Por: José Alfredo Gutiérrez Falcón

Hoy inicio esta columna con el nombre de Tequio, inspirado en la institución de trabajo comunitario indígena, utilizada principalmente en el estado de Oaxaca. Durante los 32 años de la era neoliberal, sufrimos un adoctrinamiento individualista y mezquino. El dinero se convirtió en un dios, mientras una idea deformada del éxito, y la falta de oportunidades, hicieron que miles de jóvenes en vez de estar en las escuelas, pasaran a formar parte de la delincuencia organizada.

Con un amplio sector de la población, obnubilada por el brillo metálico, tanto de las balas, como del pecuniario, llegamos a ver dibujos hechos por niños, donde ya no querían verse como bomberos, policías, o doctores, en sus ilustraciones, sino como sicarios y halcones. En muchas ocasiones, el tirarse pecho tierra en medio de una balacera, llegó a ser un protocolo en los salones de clases.

Esta depravación, la vivimos hace muy poco tiempo. Por fortuna, el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018, nos está llevando a una nueva época de pensamiento colectivo, donde los primeros beneficiados, son los más desprotegidos. La idea “por el bien de todos, primero los pobres”, a todas luces, está dando resultados. El crecimiento económico de al menos 6 por ciento, que tendrá nuestro país este año, es un buen ejemplo.

Poco a poco, vamos entendiendo que, el dinero sí sube de la base hacia arriba, cuando se invierte en los sectores más necesitados. Esto nunca ocurrió de arriba hacia abajo, cuando todos los recursos públicos, se destinaban a los sectores más privilegiados.

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El aumento de la producción del sector primario, así como el incremento del consumo que tuvimos en México, el año 2020, en plenas crisis de salud y económica, nos muestra claramente el beneficio, cuando existe dinero circulando en la base de la pirámide. En el segundo tercio de este año, el corporativo Fomento Económico Mexicano (FEMSA), cerró con una ganancia neta de 5 mil 255 millones de pesos. Es oportuno señalar, que apenas el año pasado, el dueño de FEMSA, José Antonio Fernández, dijo al aceptar pagar 8 mil 790 millones en impuestos, que invertiría el doble, para sacar a AMLO de la presidencia de la república. Ahora con estas ganancias, ¿Pensará lo mismo “El Diablo” Fernández? Quizá sí, pero en tal caso, las evidencias mostrarían que su actitud es personal y visceral, más que empresarial.

La visión de Bienestar para todas y para todos, como lo plantea López Obrador, ahora podemos verla dirigida a todo el continente americano. Somos testigos del discurso histórico de AMLO, en el marco de la conmemoración del natalicio del libertador, Simón Bolívar.

En esta alocución, le habló de frente al gobierno estadounidense, para pedir la desaparición del bloqueo económico a Cuba. De igual manera, el presidente de México, ha solicitado a Joe Biden, apoyo para ampliar en Centroamérica, el programa Sembrando Vida, el cual ha impulsado nuestro país, en El Salvador, Honduras, y Guatemala. El gobierno de la 4T, quiere replicar el éxito que estamos viendo, en los estados de Chiapas, Oaxaca, y Guerrero. Cada una de las solicitudes hechas por AMLO al gobierno de Estados Unidos, están respaldadas con su ejemplo.

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En la conferencia de prensa mañanera, AMLO ha señalado, que el bloqueo económico de Estados Unidos, hacia Cuba, ahora llega a estorbarle al mismo Tío Sam, porque es tiempo de responder económicamente como región, ante el crecimiento asiático. Somos el segundo continente más grande del mundo, y Asia es el número uno. Esto nos ubica frente a una competencia natural.

En este sentido, López Obrador lanzó la idea de buscar una integración de los países de toda América, con una organización similar a la Unión Europea. México ahora es el impulsor del desarrollo hemisférico, tendiendo un puente franco, entre América latina y el Caribe, con Estados Unidos y Canadá. Nuestra ubicación geográfica, gracias a la visión de estadista de Andrés Manuel López Obrador, ahora toma un sentido eminentemente geopolítico. De lo que está haciendo hoy México, puede depender, el tono de la relación entre China, Estados Unidos, y América latina. Está por verse, si el estar frente a frente con el gigante asiático, se resuelve de manera comercial creativa, o bélica.

Twitter: gutierrezfalcon