Afición de Colombia Arma Fiesta en el Zócalo Bajo la Lluvia

El Zócalo de la Ciudad de México se transformó en el FIFA Fan Festival. Fanáticos de Colombia y México celebraron el triunfo ante Uzbekistán

Regeneración, 17 de junio de 2026.– El Zócalo de la Ciudad de México se transformó por completo en el dinámico escenario del FIFA Fan Festival.

Cientos de asistentes locales y extranjeros se congregaron con entusiasmo para presenciar el emocionante duelo de la selección de Colombia.

Una intensa precipitación pluvial cayó sobre el primer cuadro de la capital durante gran parte de la tarde.

A pesar del clima adverso, el ánimo de los fanáticos del futbol no disminuyó en ningún momento del festejo.

Al ritmo de la batucada, la multitud unida celebró con gran euforia la segunda anotación del representativo sudamericano.

La fanaticada congregada comenzó a gritar con fuerza unánime hacia el cielo el tradicional cántico de «Vámonos al Ángel».

Jóvenes con playeras de la escuadra mexicana entonaron melodías tradicionales como apoyo solidario a los visitantes.

Familias procedentes de Bogotá y Medellín bailaron alegremente junto a los ciudadanos mexicanos en la icónica explanada.

Ambiente pacífico en el estadio

Mientras el Zócalo festejaba, las puertas del Estadio Ciudad de México abrieron sus accesos para recibir a los miles de espectadores.

Los fanáticos de las camisetas amarillas ingresaron a las instalaciones deportivas sin que se registraran contratiempos o protestas.

En los accesos principales, los visitantes internacionales fueron recibidos con música popular, mariachis y una tradicional banda sinaloense.

El ambiente festivo arropó por completo a los viajeros extranjeros que disfrutaban del folclor de nuestra nación.

Para complementar la jornada, los aficionados extranjeros se unieron a la verbena con bufandas conmemorativas de ambas escuadras nacionales.

Las porras oficiales también incluyeron de manera respetuosa y alegre algunos gritos de apoyo para el rival de Uzbekistán.

Los organizadores reportaron un saldo totalmente blanco y pacífico en todas las inmediaciones del Coloso de Santa Úrsula.

La hermandad entre las naciones dejó una huella imborrable en este inicio de las actividades del torneo deportivo.