Las naves atacaron cables submarinos y oleoductos británicos en una operación que duró un mes, según el secretario de Defensa
Regeneración, 9 de abril 2026– El Reino Unido sostiene que siguió y descubrió durante más de un mes una misión secreta de submarinos rusos, cuyo objetivo eran los cables y oleoductos submarinos. El hallazgo de esta operación obligó a las embarcaciones rusas a retirarse sin causar daños visibles a la infraestructura esencial británica.
Misión interrumpida
El Reino Unido declaró que una misión de submarinos rusos enfocada en los cables y oleoductos submarinos al norte del país fue interrumpida.
Esto se logró a través de una operación militar de varias semanas en el Atlántico Norte, con la ayuda de Noruega.
El secretario de Defensa, John Healey, mencionó en una conferencia de prensa que la respuesta británica incluía una fragata, aviones y centenas de efectivos.
Describió la operación rusa como una «actividad maliciosa» cercana a infraestructuras críticas submarinas.

Submarinos
Un submarino de ataque de Rusia y dos submarinos de espionaje formaron parte de una misión que duró más de un mes, tras la cual se retiraron al darse a conocer su misión, según Healey.
Healey emitió una advertencia clara a Moscú, manifestando:
“Observamos su actividad sobre nuestros cables y nuestros oleoductos, y deben saber que cualquier intento de dañarlos no será tolerado y tendrá graves consecuencias”.
Mencionó que el presidente ruso, Vladimir Putin, “querría que nos distrajéramos con Oriente Medio”, en alusión al conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.

Principal amenaza
Healey enfatizó que Rusia continúa siendo la principal amenaza para el Reino Unido y sus aliados, añadiendo: “No le quitaremos los ojos de encima a Putin”.
Caracterizó la operación rusa como una misión secreta y deliberada focalizada en infraestructuras submarinas.
Aseguró que los tres submarinos llevaron a cabo la operación secreta en aguas dentro y alrededor de la zona económica exclusiva del Reino Unido, no solo en alta mar.
De acuerdo con Healey, el despliegue ruso contaba con una estrategia táctica.

Vigilancia
Las fuerzas británicas siguieron de cerca los movimientos de los submarinos, y un barco de guerra junto con un avión aseguraron su vigilancia permanente, según Healey.
«Nuestras fuerzas armadas no les dejaron lugar a dudas que estaban siendo vigilados, que sus movimientos no eran encubiertos.
Y que su intento de operación secreta había quedado al descubierto», declaró.
Healey indicó que los submarinos rusos «han abandonado las aguas británicas y se han dirigido de nuevo hacia el norte», lo que él consideró como un fracaso de la operación secreta de Putin.
Sin daños
Subrayó que no se encontraron daños en los cables y oleoductos, y que las inspecciones continúan en colaboración con sus aliados.
El funcionario explicó que este tipo de infraestructuras submarinas son un «objetivo prioritario» porque transportan suministros energéticos y el 99% del tráfico internacional de datos.
Lo que convierte estas incursiones en un tema de gran relevancia estratégica, incluso sin daños visibles.










