Habitantes de Teotihuacán marcharon para exigir que Conagua detenga la extracción ilegal de agua. Las pipas abastecen otras zonas
Regeneración, 15 de junio de 2026.– Vecinos de diversas comunidades de Teotihuacán realizaron una marcha para denunciar el saqueo permanente de sus pozos de agua.
Los manifestantes exigieron frenar la extracción ilegal que sufren los acuíferos locales desde hace más de un año continuo.
De acuerdo con los inconformes, el líquido se traslada ilícitamente en camiones cisterna hacia varios municipios de la zona metropolitana.
Esta movilización pacífica recorrió las calles céntricas portando mantas de reclamo dirigidas expresamente a la Comisión Nacional del Agua.
Como consecuencia de esta situación, los ciudadanos caminaron lanzando consignas para exigir la pronta intervención de las autoridades federales.
Las principales afectaciones hídricas se concentran en San Sebastián Xolalpan, Santa María Coatlán y la comunidad de San Francisco Mazapa.
Los inconformes portaban pancartas con mensajes contundentes donde afirmaban textualmente que el agua de los pueblos no se vende.
Por esta razón, el movimiento social busca visibilizar un problema ambiental que pone en riesgo el suministro de las futuras generaciones.

Acuerdos incumplidos y opacidad oficial
Derivado de las constantes protestas, los pobladores expresaron su profunda preocupación por la opacidad de las mesas de diálogo previas.
La principal demanda comunitaria es conocer los resultados de las reuniones técnicas que se instalaron en marzo del año 2025.
Los representantes vecinales denunciaron que los acuerdos pactados con las instituciones ambientales nunca fueron difundidos de manera pública ni transparente.
Por su parte, los manifestantes lamentaron que el flujo de vehículos pesados mantenga la misma intensidad que el año pasado.
Los colectivos civiles denunciaron la falta de información oficial respecto a la vigencia real de las concesiones de explotación.
Miembros de la protesta declararon textualmente que “la población sigue observando cómo las pipas salen de los pozos todos los días” sin restricción alguna.
Debido a este panorama adverso, la desconfianza social crece ante la evidente inacción de los inspectores de la Conagua.

Antecedentes del conflicto y riesgo ambiental
Para entender la gravedad del asunto, es necesario recordar los bloqueos carreteros ocurridos durante los primeros meses del 2025.
Pobladores de Purificación y Tlajinga cerraron la autopista México-Tulancingo para impedir el paso de las unidades con agua robada.
Dicha acción civil obligó en su momento a constituir una comisión especial integrada por los delegados de los pueblos afectados.
Sin embargo, los hechos demuestran que las medidas implementadas fueron insuficientes para contener la ambición de las mafias del agua.
El acuífero regional sufre una presión hídrica extrema que amenaza la producción agrícola y el consumo doméstico de la zona.













