Hay personas que cruzan la frontera por drogas y conviven en ambas ciudades todos los días, dijo un activista de Tijuana
Regeneración, 18 de mayo 2026– La circulación y uso de fentanilo en la frontera norte de México ha generado una crisis que afecta a ambos países, al mostrar no solo la llegada de drogas a Estados Unidos, sino también el movimiento de consumidores estadounidenses hacia localidades como Tijuana en busca de precios más bajos y mayor facilidad de acceso.

Problematicas fronterizas
Eso fue lo que explicó este sábado a EFE Alfonso Chávez, encargado del programa en Prevencasa A.C.
Destacó que la frontera norte enfrenta problemáticas específicas relacionadas con el uso de drogas inyectables y opioides.
Esto es diferente a la situación nacional, donde, según encuestas, la metanfetamina es la droga más consumida en México.
Chávez recordó que Estados Unidos ha llegado a contar más de 70,000 muertes al año por causa de opioides.

Gravedad
Este número es crucial para entender la gravedad del asunto en una región donde la movilidad entre ambos países es diaria.
En este contexto, mencionó que el personal de Prevencasa ha atendido a varias personas que sufrieron sobredosis y que venían de Estados Unidos.
No solo se trata de deportados, sino también de ciudadanos que atraviesan habitualmente entre ciudades como San Diego (EE.UU.) y Tijuana (México).
Según el coordinador, parte de este fenómeno se debe a cuestiones económicas y de acceso.

Costos
Algunos estadounidenses llegan a Tijuana atraídos por los precios más bajos de vivienda y comida, así como por un acceso más fácil a las sustancias.
“No son necesariamente personas que viven en la calle de forma permanente.
Hay individuos que están yendo y viniendo por la frontera y pasan tiempo en ambas ciudades todos los días”, explicó.
Adicionalmente, comentó que esta movilidad se ve afectada por políticas migratorias, económicas y de drogas.

Respuestas coordinadas
Esto transforma el fenómeno en un problema binacional que necesita soluciones coordinadas de ambos lados de la frontera.
Un ejemplo es Mario Alberto Bustillo Chávez, un estadounidense que ha vivido en varias ciudades de California, Utah y Carolina del Norte.
Bustillo advirtió sobre la facilidad para obtener drogas en Tijuana debido a su bajo costo y disponibilidad.
Considera que esta situación agrava el problema de adicciones en la ciudad.

Vivir en situación de calle
“Vivir en la calle no es un camino fácil para nadie; hay que ser realmente fuerte”, dijo.
Señaló que muchas personas que viven en estas circunstancias son estigmatizadas y vistas como “la oveja negra”.
Otro caso es el de Mike, quien explicó que el alto costo de vida en Estados Unidos motiva a varios estadounidenses a mudarse a Tijuana.
Mencionó que cruza a Estados Unidos todos los días para registrarse y mantenerse activo en programas gubernamentales de ayuda económica.

Estancia
Estos recursos los utiliza luego para mantener su estancia en México y cubrir los gastos relacionados con el consumo de drogas.
Estadísticas de la delegación Tijuana de la Cruz Roja indican que del 1 de enero al 13 de mayo de 2026 se han realizado 152 atenciones por sobredosis.
El número indica la presión que sufre el sistema de atención debido al aumento de emergencias relacionadas con el uso de opioides y otras drogas.
En una ciudad caracterizada por el movimiento continuo entre México y Estados Unidos.

















