Murieron 80% de los animales liberados de circos

Muchos de estos animales fueron comprados por coleccionistas privados, y otras más tuvieron la desfortuna de caer en manos de traficantes de especies

circo

Regeneración, 27 de julio del 2016.-De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de los mil 298 animales censados hace un año, tan sólo 300 siguen vivos.

Muchos fueron comprados por coleccionistas privados, vendidos a taxidermistas o “cayeron en manos de traficantes de especies y ahora están convertidos en tapetes”

Teresa Moreno médico veterinario responsable del enlace entre la Semarnat y los empresarios, debía encargarse de llevar un registro de los animales existentes en los circos del país, señaló que están en santuarios, siguen en los circos arrinconados o fueron entregados a zoológicos, enfermos y deprimidos.

LEER MÁS:  Utopía Canina y clínicas veterinarias en CDMX: Clara Brugada

De acuerdo con información de la dependencia, ésta sólo verificó que se cumpliera la nueva disposición de que se prohibiera el uso de animales en circos, mientras que la venta y el destino de los animales quedó en manos de los propietarios. Dejando a dichos animales sin protección oficial.

Los ejemplares fueron vendidos, acomodados en zoológicos, criaderos o en colecciones de particulares. “El mercado se dio cuenta de esa situación y se aprovechó. Un animal que valía 100 pesos, terminó en 3”, destacó Moreno.

Cabe destacar que algunos de los animales que estaban acostumbrados a la gente, luces y aplausos del circo jamás se pudieron acostumbrar a la vida en un zoológico, teniendo el más claro ejemplo en Hidalgo donde “Resulta que los primeros días, cuando la gente se paraba a verlos, en automático se formaban, como si estuvieran en función de circo, nadie les daba instrucciones. La verdad, uno se sentía obligado a aplaudirles…”, señala Moreno.

LEER MÁS:  Utopía Canina y clínicas veterinarias en CDMX: Clara Brugada

Los animales que llegaron a los zoológicos encontraron áreas más grandes para su desenvolvimiento; pese a ello “no se adaptaban o se la pasaban chillando. Muchos se deprimieron, empezaron a enfermar de cosas que no se habían manifestado anteriormente en el circo y a morir”, enfatizó.

(Milenio)