Tunde CNDH al Comité ONU sobre Desaparición Forzada

El informe sobre desaparición forzada sin análisis histórico. Evita temas como consumo de sustancias, tráfico de armas y lavado de dinero

Regeneración, 6 de abril de 2026. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México emitió un pronunciamiento sobre el informe México del Comité sobre la desaparición forzada de Naciones Unidas (CED).

Como se sabe se trata de un grupo de expertos propuestos por sus respectivos gobiernos -de derechas.

Comisión

Por una parte Derechos Humanos de México señala que se trata de medidas ya conocidas e ineficaces relacionada a los recursos para los Organismos No Gubernamentales.

Cabe destacar que dicho organismo jugaron un papel democratizador durante largo tiempo al igual que por largo tiempo el PRIAN tenía sus grupos.

Sin embargo, ahora sufren de derechización y sobreideologización, además de carencia de recursos porque la 4T no da dinero ni a sindicatos, ni a ONG, ni a ningún grupo, además que se designa como independiente, por cierto.

«La decisión del CED de llevar a la Asamblea General el caso mexicano con el fin de promover acciones como “cooperación técnica”, “asistencia especializada”, “apoyo financiero”…«

«… y hasta la creación de “un mecanismo para el esclarecimiento de la verdad y de atención a las familias”, carece no sólo sustento…»

«…, sino que propone reproducir dinámicas de una supuesta “colaboración internacional” que en el pasado se impulsaban y no condujeron a una mejora real en materia de derechos humanos.

Esta decisión se basa, sobre todo, en peticiones de algunas ONGs caracterizadas por su manipulación de las demandas en materia de derechos humanos en nuestro país.

Así como por un largo listado de colectivos de personas que legítimamente sufren por la desaparición de sus familiares.

Primero

Para considerar legítima la participación del Comité en el país debían de haberse agotado, primero, las instancias nacionales.

Además, no se tomaron en cuenta los esfuerzos institucionales, financieros y presupuestales que ha llevado a cabo el Estado mexicano en los últimos 7 años.

El CED optó por atender la opinión sesgada de organizaciones como el Centro Prodh.

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«…, quien en su petición cuestionó sin más los cambios legales e institucionales de los últimos meses, asegurando que se trata de “acciones parciales y poco coordinadas entre las instituciones”

«…, que a su parecer “no se constituyen en la Política Nacional que requiere el país”.

El CED no consideró los periodos en que se llevaron a cabo las prácticas reportadas, especialmente en atención a las actuaciones de los órganos del Estado mexicano.

Concordancia

Hay contradicciones en el informe del CED: «en varias ocasiones ha sostenido que la “Guerra contra el narcotráfico” impulsada por Felipe Calderón tuvo una estrecha correlación con la situación de las desapariciones forzadas desde 2006».

Sin embargo, en su informe menciona que:

“aun cuando dicha política ha dado lugar a violaciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos y a delitos graves contra gran parte de la población civil, el Comité no encuentra indicios fundados de que el enfoque militarizado de la seguridad pública pueda equipararse en sí mismo a una política federal que implique necesaria e intencionalmente la comisión de desapariciones forzadas”.

La postura del CED es acomodaticia y sesgada al hacer un juicio minorizado de las terribles consecuencias de la “Guerra contra el narcotráfico” de Calderón.

Se trata de una visión que minimiza los logros en materia de seguridad, con el cambio de estrategia e ignora los avances normativos, institucionales y de voluntad política en materia de uso de la fuerza, construcción de paz y atención a víctimas de violaciones a derechos humanos de los últimos años.

Para sostener que las desapariciones forzadas son generalizadas y sistemáticas, el Comité se basa en información relacionada principalmente con los datos del calderonismo y argumenta que la situación actual es similar, lo cual no corresponde a un análisis correcto en cuanto a las tendencias del fenómeno y de las acciones para atenderlo.

El CED califica las desapariciones como un fenómeno “generalizado”, pese a que los datos señalan que han ocurrido principalmente en un periodo temporal y en ciertas regiones del país.

Miope

El análisis y la decisión del CED respecto a México son limitados por la falta de perspectiva histórica y de tendencias, además de que, se reitera, existen contradicciones: 

«por un lado, el CED argumenta que no existe una política Estatal de cometer desapariciones y por otro señala que justamente las desapariciones ocurren debido a políticas de cometer dichos ataques».

El informe del CED carece, también, de un análisis histórico y de uno internacional: aunque reconoce el papel central de las organizaciones criminales en la comisión de las desapariciones forzadas.

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Además, no lleva más allá dicha perspectiva y evita realizar una crítica a las dinámicas regionales y globales de consumo de sustancias, tráfico de armas y lavado de dinero.

Esto es, prácticas que durante décadas fortalecieron a esos los grupos.

Resolución forzada

La desaparición forzada ha dejado de ser política de Estado, como sí lo fue entre 1951 y 1990 y luego, de manera subrepticia y selectiva en complicidad con grupos delincuenciales, en los años de la llamada “Guerra contra el narcotráfico”.

Se trató de una estrategia con sesgo político empleada para legitimar a un gobierno ilegítimo y solapar la colusión de altas autoridades de ese gobierno con el narcotráfico.

Equiparar la situación de violencia y violaciones a derechos que ocurría en el pasado reciente con la situación actual, es no sólo un error analítico, sino una decisión política que devela la postura del CED.

Los casos de desapariciones forzadas cometidas por autoridades federales han venido descendiendo desde 2018, hasta prácticamente desaparecer.

Acciones de la CNDH

La CNDH durante los últimos años ha venido documentando y recomendando el esclarecimiento de las desapariciones sucedidas en los periodos de la llamada “Guerra Sucia” (1951-1990) y el de la “Guerra contra el narcotráfico” (2006 al 2012).

La “Guerra contra el narcotráfico” acumula la mayoría de las quejas en materia de desaparición forzada, en ciertas entidades, de acuerdo con la información que la CNDH compartió con las autoridades de la Cancillería mexicana.

En su momento, esta Comisión Nacional informó a la Cancillería de las recomendaciones emitidas en los últimos 6 años por casos desaparición forzada, que en su momento habían sido ignorados por autoridades y por la propia CNDH, entonces supuestamente “autónoma”.

Y son precisamente esos análisis históricos los que el CED decide deliberadamente dejar de lado en sus conclusiones.

En la presente gestión de la CNDH se han emitido 14 recomendaciones por desaparición forzada que abordan hechos de años anteriores, que no fueron atendidos en su momento, y 5 más sobre hechos recientes, atendidos de la manera más expedita.

Esas cifran demuestran que la desaparición forzada ha ido a la baja en los últimos dos gobiernos y que se les resuelve en el más corto tiempo, a diferencia del pasado, en que prevaleció el encubrimiento y la desatención frente a los casos. Y lo notable es que la ONU no dijo nada entonces.

Desde 2023, esta CNDH expuso públicamente el uso faccioso de las cifras de personas desaparecidas en nuestro país.

Asimismo, ha recomendado reiteradamente el fortalecimiento de las instituciones encargadas de su búsqueda y registro, así como de las instituciones de procuración de justicia.

Dinero no

La Comisión Nacional rechaza las expresiones que se han difundido desde ciertas ONG en aparente “solidaridad” con las víctimas, con las que sólo se busca seguir lucrando con los derechos humanos a costa de politizar la determinación del Comité, ignorando el carácter indiciario y de cooperación internacional de su dictamen.

Desde la CNDH daremos seguimiento a las determinaciones e informando lo que corresponda ante los organismos internacionales de derechos humanos, buscando un diálogo cercano.

Esto: «a fin de abonar al derecho a la verdad que tienen las víctimas, las cuales son el centro de las actuaciones de esta Comisión Nacional de los Derechos Humanos», se indica.