La presidenta calificó de risible la campaña de TV Azteca contra Jesús Ramírez. Defendió la soberanía nacional ante reportajes extranjeros
Regeneración, 9 de junio de 2026.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo minimizó las acusaciones mediáticas presentadas recientemente en contra de un funcionario cercano a su administración.
La mandataria calificó de risible un reportaje televisivo que señala a Jesús Ramírez Cuevas de coordinar agresiones digitales generalizadas.
La televisora TV Azteca acusó al actual coordinador de asesores de dirigir una red para perseguir a periodistas opositores.
Según dicha investigación, el servidor público invirtió recursos millonarios en granjas de cuentas automatizadas dentro de las redes sociales.
A raíz de esta severa acusación, la jefa del Ejecutivo federal respaldó firmemente la integridad del antiguo vocero presidencial.
La primera mandataria aseguró que el funcionario es un hombre de principios intachables a quien conoce desde la época universitaria.
“Toda esa campaña que se la atribuyen a Jesús Ramírez me da risa”, manifestó la gobernante mexicana en conferencia.
La presidenta descartó afectaciones políticas por estas publicaciones de prensa al asegurar que los ataques mediáticos no calan en absoluto.

Defensa de la soberanía nacional frente a filtraciones del extranjero
Por otra parte, la mandataria aprovechó el espacio informativo matutino para criticar severamente una polémica publicación de la prensa estadounidense.
El diario Los Angeles Times aseguró que agencias norteamericanas investigaban a dos gobernadores emanados del partido oficialista en funciones.
La jefa de Estado descalificó las versiones periodísticas referentes a los mandatarios locales de Sonora y de Tamaulipas de inmediato.
La mandataria atribuyó los reportes internacionales a grupos de interés que buscan presionar políticamente mediante el uso de noticias falsas.
Como consecuencia de este adverso panorama informativo, la presidenta de la República emitió una enérgica proclama de carácter diplomático.
La gobernante convocó a la población civil a unirse en torno a los valores fundamentales de la nación mexicana.
“Es momento de defensa de la soberanía, decir que en México decidimos los mexicanos”, enfatizó con gran firmeza la mandataria.
El gobierno mexicano rechazó así cualquier injerencia o presión externa proveniente de sectores políticos o agencias de los Estados Unidos.

Permanencia en el gabinete y desmentido de acusaciones literarias
En este orden de ideas, la titular del Ejecutivo descartó la salida del coordinador de asesores de la Presidencia.
Los rumores de una supuesta renuncia surgieron tras la circulación de un libro escrito por un antiguo funcionario federal.
La obra literaria Ni venganza ni perdón señala a distintos personajes del círculo político de la denominada Cuarta Transformación.
El texto de Julio Scherer Ibarra vincula a varios colaboradores gubernamentales con supuestas omisiones informativas de carácter fiscal.
A pesar de las críticas contenidas en dicha publicación, las autoridades federales ratificaron la total confianza en sus colaboradores.
El propio Jesús Ramírez Cuevas calificó las acusaciones vertidas en el libro como una ficción malintencionada y sin sustento.
La presidenta negó que estas publicaciones tengan impacto real en el desarrollo de las actividades cotidianas del gobierno federal.
De este modo, la administración central mantiene la unidad interna y concentra sus esfuerzos en el proyecto de nación actual.













