tiendas situadas en el Centro Comercial Mediterráneo. Todos los empleados fueron reubicados, a excepción de 16 trabajadoras que tenían reducción de jornada por cuidado de hijos menores de edad, a quienes propuso cambios en sus condiciones laborales. Dos de estas trabajadoras acudieron al sindicato CSIF al considerar que la empresa las estaba discriminando por razón de sexo. El Juzgado Social número 3 de Almería dio la razón a las dependientas y obligó a la empresa a reubicar a las empleadas con las mismas condiciones laborales, así como a pagarles una indemnización de 6.250 euros a cada una.

Este año, en abril, diferentes organizaciones civiles presentaron en Francia una denuncia contra cuatro multinacionales, incluyendo la española Inditex, a las que acusaron de sacar provecho del trabajo forzado de la minoría uigur en China, y ser, de esa manera, cómplices de los crímenes cometidos contra esa minoría china de religión musulmana.

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* Coordinador de Investigaciones especiales de RegeneraciónMx