La constructora brasileña Odebrecht, involucrada en el mayor escándalo de corrupción en Latinoamérica, negocia con Pemex el pago de 16 millones 685 mil dólares adicionales por un contrato que obtuvo en 2014 para modernizar la refinería de Salamanca, Guanajuato, y que debió haber concluido desde 2015.El monto que reclama equivale a 300 MDP, al tipo de cambio actual.

Regeneración, 5 de julio de 2017.- La constructora Odebrecht, investigada por casos de corrupción en más de 12 países, pidió a Petróleos Mexicanos (Pemex) un pago adicional de 16 millones 685 mil dólares por trabajos de remodelación en la refinería de Salamanca, Guanajuato.

La empresa brasileña envió un documento a la petrolera nacional pidiendo dicha cantidad, la cual equivale a unos 300 millones de pesos, a pesar de que Pemex cumplió con lo establecido en el contrato.

Odebrecht indicó que la licitación que obtuvo para trabajar en dicha refinería se encareció casi un 20 por ciento, pasando de 85 millones 251 mil dólares –monto inicial acordado en 2014— a 101 millones 936 mil dólares, sin embargo no detalló por qué.

En el documento, la constructora señaló que “el valor final previsto (del contrato de Salamanca) está sujeto a aprobación del cliente”, es decir, Pemex será quien decida si debe pagar ese dinero.

LA OBRA DEBIÓ CONCLUIRSE EN 2015

El contrato “Desarrollo de la fase I del proyecto conversión de residuales de la refinería de Salamanca” que Odebrecht firmó con Pemex el 24 de noviembre de 2014 por la modernización de la refinería de Salamanca, Guanajuato debió haber sido terminado el 18 de noviembre de 2015, sin embargo para esa fecha, la obra llevaba un 23 por ciento de avances.

Por lo anterior, Pemex otorgó un plazo de 120 días naturales para concluir los trabajos, pero la obra fue suspendida en marzo de 2016.

Al momento, el contrato tiene un 98 por ciento de avances, informó Pemex a sus inversionistas en abril de este año, pero los trabajos se encuentran “suspendidos temporalmente por falta de recursos”, pero “se encuentra en revisión para la búsqueda del posible socio”.

En ese mismo reporte, Pemex notificó a sus inversionistas: “Se desarrolla un mecanismo de alianza que permita dar continuidad al proyecto. Actualmente se encuentra en revisión y análisis para la búsqueda del posible socio”.

NEGOCIAN PAGO

Como parte del proyecto colaborativo ‘Investiga Lava Jato’, en el que participan periodistas de 11 países, se solicitó al consorcio Odebrecht en Brasil un informe del estado de los contratos que obtuvo en México desde 2005.

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En el caso del contrato que obtuvo en la refinería de Salamanca, Odebrecht reportó que el valor de la obra se encareció casi 20 por ciento, al pasar de 85 millones 251 mil dólares (que era el monto inicial acordado en 2014 con Pemex) a 101 millones 936 mil dólares.

En un documento que hizo llegar vía correo electrónico, el consorcio brasileño precisó que el monto adicional de 16 millones 685 mil dólares (equivalente a 300 millones de pesos) todavía no ha sido cobrado.

El 21 de diciembre de 2016, ejecutivos de Odebrecht reconocieron ante una Corte de Estados Unidos haber corrompido a políticos y funcionarios de 12 países, incluido México, en donde confesaron sobornos por 10.5 millones de dólares entre 2010 y 2014 para obtener ventaja en contratos. A partir de esa confesión, la Secretaría de la Función Pública inició auditorías sobre todas las obras asignadas a Odebrecht y la Procuraduría General de la República abrió una carpeta de investigación.

RECONOCEN EL INCREMENTO DE OTRAS OBRAS

La constructora aceptó que hubo un incremento de 66% en la modernización de la refinería de Minatitlán, Veracruz, contrato que fue asignado en febrero de 2005 durante el gobierno de Vicente Fox, pero que fue concluido hasta 2013, ya durante el actual sexenio de Enrique Peña Nieto.

El contrato establecía un costo original de 634 millones 900 mil dólares, pero se concluyó en 1,055 millones de dólares. Dichos montos coinciden con una estimación que realizó en MCCI en un reportaje publicado en febrero del presente año.

En la segunda etapa-norte del gasoducto Los Ramones, asignado en forma directa en 2014, Odebrecht reconoció un incremento en el costo de 28 millones 390 mil dólares.

Según la constructora, el contrato fue asignado por Pemex por un monto de 935 millones 139 mil dólares y se concluyó en 963 millones 529 mil dólares.

En sus informes a inversionistas, Pemex ha reportado que el tramo asignado a Odebrecht tuvo un costo de 1,200 millones de dólares.

INCREMENTO DE 65% EN EL COSTO DE LA REFINERÍA EN TULA

Además el consorcio brasileño también reconoció un incremento de 65% en el costo del contrato de adecuación de plataformas y terrenos para el proyecto de reconfiguración de la refinería en Tula, el cual fue asignado en forma directa por Pemex el 15 de febrero de 2014.

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El contrato inicial era por 1,436 millones de pesos, pero tras dos ampliaciones presupuestales, terminó en 2,384 millones de pesos, según la relación entregada por Odebrecht. El sobrecosto ascendió a 947 millones de pesos.

Este incremento reconocido por Odebrecht es incluso superior al que se reportó el pasado 31 de enero de mayo en la sesión del Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), en el que se ordenó a Pemex abrir los contratos suscritos con la constructora brasileña.

En dicha sesión, el comisionado Joel Salas informó que el contrato en la refinería de Tula se había elevado a 2,315 millones de pesos, luego de que Pemex otorgó dos ampliaciones presupuestales.

Justo en el lapso en que se dieron esas ampliaciones en Tula, Odebrecht pagó sobornos en México, según han confesado ejecutivos de la constructora.

El 18 de diciembre de 2013, el Comité de Adquisiciones de Pemex acordó asignar sin licitación el contrato de Tula a Odebrecht, el cual se firmó dos meses después; luego, en noviembre de 2014, la petrolera autorizó una primera ampliación presupuestal.

En el caso judicial que se sigue en Estados Unidos, los ejecutivos de Odebrecht revelaron que precisamente entre diciembre de 2013 (cuando se aprobó la adjudicación directa de Tula) y finales de 2014 (cuando se dio la ampliación del contrato), la División de Operaciones Estructuradas (mejor conocido como el departamento de sobornos) pagó seis millones de dólares a funcionarios mexicanos, cuya identidad no ha sido revelada.

Además, el director de la misma oficina de sobornos de Odebrecht, Hilberto Mascarenhas, confesó en Brasil que en noviembre de 2014 recibió una solicitud para hacer pagos ilícitos con valor de 5 millones de dólares a Emilio Lozoya, entonces director de Pemex, de acuerdo con un documento judicial difundido a mediados de abril por MCCI, el cual está firmado por el ministro brasileño Edson Fachin.

La fecha en la que supuestamente se pidió el soborno para Lozoya (noviembre de 2014) coincide con el otorgamiento de la primera ampliación del contrato de Tula para Odebrecht.

En el documento judicial obtenido por MCCI aparece el nombre de Luis Weyll, en aquel entonces director de Odebrecht en México, como testigo de la petición del soborno para el Director de Pemex.

Con información de: El Financiero