Ejército israelí negó uso de IA para matar civiles en Gaza. Respuesta tras la exhibición del documental Naza en el Festival de Venecia
Regeneración, 11 de septiembre de 2026.– El estreno de una obra cinematográfica generó una fuerte polémica internacional.
El documental israelí Naza debutó con un prolongado aplauso en Venecia.
La cinta reúne testimonios anónimos de 24 exmilitares sobre los ataques.
Los cineastas galardonados Yuval Abraham y Rachel Szor dirigieron este proyecto de impacto.
La producción aborda el presunto uso de tecnología para operaciones destructivas.
Los realizadores buscaron exponer los mecanismos operativos internos durante el conflicto armados.
“El objetivo era escuchar cómo funcionaban los sistemas para matar”, declaró Yuval Abraham.
El título alude al término numérico para anticipar víctimas civiles en bombardeos.

Desmentido oficial de la milicia
Las fuerzas militares reaccionaron de inmediato ante las acusaciones del filme.
El mando bélico negó formalmente el uso de algoritmos para agredir ciudadanos.
El ejército israelí rechazó categóricamente emplear inteligencia artificial para matar.
Las autoridades argumentaron fallas en la verificación de las identidades de las fuentes.
Por su parte, la cúpula armada desestimó los señalamientos presentados en la pantalla.
La institución afirmó que la tropa de menor rango desconoce las estrategias verdaderas.
“Las afirmaciones escapan al conocimiento de soldados de rango inferior”, señaló la milicia.
La postura oficial busca restar credibilidad a las versiones difundidas en el festival.
Cifras del conflicto y balance social
El impacto social de la ofensiva bélica alcanza niveles trágicos en la zona.
Las acciones armadas continúan provocando miles de bajas desde hace varios meses.
El Ministerio de Sanidad de Gaza reporta más de 73 mil muertos.
Naciones Unidas considera confiables los cómputos presentados sobre las víctimas fatales.
En tanto, el desencadenante inicial de los combates sigue marcando la memoria regional.
La crisis humanitaria escala mientras la disputa tecnológica y mediática se intensifica.















