Unos 900 mil migrantes ilegalmente notificados de cancelación de su permanencia temporal mediante la aplicación CBP-ONE con Biden. Revertirlo
Regeneración, 31 de marzo de 2026. En redes destacan que la jueza federal de distrito Allison Burroughs, con sede en Boston, ordenó a la administración de Donald Trump revertir la cancelación del estatus legal de miles de migrantes que ingresaron a Estados Unidos mediante la aplicación de citas CBP One.
Y es que por una parte, se indica que se trata de un fallo por ilegalidad.
Esto, ya que la jueza dictaminó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) actuó de manera ilegal al enviar correos masivos en abril de 2025.
Mismos notificando a cerca de 900 mil personas que su permiso de permanencia temporal (parole) había terminado y que era «hora de abandonar los Estados Unidos».
Por ello la jueza tomó medidas para la restauración del estatus.

Esto, mediante la orden judicial que obliga al gobierno a dar marcha atrás con la revocación de estos permisos, los cuales permitían a los migrantes vivir y trabajar legalmente en el país.
Como se sabe, mientras esperaban la resolución de sus casos de asilo.
Demandas
Por otra parte, se destaca que la aplicación CBP One fue una herramienta central de la administración Biden para gestionar de forma ordenada las solicitudes de asilo en la frontera sur.
Al asumir el cargo, la administración Trump cerró la aplicación para nuevas citas y posteriormente intentó anular los permisos ya otorgados a quienes habían entrado previamente.
Al tiempo que se subraya que esta decisión ocurre tras meses de disputas en las cortes.

Anteriormente, el Tribunal Supremo ha permitido a la administración Trump revocar otros programas de parole humanitario.
Por ejemplo, el programa CHNV para Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela. Sin embargo este fallo específico protege a los beneficiarios que utilizaron el sistema de citas de la frontera.
Y mismo que representa un freno significativo a la política de deportaciones masivas y revocación de permisos temporales de la actual administración.
Espera

Al tiempo que se precisa en redes que el programa generalmente, permitió permanecer en el país durante dos años con autorización para trabajar.
Lo anterior, bajo una facultad presidencial denominada libertad condicional, mientras esperaban la resolución de sus casos.
El cierre repentino dejó a miles de personas con citas programadas en una situación de incertidumbre en la frontera.
En tanto el DHS envió correos electrónicos a quienes ya vivían temporalmente en los EE. UU. instándolos a «abandonar los EE. UU.» y «autodeportarse».










