Onésimo Cepeda renunció a su registro como diputado local de Ecatepec; luego de que habló con el Papa Francisco y le comunicó que podría perder el obispado. Por lo que su precandidatura solo duró 1 día.

Onésimo Cepeda renunció a su candidatura para diputado, duró 1 día

Regeneración, 6 de abril 2021. El obispo emérito de la Diócesis de Ecatepec, Onésimo Cepeda, renunció a su precandidatura para diputado local de dicho municipio; luego de que habló con el Papa Francisco, quien le informó que no podía ser candidato porque podía perder el obispado.

Fuerza por México lo convocó para lanzarlo como candidato del Distrito 21 y, ayer, el partido realizó un evento en el Hotel Imperial para anunciar formalmente la participación de Onésimo en las elecciones del 6 de junio. La institución política indicó en sus redes sociales que «se cumplieron todos los requerimientos que la ley marca» para registrar al también socio de Carlos Slim.

El anuncio de la candidatura del obispo generó controversia; ya que su registro era inconstitucional porque la Carta Magna establece en su artículo 55, fracción VI, que para ser diputado es indispensable no ser ministro de algún culto religioso y Onésimo sigue activo en el Directorio de Ministros de Culto de la Dirección General de Asuntos Religiosos.

Además, el Episcopado de México emitió un comunicado en el que aclaró que Cepeda sigue siendo miembro de la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) y, como tal, está sujeto al Derecho Canónico vigente. El cual establece que «no han de participar activamente en los partidos políticos, ni en la dirección de asociaciones sindicales. A no ser que, según el juicio de la autoridad eclesiástica competente, lo exijan la defensa de los derechos de la Iglesia o la promoción del bien común».

Por lo que la CEM se deslindó de cualquier acto político que realizara el obispo; debido a que no le otorgó ningún permiso para registrarse como precandidato de Fuerza por México. La Diócesis de Ecatepec tomó la misma decisión.

¿Quién es Onésimo Cepeda?

Onésimo Cepeda tiene 84 años y es considerado uno de los obispos más influyentes en la política mexicana. Además, es uno de los socios de Carlos Slim, ambos fundaron la Casa de Bolsa Inversora Bursátil (Inbursa).

Asimismo, fue acusado de fraude y lavado de dinero en noviembre de 2010; el exobispo se apropió de 42 pinturas que eran propiedad de la familia Azcárraga. En u declaración dijo que adquirió las obras a través de pagarés, con el objetivo de utilizar los fondos para apoyar a los pobres.