Betancourt y Delcy Rodríguez Acordaron Apertura Petrolera

Betancourt y Delcy Rodríguez pactaron el esquema de apertura petrolera que hoy rige la producción privada de hidrocarburos en Venezuela

Regeneración, 18 de agosto de 2026.– En las últimas horas, trascendió que Alejandro Betancourt y Delcy Rodríguez definieron el esquema central de la apertura petrolera venezolana.

La actual presidenta sustituta del país sudamericano pactó en 2024 las bases operativas junto con el controvertido empresario.

El acuerdo se concretó mediante la compañía North American Blue Energy Partners al amparo de la opaca Ley Antibloqueo.

Además, este mecanismo de privatización entregó jugosas concesiones a firmas privadas como “emblema de su apertura petrolera”.

En esa misma línea, este esquema de negocios corporativos sirvió para blanquear la influencia de cuestionados actores de la élite petrolera.

El inversionista estadounidense Harry Sergeant III funcionó como pieza clave para facilitar las conexiones políticas binacionales.

Asimismo, la red de influencias contrató a litigantes como Rudy Giuliani para “interceder por sus causas legales y estrechar lazos”.

Por consiguiente, la retórica antiimperialista cedió ante una alianza comercial que garantizó un fructífero negociado bipartidista.

Reconfiguración del poder y monopolio en los hidrocarburos

Paralelamente, una disputada reestructuración interna ocurrida este año modificó por completo el control accionario del consorcio energético.

Betancourt expulsó a su socio extranjero para monopolizar el lucrativo negocio en medio de sospechas de lavado de dinero.

La transacción corporativa se cerró tras desembolsar una opulenta suma de 300 millones de dólares.

Sobre este movimiento de pragmatismo financiero, observadores internacionales confirmaron que “Betancourt ascendió como facilitador de los negocios petroleros”.

Asimismo, la posterior intervención de Washington evidenció que las disputas por el crudo trascienden los marcos éticos e ideológicos.

El Departamento del Tesoro impuso sanciones restrictivas a Sergeant III para despejarle la pista al nuevo contratista estrella.

Esta purga permitió al magnate consolidar una posición hegemónica e influir directamente en la política exterior estadounidense.

Sobre el control absoluto de los recursos nacionales, analistas críticos subrayaron que “Betancourt asumió el control hegemónico de NABEP”.

Entrega de soberanía y explotación de yacimientos estratégicos

Por otro lado, la compañía gestiona áreas altamente codiciadas ubicadas en el Lago de Maracaibo y la Faja del Orinoco.

La extracción privada roza la alarmante cifra de 200 mil barriles de petróleo diarios.

Este volumen convierte a una entidad salpicada por escándalos en el segundo extractor de crudo del país.

Respecto al reparto desproporcionado del patrimonio estatal, informes del sector confirman que la firma “administra campos clave en el Lago de Maracaibo”.

En conclusión, el pacto entre Betancourt y Delcy Rodríguez consumó una entrega desregulada de la soberanía energética venezolana.

La firma privada actúa ahora como un poderoso filtro que monopoliza el acceso de pequeños capitales e inversionistas extranjeros.

Esta entrega de recursos estratégicos posiciona a la empresa únicamente “por detrás del gigante Chevron”.

Finalmente, el nuevo modelo petrolero consolida a una élite privilegiada a costa del saqueo institucional del país.